sábado, 18 de abril de 2009

Matemáticas espirituales

Hay que ver qué misterioso es el amor que no responde a ecuaciones matemáticas. Si uno lo entrega con la convicción de que, como en una cuenta bancaria, este patrimonio irá creciendo, y que así el día en que lo necesitemos nos será devuelto con intereses, pues las lleva claras, porque el amor no funciona así, al menos no el verdadero; ése que todos deberíamos experimentar al menos una vez en la vida.
Una vez un gran amigo me dijo acaso la verdad más importante de mi vida: que el amor que sentimos siempre nos enriquece, da igual si no es correspondido, y que este éxtasis, este desequilibrio que nos produce es nuestro premio y no otro. Cuánta razón tenía: el amor es una materia demasiado elevada como para maltratarla con sumatorias. Tengo que confesar que luego de esta revelación mi vida dio un giro importante. Desde entonces todo intento de medir o verificar el amor que recibo me parece una vulgaridad, y cuando algún amigo me habla en términos capitalistas sobre este tema, me pongo de los nervios, y eso sucede a menudo, porque en este mundo pocas son las almas nobles, capaces de entregar amor sin pedir nada a cambio. Es tan difícil poner en práctica esta teoría que a mí misma me cuesta muchas veces renunciar a mi arcaico modo de pensar, y constantemente me equivoco y retrocedo, pero ése, sin duda alguna, es mi ideal. Eso no significa que no me permita odiar, hacer una burla, o que ponga la otra mejilla como Jesucristo, no es mi intención ser perfecta, pero en lo que concierne al amor prefiero no saber cuánto hay en el depósito y si por mi imprevisión un día resulta que me quedo sin ese combustible, ya lloraré, pero en su momento, antes ¿para qué?
He de decir que desde que estoy aplicando esta teoría soy mucho más feliz y mis relaciones son mucho mejores. Tiene algo del budismo, por aquello de la no posesión, y algo de cristianismo, por lo del amor al prójimo, pero les aseguro que no hay que ser castos para llevarla a la práctica.

viernes, 17 de abril de 2009

Liuba Maria Hevia en directo: Ausencia

Cabeza mala

A veces me parece que estoy loca de atar cuando me sorprendo interpretando un papel desconocido o prometiendo cosas que a lo mejor nunca llego a cumplir, lo cual no me enorgullece mas no lo puedo evitar, lo olvido todo, como si cada cierto tiempo me pasasen un borrador por la frente. Me olvido sobre todo de quién soy y vivo cada día como nuevo. No es de extrañar entonces que exaspere a la gente con mis cambios de rumbo; soy demasiado joven aún para saber lo que quiero. Por eso, entre otras cosas, el nombre de este blog.
La verdad es que hace ya un tiempo que ando preocupada porque ya voy teniendo una edad en la que se supone que he de sentar cabeza (se supone). Yo creo que mi problema radica en que no he tropezado aún con mi destino, y todas estas piruetas que hoy hago son danzas alrededor de la hoguera en que un día no muy lejano he de quemarme al fín. Constantemente siento que mi vida no es mi vida, como si en realidad estuviera pasando el rato, aguardando el momento definitivo para dar el salto y montarme en ese vagón afortunado hacia mi verdadero yo. Ah, pero soy obsesiva con ese tema, me repito hasta la saciedad, lo sé, no me lo digan, esta indecisión y esta tibieza me van a hacer perder todos los trenes. Lo sé, y hasta he pensado en eso, últimamente incluso he dado saltos arriesgados: he estado largas temporadas bajo la piel de una de mis probables identidades, pero al cabo me aburro, enseguida me entra la urticaria y empiezo a cuestionarme que quizás yo no estaba hecha para eso, y todo vuelve a empezar. Pero sin dudas el mayor problema es que me gustan muchas cosas. No soportaría hacer toda la vida lo mismo, en eso estoy de acuerdo con la loca que vive en mí, y quisiera creer que no estoy hecha para una vida convencional, aunque a lo mejor me equivoco, pues mirándome bien, lo irónico de todo es que en el fondo tengo una vida bastante convencional y así no me va mal. Lo que pasa es que soy inconforme, o estoy ociosa, o ambos.
Cada vez que veo a alguien feliz, me maravillo, pues mi inconformidad es tanta que a veces hasta me hace sufrir. Sufro por situaciones hipotéticas y problemas futuros, sufro de temor anticipatorio como diría mi gran amigo Antonio, sufro de poesía y de cálculo, porque lo mío es sufrir. Menos mal que el que duerme al lado mío se ríe de todos mis fantasmas y me hala por una pata cuando me voy volando, y en las noches en que no quiero ir a la cama me arrastra de la oreja y me encadena -que las noches se hicieron para dormir y los días para estar despiertos- y como él es diurno me abre las ventanas y me saca las sábanas y yo protesto y lo insulto pero sé que en el fondo tengo que agradecerle que me sacuda el polvo de la noche, de esos parajes oscuros por los que me pierdo, oveja descarriada, trashumante.
Todo eso está bien, pero el olvido es algo que me preocupa. Me gusta, no lo voy a negar, hacer cada día una cosa nueva, pero me preocupan las consecuencias, porque el olvido hiere de un modo traicionero. Si yo tuviera memoria de elefante otro gallo cantaría. No olvidaría los cumpleaños de mis amigos, no olvidaría poner mis cosas en orden ni hacer las tareas importantes que ahora debo apuntarme como si fuera lerda. Si yo fuera organizada y metódica ya me hubiera puesto a escribir una novela, sacarme un doctorado, cualquier cosa de provecho... sin embargo vivo en el imprevisto, en la sorpresa de esperar lo que el día de mañana me traerá, en eso me parezco a mi familia materna que tira la casa por la ventana y arma la fiesta siempre que se puede. Y si al día siguiente no hay nada de comer, ah, pues no pasa nada, ya vivimos la vida. No puedo negar que soy cubana, como me dice mi amiga Luisa: "qué cubana eres", y con eso se refiere a que no me preocupo demasiado por las cosas, confiando en ese refrán que me encanta y que dice "Dios proveerá".
Y no crean que no sé toda esa cantinela de que "al que madruga, Dios lo ayuda", o que "el que da primero da dos veces", o eso de "no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy", pero he llegado a pensar que esta pachorra, esta mala cabeza y este olvido son una parte de mí que me tengo que tomar con filosofía, yo soy así, con estos bueyes hay que arar, y aunque quiero cambiar para mejor, no estoy segura de que lo logre, por eso pido perdón a todos aquellos amigos que han sufrido alguno de mis olvidos, de mis embarques, voy a decir como ese cartelito que ví por ahí por internet: "estamos trabajando para mejorar el sistema, lamentamos las molestias que esto pueda ocasionarle".

viernes, 10 de abril de 2009

jueves, 9 de abril de 2009

Un trompetista en el malecón habanero toca "Siboney"

Este buen señor se gana la vida tocando a demanda para los turistas y cubanos con dinero que van a pasar el rato en el Malecón. Siento que el vídeo esté inconcluso.

domingo, 5 de abril de 2009

La autopista del sur


Esta es una imagen que se repite los domingos por la tarde en muchas ciudades. Todos regresan a la misma hora, y se forman los atascos. Y pensando en ella me vino a la mente ese magnífico cuento de Cortázar, La autopista del sur. Se los recomiendo.

jueves, 2 de abril de 2009

Marginal

Cada vez me gustan más las orillas. Esos lugares del mundo en los que la belleza se enmaraña y la suerte no siempre está presente. Allí donde se cuece lo auténtico: donde el amor sale gratis y la caricia es torpe manotazo, ternura primigenia.
Este tiempo marginal me ha enseñado lo bello de la vida, de los instantes tiernos, de la solidaridad entre quienes nada esperan de esta sociedad que los ignora. El valor de una mano en el hombro, de una sonrisa a tiempo, de una carta escrita sobre papel, a la antigua, ya que no cuesta nada. El valor de la consideración, y de la amistad verdadera, a toda hora.

martes, 31 de marzo de 2009

Algunas fotos del cumpleaños de mi abuela

Mi abuela con tres de sus hijas.

Hablando por teléfono con todo Dios.

Con su hija querida, Tere, a la que no veía hacía tres años.

El buffet. Aquí con una hermana suya y una biznieta.

lunes, 30 de marzo de 2009

Arte: 1, censura: 0



ESTE VIDEO FUE HECHO HACE UNOS DIAS EN LA HABANA EN MEDIO DE LA BIENAL DE ARTE DONDE A TODO EL QUE QUISO SE LE OFRECIO UNOS SEGUNDOS AL MICROFONO PARA DECIR LO QUE QUISIERAN.


Qué bueno esto, caballero, si lo hicieran más a menudo se resolvería una buena parte de los problemas de la isla. Gracias a mi primo Manolito por mandármelo.

El jueves voy a comer arte


Al restaurante de mis amigos Pepe y Gabriela, y como me han invitado a leer algo, aprovecharé para leer algunos poemas de escritores famosos que le han dedicado versos a la comida y al vino. Están todos invitados, presiento que va a ser muy divertido.

domingo, 29 de marzo de 2009

El tren de su vida, un cuento de mi mamá

Por Zenaida Ferrer Martínez


A ella cada noche la despierta el bullicio del tren: el chuchuá sobre los rieles y su agudo y estrepitoso silbato.

Dice que justo a las dos de la madrugada, rompe el silencio el pitar aullante , y que luego se demora tanto en la estación, que ella espera su partida, imaginando la gente que lo aborda o desciende, el trasiego de paquetes y hasta los vendedores ambulantes que no descansan siquiera a esa hora.

Espera en su lecho hasta que el tren parte. Primero despacito y acelerando hasta que su pitar se pierde en la noche. Entonces, se queda dormida y en la mañana se siente agotada, como si hubiera corrido todo el tiempo tras él.

Así cuenta un día tras otro, y yo la escucho admirada de su memoria fotográfica, de su aferrarse a una narración detallada y detallosa, como siempre acostumbra.

No importa que lo que relata haya ocurrido 80, 70, 50 años atrás… o sólo cinco minutos antes: ella narra los dimes y diretes, los diálogos exactos entre una o varias personas, con increíble fidelidad.

Cuenta del primer encuentro con el que luego fuera su esposo. Ella, sentada en un taburete en el portal del bohío donde vivía su numerosa familia, escoltada por las bulliciosas hermanas y el enérgico padre.

“Llegó en su caballo, con la guitarra aupada como si fuera un niño. Se bajó de la bestia y saludó a todos con una abierta sonrisa como si nos conociera de toda la vida. Me miró y supe que era él a quien esperaba. Habló con papaíto y de vez en vez, me miraba de soslayo. No nos dijimos ni una sola palabra.

“Días después, llegó furtivamente y hablamos, me preguntó si quería ser su novia y le contesté que sí. Eso fue todo.

“Un mes más tarde, previo acuerdo, me recogió en su caballo y nos marchamos juntos. No nos habíamos dado siquiera un beso en la boca.

“Yo iba vestida de verde con zapatos blancos, y aunque él se empeñó en decir que llevaba una cinta roja en la cabeza, es broma: nunca me gustaron las cintas en el pelo y tampoco me hubiera puesto una de color rojo con un vestido verde”.

Cambia de tema y cuenta del día en que un amigo entrañable la encerró en un baño con una rana, ambas bien asustadas y amigas al final del episodio, y luego sin transición, de la mudada familiar a la casita azul, donde nació su sexta hija.

“Justo a dos cuadras de allí, pasaba la línea del ferrocarril. El tren era un espectáculo para todos. Cuando pasaba el de La habana o retornaba el de Oriente, la estación reverdecía, llena de gente cargada de equipaje, de pregoneros voceando sus matahambres y de lágrimas y alegrías, de despedidas y reencuentros”.

Vuelve entonces al ruido de la madrugada que la mantiene en vela. “Yo creo que anoche ese tren estuvo parado más tiempo del habitual. Oía el ir y venir de los viajeros y el pitazo de arrancada demoró como una hora o más. Estoy exhausta. Voy a dormir un rato”.

Así dice y vuelve su cuerpo de 90 años de cara a la pared.

Y yo la miro y la admiro. Ella vive desde hace muchos años en el centro del Vedado capitalino habanero. La línea de ferrocarril y la estación de trenes están a kilómetros de su casa. Aún así, cada mañana narra al detalle los avatares de la llegada y salida del tren de su memoria.

No la desmiento. Pienso que con ese parloteo, incentiva sus neuronas y su imaginación vuela, no lo sé a ciencia cierta, pero creo que de lo que habla realmente a diario es del tren de su vida, de llegadas y partidas (más de estas últimas) y de cómo, tras el bullicio, la estación se queda sola y vacía.

Catalina

Gracias a mi primo Manolito por las fotos.

Con mi abuela y mi prima Jennifer, hace muchos años.

Catalina con sus plantas.
Sus hermosos ojos verdes.

Mis abuelos con sus hijas, aquí falta el varón.

De esta foto sólo quedan tres en Cuba: mi madre (de rubio), mi padrastro y mi abuela.


Nunca he escrito sobre ella. Quizás porque yo pocas veces escribo sobre las cosas realmente importantes para mí. No me siento capaz de abordarlas. Pero dejemos a mi persona aparte porque esta no es mi historia, esta es la historia de una gran mujer, mi abuela Catalina, que está a punto de cumplir 92 años y que hoy debe haber experimentado la inmensa alegría de volver a ver a una de sus hijas, que ha viajado a Cuba después de tres años para estar junto a ella en su aniversario. Tres años, se dice pronto, sin embargo el tiempo, como se sabe, es más corto o más largo dependiendo de quién lo cuente. Para mi abuela, a sus 92, seguramente han sido muchos más. Quién le hubiera dicho a ella hace unos años, cuando toda nuestra familia estaba unida, que a su edad iba a tener que sufrir la ausencia de sus hijas, nietos y biznietos, a algunos de los cuales probablemente ya no vuelva a ver, por ley de vida.

Pero mi abuela es dura de pelar y soporta con dignidad su carga, aunque de vez en cuando clame por sus tres hijas ausentes, pero se resigna, pues su vida ha sido dura de principio a fin. Una vida dura y larga que yo trataré de ilustrar aquí con unas cuantas anécdotas que recuerdo, como pequeño homenaje en su cumpleaños.

Catalina Carmelita nació en el 1917 en el pueblo de Las Maravillas, que entonces pertenecía a la provincia de Camagüey, en una casa de madera en medio del campo; una amplia casa familiar, rodeada de inmensas extensiones de tierra. Mi abuela me contaba que en su casa no sabían exactamente los animales que tenían, y que de pronto una puerca desaparecía y cuando la volvían a ver venía preñada o con su cría al retortero. También me contó que, como no había luz eléctrica, cuando mataban una res, tenían que poner a salar la carne para poder conservarla, lo cual hacían en unas grandes bandejas. Esto provocaba arcadas a un tío suyo que era muy fino y siempre pasaba junto a las bandejas tapándose la nariz y maldiciendo, hasta un día en que se cayó sobre la carne, anécdota que contaba ella entre carcajadas. Sí, porque mi abuela Catalina era una gran contadora de historias, poseía un talento natural para entretener con sus narraciones, y una mente brillante (antes de que el Parkinson hiciera estragos en ella), a pesar de su escasa cultura, pues no fue a la escuela y a leer aprendió de manera autodidacta. Por eso uno no se podía disgustar cuando decía algún disparate, o salía con alguna de sus supersticiones, porque en realidad lo hacía bastante bien para los pocos estudios que tenía.

Su vida no ha sido precisamente fácil. Desde niña trabajó en el campo y ayudando a criar a sus hermanos, pues era la mayor. Luego de jovencita, no recuerdo ahora a qué edad, se fugó de su casa con mi abuelo, que la vino a buscar como se buscaba entonces a las doncellas, montado en un caballo, aprovechando que se había ganado un dinero en la lotería. Pero al llegar a su nuevo hogar no la esperaba una vida mejor, al contrario, tuvo que terminar de criar a los hermanos pequeños de mi abuelo, que se habían quedado huérfanos. Así pasó de una esclavitud a otra, y luego llegaron los hijos y la mala vida que le dio mi abuelo, siempre de juerga con sus compadres, su boxeo o sus mujeres, mientras ella lavaba y planchaba para la calle para así poder mantener a su prole: seis hijos y uno adoptivo, porque en casa de pobres donde come uno comen tres. Y sin embargo la vida no le dejó huellas en su cuerpo ni en su cara. Aún recuerdo cuando de niña la veía desnudarse y observaba aquellos pechos perfectos, algo caídos ya por dar de mamar a tantos hijos, pero lindos, y su cara rellenita, de pómulos salientes siempre empolvada, que si algo no permite mi abuela es que la vean desaliñada. Aún hoy, cuando depende de otros para todo, se incomoda si tiene el pelo mal y hace que la vistan con todas sus prendas: su reloj nuevo, sus bata de casa de fresca franela y sus zapatillas cómodas, que le mandamos de fuera para que luzca como una princesa, siempre limpia y arreglada. Y así, desde su silla de ruedas, pues desde que se fracturó la cadera no puede caminar, lo observa todo y parece una reina sentada sobre su trono.

Sesenta años estuvo casada con mi abuelo Juan Ferrer, un hombre autoritario que le dio no pocos disgustos, pero que a pesar de sus idas y venidas se mantuvo con ella hasta su muerte. Ella le sobrevivió, haciendo honor a su estirpe de longevos (algunas de sus tías llegaron a cumplir más de cien años), y ahí está aún, dando guerra.

Sus únicos caprichos, de joven, eran las escapadas que se daba de cuando en cuando al cine con su amiga Teresita. No se perdía un estreno donde saliera Jorge Negrete o Pedro Infante y otros galanes de la época. Sus amores secretos con los que supongo soñaría en la intimidad de su cocina, aunque mi abuelo fue el único hombre que conoció.

Aún recuerdo las sopas que le encantaba hacer día sí, día también. Sopas con huevo duro dentro, y con fufú de plátano, que a mí no había quien me hiciera tomar, pero que ella brindaba con verdadero entusiasmo a cualquiera que se acercara hasta la casa a la hora de la comida. Y ¡ay del que no le aceptara un plato! Eso era un desaire tremendo. La hospitalidad de mi abuela era a prueba de balas.

Siempre andaba por el suelo, no sé cómo se las arreglaba para caerse tanto, la pobre. En una de esas se fracturó la cadera y a partir de ahí ya no volvió a caminar. Ahora ya no anda, aunque dicen quienes la cuidan que hay días en que hace por levantarse sobre sus propios pies, es en esos días en que la visita un espíritu burlón que la transforma en otra abuela bien diferente a la que todos conocemos: una cómica viejuca que maldice y suelta malas palabras y que se inventa historias: que no le dan de comer, que le roban sus pertenencias por la noche mientras ella está dormida, pequeñas obsesiones que son fruto de una vida de carencias.

Hoy 29 de marzo es su cumpleaños y estoy segura de que de todas partes del mundo, desde todos esos rincones donde estamos dispersos, la llamaremos y le rendiremos los honores que se merece, porque ella es la reina, es y será la reina en nuestros corazones, el alma de nuestra gran familia.

jueves, 26 de marzo de 2009

2046 pelicula 12/16

El amor es una cuestión de oportunidad. No sirve de nada conocer a la persona idónea demasiado pronto, o demasiado tarde.

2046 - Escena 1

Todo lo que yo pueda decir de la belleza de esta escena será muy poco. Me quedo con la última frase: "todos los recuerdos son surcos de lágrimas".

viernes, 20 de marzo de 2009

Lady marmalade

Vivir dentro del bote de la mermelada no es posible, el oxígeno se agota y tanto azúcar acaba por fermentarse en el ácido más potente. Yo lo intenté; durante un tiempo me bastó con admirar el rojo interminable de las fresas, con aspirar su aroma dulce hasta saciarme de su perfume. Un mundo de mermelada, y yo en el centro, como una balsa flotando en medio de una piscina en una revista de viajes: segura y colorida estampa de lo que debería ser una vida, la vida que usted, lector amigo, se merece. ¿Y por qué no intentarlo? Eso mismitico pensé yo.
Ah, qué tiempos aquellos... cuando la vida era un eterno picnic y yo era la turista, mezcla de caperucita roja (por la cestita llena de regalos) con Hansel y Grettel, entrándole a la casa de chocolate que era mi vida por cualquier parte, si total, por todas estaba rica, por todas era nueva, por todas era yo. Ah, pero a quién se le ocurre ir así por la vida gastando los cartuchos de repuesto, cambiando el rumbo caprichosamente, ahora por aquí, luego por allá, haciendo honor a mi educación improvisada, a mi aprendizaje a trompicones.
Y así como una gota colma el vaso, yo me las agencié para echar a perder la mermelada. Que hasta de la dulzura uno se cansa, y yo ya estaba harta de ir todo el tiempo envuelta en miel y teniendo que lidiar con los golosos y otros gérmenes anaerobios. Y entonces dije no. Me tiré un pedo rotundo (y por supuesto se acabó la mermelada).

domingo, 15 de marzo de 2009

Vocal Tempo proximo disco

A estos muchachos de Santi Espíritus los he visto actuar en Mallorca en dos ocasiones, además he tenido el placer de conocerlos personalmente gracias a Jorge Luis, su representante y amigo nuestro. Son tan talentosos, nobles y buenagente, que se merecen llegar a lo más alto. Espero que este disco sea todo un éxito y desde ya les felicito por ello.

sábado, 14 de marzo de 2009

Invitación a lectura poética

Hola amigos,

El próximo viernes participaré en una lectura de poesía multicultural con amigos de aquí y de allende los mares. Estaremos: MARCELA BALLESTER, argentina; MARGA POU, mallorquina; JAUME GAVIÑO, mallorquín; ANTONIO SAURA, catalán, JOSE JOAQUIN FIQUITIVA, colombiano y una servidora.

La lectura tendrá lugar en la sede del GOB, C/ Manuel Sanchis Guarner 10, el día 20 de marzo de 2009, a las 20 horas. La entrada es libre. El evento está organizado por la Asociación Multicultural de Inmigrantes en Baleares, ASMIB.

Si vienen, seguro que la pasarán muy bien.

viernes, 13 de marzo de 2009

Dos más de mi hermanita



Aquí ella hizo de todo: la coreografía, la idea original, el diseño del vestuario, etc. Es un crack mi chiqui, que así le digo yo.




Y esto fue el pasado año 2008, ella es la primera que sale por la izquierda.

miércoles, 11 de marzo de 2009

11-M, para que no vuelva a ocurrir

Foto tomada de El País.


Un minuto de silencio por los que ya no están, por todos esos inocentes que perdieron la vida un día como hoy, un minuto para pedir que cosas como esta no se repitan, para mirar adelante y seguir amando el mundo a pesar de todo.
Les recomiendo leer el post de Betty a propósito del 11-M. Impactante.

Mi hermanita rumbera

Mi hermana pequeña baila como una diosa, y no sólo baila sino que crea las coreografías y el vestuario de su grupo de baile de la universidad, llamado Fusión. Estoy muy orgullosa de ella, porque aunque sabía de su afición, la verdad no imaginaba que lo hacía tan bien, como descubrí con sorpresa hace poco, cuando me enseñó los vídeos de sus presentaciones, vídeos como estos que aquí les dejo.


El segundo vídeo pertenece a un videoclip en el que ella baila con su grupo y que fue grabado en la Universidad de la Habana. Tengo más material de sus presentaciones, ya los iré subiendo a youtube.


martes, 10 de marzo de 2009

Luis Barbería (de Habana Abierta) haciendo de las suyas en Clamores

Otra perla de Luis Barbería. Su descarga de percusión vocal es todo un fenómeno que puede observarse cada mes en la sala Clamores. Qué bueno es, qué bien lo hace, sin que el resto de los muchachos se me ofenda, que todos son buenísimos, todos. Son de lo mejorcito que ha dado la música cubana en los últimos tiempos, o a mí me lo parecen.

Luis Barbería: "Del cielo a mi vida"

Una preciosa canción de Luis Barbería, el buenísimo integrante de Habana Abierta. Rica bossanova con sabor cubano.

lunes, 9 de marzo de 2009

El vídeo más esperado: "Manolito's performance"

Hace más de un año grabé este vídeo en la Feria de La Rampa. Desde entonces se me había quedado en una computadora por allá por la Habana con tan buena suerte que he podido recuperarlo. Es uno de los vídeos más graciosos que he grabado en mi vida, Manolito, que creo que así se llama, es un loquito de lo más gracioso que se pasea por las calles del Vedado siempre cantando con su estilo inimitable, o sintonizando su estación de radio particular. Su locura o retraso es de esas "que no vale la pena curar". Aquí pueden verlo haciendo de las suyas en la feria, y no se pierdan la que se arma. Estas cosas solamente suceden en Cuba. Que lo disfruten.

martes, 3 de marzo de 2009

Peor para el sol

Esta fue la primera canción que escuché de Joaquín Sabina. Entonces fue como si me hubieran atravesado con una flecha. El flechazo me dura hasta hoy.

domingo, 1 de marzo de 2009

Ella prefiere, de Amaury Gutiérrez, por Habana Abierta.

Otro fragmento del concierto, por cortesía de Betty.

Corazón Boomerang - Habana Abierta en la sala Clamores

Esta fue una de las canciones que cantaron los de Habana Abierta el otro día en la sala Clamores. Caballero, qué rico, qué gozada de concierto, lástima que la imagen no sea tan buena. Que lo disfruten.

jueves, 26 de febrero de 2009

Puesta de sol en el Molinar de Levante


El domingo pasado tuve la ocasión de ver una puesta de sol desde el Molinar, en compañía de mi buen amigo Antonio Saura, un romántico perdido. De no haber sido por él, no me hubiera detenido a observar cómo el sol se ponía tras las montañas, desde el primer hasta el último rayo, como si de un ritual se tratase. Este Antonio es un maestro de las cosas importantes de la vida. Aquí les dejo una foto que hice con el móvil.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Caprichos de la física


Siempre me ha causado gran placer observar las cosas duras mientras se deshacen: un bizcocho en el café con leche, la cera de una vela al calentarse, un hombre rudo cuando baja la guardia... Y es que no hay nada tan frágil como lo rígido, como se sabe. Son caprichos de la física.

lunes, 23 de febrero de 2009

La hospitalidad madrileña

La famosa "movida madrileña" no sería tan famosa si los habitantes de esta ciudad no fuesen así de simpáticos, lo que pude constatar en mi reciente y cortísimo (más de lo que yo hubiera deseado) viaje a Madrid durante el pasado fin de semana.
Fue un viaje cargado de sorpresas y gratas compañías: la Betty, bloguera estelar y buenísima amiga, que nos acompañó a Queseto y a mí al concierto de Habana Abierta donde por fín pude ver realizado uno de mis sueños: ver a estos muchachones tocar en vivo esa música que me encanta, música para el alma, como tiene que ser. Luego ver a Michel, viejo amigo de Cuba, y recorrer con él las calles de esa ciudad maravillosa que es Madrid, y ponernos al día con nuestras respectivas vidas, todo un regalo. Ver a mi familia de Alcalá, aunque brevemente, y constatar que a pesar de la distancia el cariño es el mismo, y la confianza, que es lo bueno de la familia, que siempre están ahí.
Lo mejor de todo el viaje fueron sin dudas los nuevos amigos que hice: María, amiga de Queseto y nuestra excelente anfitriona, Alexis Cruz, de la Asociación Homérica de Cuba, a quien Betty tuvo la buena idea de presentarnos, un tipo genial cuya biografía daría para hacer todo un libro, pues es un emprendedor nato con un corazón grandísimo para ayudar a los necesitados y un gran talento para hacer buenos proyectos. Pilar, del Yemayá, una mujer fuera de serie con una energía tan buena, que nos abrió las puertas sin saberlo: energía pura de Yemayá, los encantadores Donia y Javier, quienes apenas a unas horas de conocernos nos abrieron las puertas de su casa como si nos conociesen de toda la vida, al igual que los chicos de Habana Abierta, que fueron encantadores con nosotras y nos brindaron no sólo su música, sino su simpatía, su tiempo y su entusiasmo. Pero de esto les hablaré más detenidamente en otro post, porque el tema (y ellos) lo merecen.
La gente de Madrid, contra el mito aquel que dicta que en las grandes ciudades la gente va a lo suyo, me parecieron abiertos y simpáticos. Hubo anécdotas graciosas como por ejemplo el señor mayor al que le preguntamos una dirección y se ofreció a acompañarnos, o el taxista dicharachero que a las cinco de la mañana nos contaba historias de la ciudad, o el skater que nos dejó montar en su patineta de madrugada cuando íbamos medio borrachas en busca de algún local abierto. Gente amable, sí señor, y muy divertida.
También hubo amigos a los que no pude ver, algunos porque cambiaron de teléfono, otros a los que no pude llamar por cuestiones de tiempo, pero como Madrid está a la vuelta de la esquina me queda el consuelo de que más temprano que tarde Madrid y yo volveremos a vernos las caras. Y aquí les dejo con fotos que Betty tuvo a bien pasarme y otras que saqué de mi móvil, porque no tengo cámara de fotos hasta nuevo aviso.

Con Betty y los muchachos de Habana Abierta, todo un lujo.

Queseto y yo cogiendo cajita, qué lindos, caballero, pero qué lindos.

Aquí disfrutando del concierto.

Con Alexis, de la Asociación Homérica de Cuba, un tipo estelar a quien tuve el placer de conocer gracias a Betty.

Y aquí de nuevo, con Betty, su nuera y Alexis.
Qué rico, caballero, en la sala Clamores con Habana Abierta, tremendo vacilón.

El cartel del concierto.

Con Betty, llegando al local.
Betty y Queseto por Madrid.
Qué linda foto...

domingo, 22 de febrero de 2009

Llena de amor

Estoy llena de amor. He descubierto que la vida es un lugar confortable para estar, y que no hay que ponerse triste sin motivo, por más que nos gusten esos dulces momentos de melancolía. He alcanzado la paz de mi alma, por fín, después de tantos golpes y sobresaltos, y hoy me siento satisfecha, feliz, como una flor dispuesta a abrirse al mundo: orgásmica y carnal.
Atrás quedan los días de sufrir y escribir estupideces, papeles entintados que hoy sólo me servirían para quemarlos y calentar mi casa. Hoy duermo con la cabeza apoyada suave pero firmemente en mi almohada, suave y firmemente, igual que camino y pienso.
Amo tantas cosas y a tanta gente linda... hombres y mujeres, amigos y amigas, hermanos de la vida. Amo mi cuerpo a pesar de mi figura no tan esbelta como desearía, pero lo amo por lo que es capaz de dar y de aguantar, porque él soy yo, y como Whitman digo: "me celebro y me canto a mí misma".
Y por todo esto, yo, que no soy creyente, doy las gracias al cielo y rezo para que no se me escurra pronto todo este amor que hoy me desborda.

domingo, 15 de febrero de 2009

Anuncio


El mes próximo tengo una cita en la librería Àgora.
¿Quiere alguien venir a acompañarme?

miércoles, 11 de febrero de 2009

La felicidad

¿Qué es vivir una vida plena? Es una pregunta que me viene a cada rato a la cabeza. Cuando miro a mi alrededor veo a toda clase de gente y comparo: los hay que se limitan a un mundo reducido, a un mismo lugar, un círculo de amistades más o menos estable, y son felices así, sin salir del barrio, sin absurdos deseos de alcanzar lo que de antemano están convencidos no pueden tener. Se conforman, se distraen conversando con el vecino, organizando almuerzos para espantar la duda y los fantasmas. Contestan sin faltar a las postales navideñas que año tras año llegan para adornar el árbol, y se mueren en paz cuando les llega el momento, satisfechos de haber vivido la vida que les ha tocado, con sus altas y sus bajas, y sobre todo con resignación.
Hay otros, por el contrario, que padecen el sino de la inconformidad y viajan de un sitio a otro buscando algo, sin pereza ni apego. Se hacen una agenda complicada, estudian doctorados o publican libros de indudable utilidad. Se afilian a partidos, toman préstamos, contraen deudas sin temor a no poder pagarlas, o en todo caso se aseguran. Miran hacia adelante, le piden a la vida lo que quieren, ocupan todo el espacio que les toca sin preguntarse si acaso se lo merecen, o si estaba reservado para ellos. Y en este espacio extienden sus posesiones, las que van acumulando, con desparpajo, y así, en ese desplazamiento, en ese gasto de energía, se les va la vida. Y a su manera también son felices, viviendo a lo grande, arrollando y olvidando con igual velocidad.
¿Y cuál de los dos (o más) tipos de vida es el recomendable? Es una pregunta que a veces me hago. De momento no lo sé, y ya me ha entrado sueño, no puedo seguir con este tabaco que me he sacado de abajo de la manga, así que les dejo con este muchacho que me encanta y con su recomendación. Charito, esto es pa tí, gracias por todo, ¡supersocia!



Maria Y Juana

domingo, 8 de febrero de 2009

Día de matanzas

Una vez al año, es tradición (una tradición que se va perdiendo, como muchas otras) que las familias mallorquinas se reúnan para hacer la matanza de uno o dos cerdos que luego convierten en los embutidos que les acompañarán en sus celebraciones el resto del año (ahora se comen ocasionalmente pero antes formaban la base de la alimentación de los mallorquines). El sábado pasado fui invitada a una de estas matanzas, lo que para mí fue todo un honor, pues compartir estas tradiciones me hace querer cada vez más a esta tierra y su gente.
Hicimos muchas fotos, no quería dejar pasar la ocasión de mostrarles este singular acontecimiento, aunque les advierto que hay algunas imágenes que pueden herir la sensibilidad de vegetarianos y amantes de los animales. Los seres humanos somos un poco bestias, pero qué se le va a hacer, la sobrasada está muy buena.
Espero que les guste este reportaje. Las fotos las hicimos varios de los que estábamos presentes aquel día, y llegaron a mí por cortesía de Mar Sancho.

Matanza 2009

jueves, 5 de febrero de 2009

Reflexiones después de ver la película "El amor en los tiempos del cólera"

Pretender que el amor sea una rosa espiritual que se conserve intacta tras el paso de los años: pura teoría. El amor, como todo, se marchita y decae. ¿De qué sirve el amor si llega tarde, si no se tiene cuando se desea o apenas puede manifestarse? A la mierda el amor que no calienta, que no te ve envejecer, que no conoce el mapa de tus imperfecciones, que no te sorbería las entrañas.

domingo, 1 de febrero de 2009

La manifestación

Para los que aún no lo saben, ayer tuvieron lugar sendas manifestaciones contra el gobierno cubano en Madrid y en Barcelona, que en esta última ciudad casi terminan en encontronazo, como narran en sus respectivos blogs Ernesto Hernández Busto y Jorge Ferrer.
En el blog de La China encontramos su crónica de la otra que tuvo lugar en la Puerta del Sol.
A mí no me gustan las manifestaciones, desconfío de su efectividad, pero reconozco que de haber estado en una de esas dos ciudades habría ido a arrimar el hombro, porque ya está bien de tanta represión.

Sola

Al fin me he quedado sola.
Mi teléfono ha dejado de sonar como tanto lo hizo en otro tiempo.
Ya no tengo quien me recuerde que hoy es el día de esto o de lo otro.
Se olvidaron de mí, (yo complacida). No integro ningún círculo, no encajo en ningún plan... qué maravilla este libre albedrío, este agujero negro y confortable.
Qué maravilla no disimular, sonreír cuando quiero y llorar cuando hace falta, decirle a la gente las cosas a la cara sin temor a que me retiren la palabra, total, para lo que sirven las palabras...
Qué buena idea haberme escabullido a tiempo, haberme vuelto invisible, absolutamente innecesaria. No influir en ninguna decisión ni tener una abultada cuenta en el banco que me garantice la tranquilidad. No tener un seguro de vida y no querer tenerlo. Qué maravilla aún no tener hijos, y que mis padres sean jóvenes y fuertes.
Qué suerte saberme así de nuevo, como aquella hoja que fui un día, ligera, alegre, yo, y no sentir que me ronda la culpa, mi eterna compañera, hija de mis errores y alimentada con mi café con leche.
Me congratulo de haber descubierto que el teléfono se apaga, que no existe manera humana de evitar los desastres naturales ni los sufrimientos ajenos cuando son necesarios.
Tengo tanto poder estando sola que me siento capaz de fulminar con un rayo salido de mis dedos lo que se me interponga. Tengo tanto poder y sin embargo sé que no lo usaré para abusar del débil ni perderme en caminos de laureles.
Puedo vivir sin los otros; la soledad es ya una vieja conocida. En días como hoy nos abrazamos y bailamos un vals despreocupado, pero mentiría si negara que disfruto también de la compañía de mis amigos y familia, que disfruto de los lazos voluntarios así como de las responsabilidades. Disfruto todo el tiempo, incluso en la tristeza, y todo gracias a tí.

sábado, 31 de enero de 2009

Encuentro con el azar - Julio Cortázar

No sé a ustedes, pero a mí me ha pasado eso de pensar en una persona y encontrármela, y en más de una ocasión. ¿Es eso azar? ¿Es casualidad o causalidad? Argumente su respuesta.

Entrevista a Julio Cortázar en París

Qué genial era este hombre, y qué modesto, ¿verdad? Maravilloso.

viernes, 30 de enero de 2009

El Parque Lenin

Bueno, el vídeo es malito, porque ya saben que perdí mi cámara (cómo la extraño). Esto fue con la cámara de fotos que graba vídeos también.
Por si alguien quiere recordar el Parque Lenin.

¿Quién se comió mi africana?


Una de las cosas que hice cuando estuve en Cuba fue ir al parque Lenin de excusión. Cuántos recuerdos de mi infancia, y qué espacio tan maravilloso venido a menos. Para mí era como un sueño ir al Parque Lenin con sus instalaciones tan amplias y bonitas, sus aparatos (que volvieron, pero ahora son chinos), su Jardín Botánico, Expocuba, sus restaurantes como La Faralla, Las Ruinas, el Galápago de Oro, y sus cafeterías donde siempre había huevitos de chocolate, africanas, pastillitas... ah. Qué tiempos aquellos.
Hoy el Parque Lenin, por tanto tiempo abandonado, intenta renacer de sus cenizas y hay intentos de rescatar las cafeterías, los aparatos volvieron a funcionar gracias a los chinos, las áreas de acampada han florecido con nuevos kioscos donde venden cajitas de comida (una oferta bastante razonable para el bolsillo del cubano medio), pero no sé por qué a mí me dio tanta tristeza pasear por allí, será porque nunca se puede retar a la infancia, esa época dorada es invencible, siempre sale ganando en las comparaciones, será porque me pareció todo un poco vacío, un poco abandonado a pesar del maquillaje, o porque era domingo y a mí los domingos me ponen melancólica. Vaya usted a saber, pero bueno, el caso es que fui después de tanto tiempo que no iba y pasé un buen día con mi familia. Como verán en las fotos.
Mi hermana Addis, la modelo de la familia.
El Peugeot de mi padrastro, que es un verdadero héroe, como su chapa indica.
Mi madre y mi padrastro quedaron muy bien en esta foto.


De picnic, comiendo en cajitas y con las manos, que no había tenedores por todo aquello.
La comida estaba riquísima: congrí, cerdo asado y ensalada.



Mi madre, feliz con sus dos hijas.

Si quieren ver más imágenes del parque Lenin, pueden verlas aquí.

miércoles, 28 de enero de 2009

Programa de IB3 radio sobre Cuba en el que participó Yoani

Aquí pueden escuchar (en catalán) el programa Al Día dedicado a Cuba que emitió hoy IB3 radio y al que fui invitada, al igual que Yoani Sánchez (vía telefónica, claro está). El programa empieza sobre las 3h y 6 minutos (deben mover el cursor hasta esa hora para poder escucharlo). Sobre las 3h y 22 minutos de programa entró Yoani, ella por supuesto en español y estuvo conversando con la entrevistadora acerca del 50 aniversario de la Revolución.

Escuchar el programa completo.

Pronto espero tener disponible sólo la parte que respecta a Yoani, que es la más entendible en español. En general el programa estuvo muy interesante y los chicos de "Al día" se lo curraron muchísimo.