sábado, 5 de enero de 2008

La noche es joven

Tú andando por entre los pilotes, buscando yo qué sé, marcando las distancias, como si no fueras a estar encima de mí horas más tarde, como si no estuviésemos los dos predestinados a chocar estrepitosamente en esta vida.

Yo, cogiendo caracoles en la orilla, mirándote de reojo mientras ibas-venías haciendote el lejano, todo ese paripé para decirle al mundo: "¡Soy libre, esto no es lo que parece! ¡No he encontrado a la mujer de mi vida, no caeré rendido a sus pies apenas baje el sol y nos quedemos solos ante lo inevitable!"

"Todo ese derroche de energías", pensaba yo en mi orilla, mientras tensaba el hilo de pescar y te acercaba contra tu voluntad, y al sol le quedaban tres cuartos de hora y era bello ver el atardecer y verte a tí a contraluz y sobre el muelle, saltando, cansándote (no demasiado, hay que dejarlo que viva, al pescadito), y el sol ocultándose por fín y mis sentidos felinos aguzados a morir en esa hora crepuscular en que se acercan los animales a la orilla, y al fin la despedida de los amigos, la corte de invitados a esta fiesta que acabará en banquete y en orgía, y dos mas dos son cuatro pero uno y uno, dos, y tú, luchando con tu espíritu de macho, insecto acorralado, pececito en el jamo, frijoles en remojo, papalote que cae hacia mi vida, pero yo no me doy por enterada y espero con paciencia de serpiente a que se cumplan esas formalidades: primero lo primero, y te suelto el cordel y me distraigo, me dejo seducir mientras acepto la danza del cortejo, el despliegue hormonal que hace las cosas interesantes, mágicas, oscuras. Y entonces te me acercas con el pretexto de enseñarme la luna que ya brilla a lo lejos sobre el mar y es luna llena y a mí qué más me da, si somos lobos, te enseño mis colmillos por si acaso y tú me das la patita tiernamente, pececito que te me has resbalado de las manos y ahora estás frente a mí con esta urgencia, miro la caña de pescar que yace sobre el suelo: no te he atraído yo, ¿cómo nos hemos hecho tan amigos? "Es de otra vida", dices, y yo río sabiendo que me engañas, pero qué rico hueles -te olisqueo- qué importa que me engañes, qué importa que mañana no me acuerde de tí si hoy eres carne e instante de poema, melodía perfecta de la noche, acércame tu olor, dame a beber tu esencia más genuina, déjame que te mate y me alimente de tu recuerdo el resto de mis días, mátame tú también y no me olvides así como me ves en este instante que no existe en el tiempo, como una aparición bajo la luz celeste de la luna. Gózame hoy que aún no soy de arena y soy limpia y estoy aquí contigo, no te traigo recuerdos de otra vida ni tú me los evocas. Somos dos animales que mañana se tratarán de usted, la noche es joven.

14 comentarios:

General Electric dijo...

Wow! muchacha esto es lo tuyo: el bestiario erótico. Nada de animalitos de cartón para entretener a los niños antes del sueño; nada de hipogrifos ni quimeras. Néquele! Que los cuerpos en el sexo críen agallas, si no no sirve.
chapeau!

un abrazo

Ivis dijo...

Jajaja, esa no fui yo.

Aguaya Berlin dijo...

Qué lindo escribes, nin~a!! Dichoso el que te hace sentir de esa manera!

Ivis dijo...

Aguaya si supieras... ese hombre es como un Frankestein hecho de varios recuerdos, de esa materia intangible con que están hechos los sueños, pero funciona ¿no? Parece que coge cuerpo y personalidad (de pescadito).
Saludos.

Yvette dijo...

Bello Ivis. Divino!
El tono justo de la poesía, el ritmo y las cadencias, los olores... La verdad que la seducción es lo mejor que hay.
Estas son las cosas que yo necesito leer una tarde de domingo, para que me de fuerzas.
Muy bonito, un abrazo.

Ivis dijo...

Gracias, Yve. Te mando muchas fuerzas. Un abrazo.

Bauta dijo...

Esto me lo he bebido sin respirar siquiera

Ivis dijo...

Bueno, si no te atragantaste, es buena señal.
Un abrazo.

GeNeRaCiOn AsErE dijo...

ivis, eso 'te quedó como te quedó' compadra, no pares ahora... sigue que -la noche es joven-

nos pillamos. tony.

cafecitocaliente dijo...

Deluxe, que impresinante la manera como describes el cortejo casual de una noche divertida, pero es que asi somos todos los hombres y mujeres, misma danza del gallo cortejando... hablamos

Anónimo dijo...

qué buena eres asere!!!!!

Ivis dijo...

Gracias, me lo voy a creer.

Anónimo dijo...

Ivis, que lindo escribes, felicitaciones....
Dicen que un texto es bueno cuando uno mismo se identifica con lo que se dice y creo que en este caso tu logras eso y mas...
Anabel.

Ivis dijo...

Muchas gracias, Anabel, es todo un halago.