sábado, 17 de abril de 2010

Divagaciones

Hay un poema de Mario Benedetti que comienza así:

"Vuelvo, quiero creer que estoy volviendo
con mi mejor y mi peor historia
conozco ese camino de memoria
pero igual me sorprendo."

Y yo no sé por qué vuelvo a aporrear estas teclas como si necesitara hacerlo, invocando el poder de la escritura para ayudarme a solucionar esas dudas que me atormentan (hay tantos caminos en esta vida, que se hace difícil saber cuál elegir. Hay tantos misterios inexplicables...)
Durante este tiempo he llegado a pensar que no iba a ser capaz de volver a escribir, que no tenía sentido seguir lloviendo sobre mojado (tanta palabra escrita que hay que leer y uno pretendiendo absurdamente descubrir el agua tibia). Pero es como un mal vicio esto de escribir, y además es el único modo de llegar allí donde no llego con mi pensamiento o con mi persona.
Encima viene algún amigo y me dice que vale la pena, y yo me maravillo aún más al darme cuenta del poder de este acto íntimo que comenzó sin ninguna pretensión, o mejor dicho, con una sola pretensión: llegar al corazón de esa persona a la cual nunca logré persuadir, y sin embargo, cosa graciosa, mis cantos sedujeron a otros navegantes, y no me ha faltado alguna que otra declaración de amor. Y es que la vida es una gran ironía, llena de equívocos y pistas falsas. Pero por eso mismo es divertido entrar al baile, porque por ahí suceden cosas asombrosas y al final nunca nos arrepentimos de haber comprado la entrada, aunque no haya sido como esperábamos, que de todo se aprende, dicen.
Sé que estoy siendo críptica, no se trata de que me entiendan, por esta vez prefiero quedarme en el terreno de la abstracción, que es mucho más romántico. Y como me siento tan cómoda en esta indefinición, en esta ambigüedad, que es acaso una metáfora de mi propia naturaleza volátil, he decidido que me quedaré aquí bastante tiempo, porque es como un columpio muy cómodo en el que me puedo balancear eternamente sin cansarme ni cansarlos. Balancearse es lo que tiene, que vas y vienes pero nunca te quedas en el mismo sitio el tiempo suficiente como para aburrirte.
Ah, la poesía, qué cosa subversiva... Tengo un amigo, Antonio, que es una especie de kamikaze que va con un libro de poesía a todas partes, y lo peor: lo lee de verdad, vive en clave poética. Y a mí me repatea que sea insobornable, absolutamente utópico, y que encima se ría de la vida desde su posición incómoda. Tengo que reconocer que me sienta fatal mirarme en su espejo, pues cuando lo hago me encuentro muy vulgar, ¿pero qué puedo hacer si aún no he encontrado la dosis justa de poesía para sobrevivir en este mundo cruel? Justificaciones, dirá el poeta, y con razón, pues no existe la medida exacta de poesía, eso es cuadricular la poesía, y además, ¿qué es poesía? (dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul). ¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas? ¡Averígualo tú!

4 comentarios:

rodericus2009 dijo...

No eres criptica, Ivis. Cuálquiera que haya vivido con algo de intensidád puede comprenderte.
Pero nadie podemos descifrár los arcanos de nuestro destino, y eso es lo que hace mágico al vivír. Para bién o para mál, nuestro destino nos espera al volvér la esquina, pero desde la calle en donde nos encontramos, no podemos verlo.
Sigue escribiendo, es hermoso lo que tienes aún por decír.

Luis dijo...

Ivis, hace dias que no visitaba tu blog, pues como estabas de "receso", no tenia motivos nuevos para leerte, he vuelto hoy y me ha gustado mucho este post en particular. Sigue, que aunque no todos comentemos, muchos te leemos y disfrutamos de un modo u otro (incluso para no estar de acuerdo) con lo que escribes. Slds de Luis.

PS: Te admiro, pero que conste, que no estoy enamorado de ti y no es porque te falten cualidades.

Ivis dijo...

Hola Rodericus, me gusta mucho tu comentario, gracias por entenderme, y también por hablar en esos términos tan bonitos de la vida. Un saludo.
Luis, muchas gracias a ti también, no pretendo ser una femme fatal, aunque algún rasgo de vampiresa sí que tengo, me basta con tener buenos amigos que me quieran. Un saludo.

María Gina Valero Ortiz dijo...

Ivis: Tambien se perpetua en ti la duda y con ella la verdad de la vida y es que cuando estas a punto de llegar te paras y no lo puedes creer.
Mira la ultima peli de WOODY ALLEN...Si la cosa Funciona.
Hay que saber leer las señales.
Tampoco esta vez me tienes que decir nada...