sábado, 18 de abril de 2009

Matemáticas espirituales

Hay que ver qué misterioso es el amor que no responde a ecuaciones matemáticas. Si uno lo entrega con la convicción de que, como en una cuenta bancaria, este patrimonio irá creciendo, y que así el día en que lo necesitemos nos será devuelto con intereses, pues las lleva claras, porque el amor no funciona así, al menos no el verdadero; ése que todos deberíamos experimentar al menos una vez en la vida.
Una vez un gran amigo me dijo acaso la verdad más importante de mi vida: que el amor que sentimos siempre nos enriquece, da igual si no es correspondido, y que este éxtasis, este desequilibrio que nos produce es nuestro premio y no otro. Cuánta razón tenía: el amor es una materia demasiado elevada como para maltratarla con sumatorias. Tengo que confesar que luego de esta revelación mi vida dio un giro importante. Desde entonces todo intento de medir o verificar el amor que recibo me parece una vulgaridad, y cuando algún amigo me habla en términos capitalistas sobre este tema, me pongo de los nervios, y eso sucede a menudo, porque en este mundo pocas son las almas nobles, capaces de entregar amor sin pedir nada a cambio. Es tan difícil poner en práctica esta teoría que a mí misma me cuesta muchas veces renunciar a mi arcaico modo de pensar, y constantemente me equivoco y retrocedo, pero ése, sin duda alguna, es mi ideal. Eso no significa que no me permita odiar, hacer una burla, o que ponga la otra mejilla como Jesucristo, no es mi intención ser perfecta, pero en lo que concierne al amor prefiero no saber cuánto hay en el depósito y si por mi imprevisión un día resulta que me quedo sin ese combustible, ya lloraré, pero en su momento, antes ¿para qué?
He de decir que desde que estoy aplicando esta teoría soy mucho más feliz y mis relaciones son mucho mejores. Tiene algo del budismo, por aquello de la no posesión, y algo de cristianismo, por lo del amor al prójimo, pero les aseguro que no hay que ser castos para llevarla a la práctica.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Visita este sitio para que veas comomo el tiempo pone en su lugar a la escritora que te difamo:
http://circuitopenal.blogspot.com/

Salva dijo...

Ivis, questo é uno dei piú belli post che ho letto nei blog.
Questo post é puro e sincero!!

Amare senza pretendere di essere amato. Amare anche se l'amore non viene condiviso. Si, questa frase l'avevo giá sentita, e mi é sempre piaciuta. Viene facile applicarla, e difficile da comprendere. Ma alla fine rispecchia la pura e unica via giusta.

Come dici tu, nemmeno io riesco a porgere l'altra guancia se vengo colpito. Non sono mica Cristo in persona. Peró nonostante, se il prossimo o la persona amata non condivide, non conviene amareggiarsi. L'importante che amiamo noi. Perché questo amare ci dá molto nella vita, senza pretese, se pretese non ci si possano piú aspettare.
Sempre se si tratta di amore vero e sincero!

Bellissimo post Ivis, si vede che lo hai fatto con il cuore!!

Un abbraccio,
Salva :)

Ivis dijo...

¡Muchas gracias, Salva! Tú como siempre con tus comentarios tan acertados. Aún después de escribirlo suena raro eso de amar sin esperar nada a cambio, es difícil, sobre todo al principio, es cuestión de entrenamiento y de determinación. Pero hay que tener una gran fuerza de voluntad, pues el mercantilismo de estas sociedades lo impregna todo, y así hay mucha gente que sólo ama cuando ve que es amado, que no se entrega, que no se fía, y lo que yo pienso es que no saben lo que se están perdiendo. Como me dijo un amigo que había leído una vez, "el amor, si no es fou, ni fú ni fa". Saludos, Salva, me estás haciendo aprender italiano a pasos agigantados.

susana dijo...

así mismo es, a mi también me lo dijeron hace algunos años y también cambié mi modo de ver todas las cosas en general