Memorias de una cubanita
Blog de Ivis Acosta Ferrer
martes, 17 de julio de 2012
Nubes
Ver pasar las nubes blancas y acomodar la vista en ellas, como única cosa importante. Recrearse en su aspecto acolchado, en su diversidad de formas y tamaños, imaginarse leve y dejarse caer sobre un cúmulo de algodón...
Si todo fuera de este blanco impoluto y el espíritu sonriese con la frescura del niño que juega... Pero sí, algo de niño queda; la prueba está en el modo como penetra en el alma la blancura de las nubes, llevándose lo turbio del pasado, impidiendo estar triste, pese a todo.
Una vez más vuelo sobre el océano, pero esta vez no traigo pesadumbres, he renacido -he muerto para ello- con todo lo que implica desprenderse del mundo y sus miserias y hoy soy como una niña que abre los ojos a la vida con avidez.
miércoles, 13 de junio de 2012
Vuelvo, quiero decir que estoy volviendo
conozco este camino de memoria
pero igual me sorprendo.
Mario Benedetti.
Maravilloso Benedetti, y hoy sus versos me sirven de pretexto para desperezarme, lentamente, lenta y fructíferamente de mi letargo. Una vez más de vuelta a la vida, a la vida activa, despierta, lúcida, que es la única que cuenta y que vale la pena.
Pronto os daré señales, de momento son las 2 de la madrugada y las musas duermen.
Ivis.
lunes, 12 de marzo de 2012
Oveja posmoderna
Elevarse, sí, que todo es pose y vulgaridad en esta vida si no dinamitamos la rutina, si no ponemos zancadillas a ese perezoso que siempre aflora, con su lento y automático andar, día tras día, hora tras hora, buscando acomodarse en una esquina del camino, ansiando el así llamado “statu quo” esa invención absurda y conformista que nos convierte por su merced en autómatas o en mansos caballitos, con los ojos repletos de deseos (reprimidos) y el espíritu (esa cosa ancestral) dormido como niño muerto. ¡Caballitos!
Ya sabes que me niego a dejarme acunar por esos cantos de sirena, no hay tiempo que perder, ésta es mi lucha contra el statu quo y toda esa filosofía conformista. Éstas son mis banderas y mis bombas son ideas. ¡Ah, pero qué poético suena esto! Como si no supiera que el inconformismo revolucionario es otra trampa que deriva en cómoda pose: la moda subversiva, desorden que se impone como orden, al cabo, retahíla de gordos calvos que siguen soñando con la paz mundial, hijos de esos rebeldes trasnochados que comen sólo hierbas, y se van a África a demostrar cuán solidarios son, mientras consumen contracultura por un tubo. Asco de futuro.
Estamos en un laberinto, un círculo vicioso, el campo minado de los esquemas repetidos hasta la saciedad. Y total, este puto mundo jamás dejará de moverse en la órbita del sol.
¡Ay, mansa palomita de las ideas!
¡Oveja posmoderna, siempre serás una más en el redil!
martes, 6 de marzo de 2012
Tanto amor
esta tarde de marzo
y el humo me ilumina:
hay tanto amor en este mundo esperando por mi...
Y yo que no sabía
que podía contar con esa baza
de pronto me doy cuenta
de lo rica que soy.
Hay tanto que ajustar
por esa regla
en mi mente y en la mente de todos...
Habrá que hacer canciones
optimistas
y entrenar la mandíbula
y las ganas
y el abrazo sincero y la caída
de ojos seductora
y los besos con lengua
al aire y al espejo (con carmín)
desesperadamente apasionados
(porque tanto amor tiene
que ser correspondido).
En busca del milagro
está donde te falta,
paisaje desbordado
más allá de la lente
que intenta condensarlo.
El gesto resignado del que acepta
que la felicidad nunca es completa y pese a todo
se dispone a quemarse
a vivir cabalmente
en busca del milagro
pues la vida
no es una ciencia exacta.
Y quizás sea posible
vivir sin preguntarse
para qué hemos venido.
Esto (y también lo otro)
jueves, 9 de febrero de 2012
martes, 7 de febrero de 2012
Paseando por el Cementerio de Colón
Una vez más la obra humana me asombraba; era tal la grandeza de aquellos monumentos, que me parecía estar visitando algún museo de arte universal, de esos que abundan en Europa. Una vez más mi país me conmovía con uno de esos contrastes tan suyos, los mismos que me llenan de impotencia cuando intento definirlo, (puto país que no cabe en un molde...)
Pero más allá del sobrecogimiento que me causaba la contemplación de la belleza, otros pensamientos más profundos fueron poblando mi mente, poco a poco, mientras me adentraba en callejuelas cada vez más estrechas e insignificantes, allí, donde en lugar de mausoleos se alzan fosas comunes, con un discreto jarrón o una lápida por todo adorno. Allí, donde reposaban los restos de mis abuelos, compartiendo su última morada con la misma generosidad con que en vida compartieron el pan que se llevaban a la boca.
Nunca he sido devota de los cementerios; nunca antes -a pesar de vivir en su extrarradio- tuve el instinto de pasearme por sus calles umbrías, de curiosear en sus lápidas. Tenía miedo, lo confieso, a los muertos, a esos espíritus que suponía al acecho de toda alma inocente que se atreviese a perturbar su eterno reposo. Entonces no apreciaba, no podía apreciar, la belleza de esos muros cubiertos de musgo, roídos por el tiempo, reventados por la fuerza de las raíces... Vida sobre la muerte, muerte que da la vida, amor eternizado que da miedo, paradojas...
domingo, 15 de enero de 2012
Entonces...
Pero qué ardua tarea darse cuenta de dónde va el acento que brinda mejor sonoridad a nuestra vida... Qué trabajo de chinos revolverse el alma hasta encontrar la queja, la tecla del piano que, con su sonar hueco, estropea la melodía, el origen de la rabia.
Es mucho más cómodo quedarse quetecito, pues hurgar tiene eso: que puedes despertar a los fantasmas y como un mago inexperto, sacar una paloma donde tocara un conejo y de este modo perder el prestigio, la paz, la lozanía, o lo que sea que haya para perder. Claro que siempre puedes encontrar esa llave de tu felicidad, pero entonces, entonces, ¿qué hacer con ella? To be or not to be... this is the question.
Apuntes tomados en el avión que me traía de Cuba
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Pero también se hace necesario hablar del amor, porque sin el amor nada de esto sería posible. Él es quien hace tolerable la distancia, el vacío de la ausencia y el larguísimo tiempo que transcurre entre visita y visita a la familia. Él es eso que no se ve y que sin embargo permea las capas de la atmósfera, goteando sobre las cabezas y los recuerdos, para que todo permanezca intacto a lo largo de los años, para que los abrazos sigan siendo los mismos de siempre, cargados de afectos y emociones imperecederos. Es el que nos impele a hacer gestos heroicos, a construir catedrales, para que sus alturas nos recuerden el motivo de nuestra lucha, para despertar del letargo, del sinsentido cotidiano y percibir la luz del faro inconfundible de nuestro puerto.
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Mauricio
La vida nueva que asoma por entre sus dientes me sobrecoge. Es tan hermoso... tan inocente, que da gusto verlo moverse, libre en su torpeza, sabio, anárquico y vital. Toda la frescura del mundo cabe en su risa juguetona, y todo el asombro, en esos ojos que se encandilan al contacto con la luz.
Mauricio, nombre de guerrero, nunca imaginé estar pensando de este modo, con este grado de amor, en alguien tan pequeño de estatura. Mauricio, pedazo de mi alma recién colonizado por tu risa, belleza en fuga que no admite adulación ni ofrendas, amor sinceramente interesado que no logra ofender. No dejes de alumbrarnos.
jueves, 13 de octubre de 2011
La cabra siempre tira al monte
Este verano me ha traído gratas sensaciones, y también algún que otro rapapolvo. Todo para crecer (consuelo). Que lo que no te mata te fortalece, dicen. Aunque siendo sincera, yo hubiera preferido un crucerito. Hay dolores inútiles, prescindibles.
¿Qué pasaba en mi alma? Me pregunto; ¿qué espíritu burlón me poseyó, haciéndome sentir tan incompleta? ¿Cómo pudo olvidárseme mi estirpe, noble y despreocupada? Constantemente me olvido de mí misma: diga, doctor, ¿es eso Alzheimer? Viejo cabrón...
jueves, 28 de abril de 2011
Cobarde
me pliego cada vez más a mi sombra
horrorizada
por las futuras catástrofes y el abismo
al que nunca -por cierto- me acerqué.
lunes, 15 de noviembre de 2010
Doble o nada
como engaña la vida con sus cebos
qué lejos queda siempre el infinito
como cansa el amor, cuando es eterno.
Pero la muerte cierta nos libera
lo mismo que una puerta que se abre
y la angustia termina con la cita.
Las dudas del amante
se vuelven bofetadas de amargura
y soñar cuesta caro
-calculo mientras juego
mis últimos ahorros-
"doble o nada": la apuesta
porque la libertad no tiene precio.
lunes, 20 de septiembre de 2010
¡Siacará!
Qué falta me estaba haciendo recuperar este espacio de intercambio con el mundo... volver a repasar este teclado sin más objeto que el de dejar fluir mis pensamientos, aún los más simples, y con ello sentir la plenitud de engendrar algo, aunque sepa que todo está inventado y que se trata apenas de una ilusión.
Cada vez siento más la necesidad de disciplinar mi rebeldía para con el mundo; lo que comenzara como un acto de individualismo se va convirtiendo en un acto social: yo y mi universo, yo y mis lectores... y no está mal que sea así. Todos crecemos, todos nos necesitamos al fín, pensar que una golondrina hace verano es cosa de adolescentes, y yo ya no soy precisamente quinceañera.
Hoy siento renacer en mí el espíritu aventurero que en el pasado sucumbió bajo el peso de las responsabilidades y los disgustos. Creo que el otoño va a convertirse en mi estación favorita pues me trae claridad mental y espiritual. El verano me pone de cabeza: demasiadas alternativas, demasiado sol como para quedarse en casa. El otoño me devuelve la paz del recogimiento, la luz tenue de las cosas verdaderas. Me embarga una tristeza no del todo triste porque en el fondo -a pesar de extrañar los días de sol- quiero ver qué me depara el invierno, y sobre todo agradezco haber llegado hasta aquí de una pieza (aunque esto último sea discutible).
Me siento tan trascendental, que sin duda debo estar bajo el influjo de alguna luna creciente... Soy consciente de todos mis errores y de la imposibilidad de echar atrás los relojes, pero eso cada vez me preocupa menos pues poco a poco voy sintiendo una fuerza emerger desde mi centro: fuerza bruta, rabia, deseos de morder o quizás de reír a carcajadas hasta quedar exhausta. Deseos de soñar con peces de colores porque me da la gana, porque el mundo está lleno de peces de colores aunque no todos puedan verlos, porque soñar es gratis y no hace daño a nadie, porque el amor existe y es importante, porque la amistad es un poder incuestionable, y porque la libertad al cabo se abre paso por entre los barrotes y muestra su sonrisa agradecida, y es bella la sonrisa, bella y sin prejuicios, abierta, triste a veces, pero siempre sonrisa, tal como debería ser la vida.
lunes, 12 de julio de 2010
Caminos
Si tengo que ser sincera he de decir que lo de dar cuerda al reloj últimamente a veces se me olvida: son tantas y tan intensas las emociones que he vivido, que unas horas de ventaja se me hacen absolutamente indispensables para recrear la ilusión del tiempo detenido y conseguir a cualquier precio el silencio de los sentidos y también del dolor. Silencio: no tener que aprender nada nuevo ni observar un paisaje que nuestras pupilas no hayan registrado ya. Que todo lo nuevo es desconcertante. ¿Cómo asumirlo entonces si aún no acabamos de comprender lo cotidiano?
Vernos como animales; pensar que todos tenemos brazos, patas y pezuñas. Algunos más bonitos, otros definitivamente mal dotados en unos aspectos pero agraciados en otros, y siempre un equilibrio, siempre una cara para el recuerdo y unos brazos para el abrazo. Y si estos brazos y esta cara no estuvieran ahí, ¿seríamos los mismos? Siempre nos quedará la duda; siempre quedan las mismas preguntas en el aire para que las descifren los que vienen detrás que lamentablemente se dedicarán a formular sus propias preguntas y no escarmentarán por otra cabeza que la propia. Y así por los siglos de los siglos.
Hoy cedo al caos de mi mente sin intentar ordenarlo pues me he dado cuenta de que el caos impera y no hay nada que se pueda hacer para evitarlo. Todo orden es inútil y falso; sólo nosotros, con nuestra insuficiencia, necesitamos de esas jerarquías. Sólo nosotros, con nuestra ceguera, vamos pisando flores mientras nos agarramos de un hilo imaginario que estrangula nuestras vidas. Sólo nosotros, haciendo gala de una torpeza y un mal gusto exquisitos, vamos organizando las cosas por colores y colocándolas de menor a mayor.
viernes, 28 de mayo de 2010
lunes, 19 de abril de 2010
Bossa
Rosa Passos Wave (Solo Version)
Esta es una buena canción para escucharla acostado junto a esa persona especial, y es que "É impossível ser feliz sozinho..."
Pero no termino - Alain Pérez - Videoclip en Alta Calidad
¡Pero qué buena está esta canción! Este Alain se quedó vacío. Qué ganas de bailar un buen casino me entran ahora mismo. Disfrútenla.
sábado, 17 de abril de 2010
Divagaciones
"Vuelvo, quiero creer que estoy volviendo
con mi mejor y mi peor historia
conozco ese camino de memoria
pero igual me sorprendo."
Y yo no sé por qué vuelvo a aporrear estas teclas como si necesitara hacerlo, invocando el poder de la escritura para ayudarme a solucionar esas dudas que me atormentan (hay tantos caminos en esta vida, que se hace difícil saber cuál elegir. Hay tantos misterios inexplicables...)
Durante este tiempo he llegado a pensar que no iba a ser capaz de volver a escribir, que no tenía sentido seguir lloviendo sobre mojado (tanta palabra escrita que hay que leer y uno pretendiendo absurdamente descubrir el agua tibia). Pero es como un mal vicio esto de escribir, y además es el único modo de llegar allí donde no llego con mi pensamiento o con mi persona.
Encima viene algún amigo y me dice que vale la pena, y yo me maravillo aún más al darme cuenta del poder de este acto íntimo que comenzó sin ninguna pretensión, o mejor dicho, con una sola pretensión: llegar al corazón de esa persona a la cual nunca logré persuadir, y sin embargo, cosa graciosa, mis cantos sedujeron a otros navegantes, y no me ha faltado alguna que otra declaración de amor. Y es que la vida es una gran ironía, llena de equívocos y pistas falsas. Pero por eso mismo es divertido entrar al baile, porque por ahí suceden cosas asombrosas y al final nunca nos arrepentimos de haber comprado la entrada, aunque no haya sido como esperábamos, que de todo se aprende, dicen.
Sé que estoy siendo críptica, no se trata de que me entiendan, por esta vez prefiero quedarme en el terreno de la abstracción, que es mucho más romántico. Y como me siento tan cómoda en esta indefinición, en esta ambigüedad, que es acaso una metáfora de mi propia naturaleza volátil, he decidido que me quedaré aquí bastante tiempo, porque es como un columpio muy cómodo en el que me puedo balancear eternamente sin cansarme ni cansarlos. Balancearse es lo que tiene, que vas y vienes pero nunca te quedas en el mismo sitio el tiempo suficiente como para aburrirte.
Ah, la poesía, qué cosa subversiva... Tengo un amigo, Antonio, que es una especie de kamikaze que va con un libro de poesía a todas partes, y lo peor: lo lee de verdad, vive en clave poética. Y a mí me repatea que sea insobornable, absolutamente utópico, y que encima se ría de la vida desde su posición incómoda. Tengo que reconocer que me sienta fatal mirarme en su espejo, pues cuando lo hago me encuentro muy vulgar, ¿pero qué puedo hacer si aún no he encontrado la dosis justa de poesía para sobrevivir en este mundo cruel? Justificaciones, dirá el poeta, y con razón, pues no existe la medida exacta de poesía, eso es cuadricular la poesía, y además, ¿qué es poesía? (dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul). ¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas? ¡Averígualo tú!
martes, 30 de marzo de 2010
¡Atiende!
Pero quizás la muestra más fehaciente de que el barco hace aguas sea el hecho de que figuras claves de la cultura cubana como Silvio y Pablo -nunca es tarde si la dicha es buena- se hayan pronunciado -más o menos abiertamente- a favor de un cambio. Ese posicionamiento para mí es muy sintomático, finalmente se están haciéndose eco del clamor popular, ya que es incuestionable que las cosas andan de mal en peor, y aunque no hay que tirar cohetes, pues se trata tan sólo de unas grietas, a mí cada vez me queda más claro que el muro esta vez se viene abajo, son demasiadas señales, demasiadas grietas, y sobre todo parece que el exilio y la disidencia interna está trabajando unida, todos halando parejo para tumbar el muro. Y no dudo que esta vez lo logren, y me alegro en el alma. Porque ya está bien de tanto sufrimiento vano.
Pero bueno, ahora habría que pararse a pensar qué pasará cuando se caiga el muro... ¿Qué futuro queremos para Cuba? Si quieres deja aquí tu opinión.
miércoles, 24 de febrero de 2010
A propósito de la muerte de Orlando Zapata

Pero hay acontecimientos como la muerte de Orlando Zapata Tamayo, que de tan injustos nos remueven las entrañas y nos hacen recuperar la perspectiva: no se puede permanecer indiferente cuando hay una realidad tan dura que clama por justicia. Y esa realidad se llama dictadura, atropello de los derechos humanos, tortura, asesinato y otras lacras que es necesario erradicar de una vez y por todas del mapa de la isla.
Orlando Zapata se ha convertido en un héroe. Su muerte es una bofetada al régimen moribundo y estoy segura de que actuará como un revulsivo para que el mundo se entere de las injusticias que pasan en Cuba y actúe en consecuencia, todos a una, para que hechos tan deleznables como éste no sigan quedando impunes.
lunes, 8 de febrero de 2010
Kelvis y Descemer en Don Cangrejo "Es porque me diste en el corazón" 2da parte
He aquí la segunda parte, pues el tema era tan largo que lo tuve que cortar para poderlo subir a youtube. ¡Sabroso!
Kelvis y Descemer: "Es porque me diste en el corazón" 1ra parte
Tremenda descarga en Don Cangrejo, señores, este concierto no tuvo desperdicio.
sábado, 6 de febrero de 2010
Caritas
El caso es que arte cubano ha encontrado en la moda kistch de las caritas un nuevo filón para desarrollarse, y si no juzguen ustedes por sí mismos a partir de un pequeño ejemplo:
Fotos de los cinco espías presos en EEUU, tomadas de la web de la TV de Camagüey.The house of the rising sun

viernes, 5 de febrero de 2010
Mi entrevista a Frank Delgado
Frank, si alguna vez lees esto, quiero que sepas que te admiro y que si una vez pensé que sería muy interesante conversar contigo, hoy pienso que ha valido la pena y que eres maravilloso. Gracias, muchas gracias por tus lecciones de humanidad. Un abrazo, Ivis.
martes, 2 de febrero de 2010
Fotografiar miserias

lunes, 1 de febrero de 2010
Hipótesis alternativa
Necesitaba acoplarme de nuevo al ritmo de la vida allí, a ese deambular sin prisa ni rumbo definido; al cafecito en la casa de la gente escuchando esas historias que corren de boca en boca como pólvora encendida y entretienen durante la larga espera de tiempos más felices que se resisten a llegar. Necesitaba -por más que sea un tópico- el calor de la familia, la alegría contagiosa de mis compatriotas, la carcajada sonora y los brazos abiertos al saludo efusivo y sin reservas. Buscaba una respuesta y para hallarla fue preciso adentrarme en un viaje espiritual, íntimo, profundo, hacia ese territorio desterrado de mis recuerdos, sabiendo que era ingenuo pretender revivir el pasado, y a pesar de eso, buscando desesperadamente abandonarme en ese cómodo lecho de hojas secas.
Por momentos -gracias al alcohol y a la música invariable- tuve la ilusión de que el tiempo se había detenido. El olor del salitre y el rugir de las olas en el malecón me sobrecogieron como antaño, y me sentí otra vez indefensa y cautiva, y miré al horizonte con angustia ¿era yo la que lloraba junto al mar? Quise ser la de antes, deseé con todas mis fuerzas no haber vivido tantas noches de ausencia y desconsuelo, pues calculé que entonces mi vida tenía un sentido, una esencia que se fue diluyendo año tras año en mis idas y venidas sobre el océano.
Pero era un espejismo y más allá de esos breves (extraordinarios) momentos de abandono todo a mi alrededor me demostraba cuánto había cambiado yo, ¿o eran las cosas que ya no se hallaban en su lugar? Cuando por fín pude ver con objetividad apareció ante mis ojos el verdadero orden de las cosas, un panorama desconcertante por demás: la vida subterránea de una nación congelada en su superficie, el dolor de unos seres obligados a crecer hacia adentro, condenados a cavar profundos fosos donde explayar el alma y enterrar sus anhelos y frustraciones. Y a pesar de todo, o por eso mismo, sonrientes, con la sonrisa del que no tiene nada que perder... No entendía, y sigo sin entender, los misteriosos mecanismos de esa maquinaria a todas luces imposible, sin más lógica ni fundamento que el miedo y la repetición, pero acepté su existencia sin dramatismos, como se acepta un catarro -al fín y al cabo viví tantos años dentro de ese caos que adaptarme de nuevo (más sabiendo que era por unos días) fue cosa sencilla- el objetivo que tenía en mente bien valía el sacrificio. Y ese objetivo no era otro que intentar mirar con los ojos del corazón lo que se me escapaba a simple vista, los pequeños matices cotidianos que tiñen de alegría o de tristeza la vida del cubano más sencillo, la razón de su alegría contagiosa a pesar de los pesares y también, por qué no, alguna explicación plausible para su inveterado inmovilismo.
Curiosamente en mis casi nueve años de emigrada nunca había logrado un acercamiento tan franco al problema cubano, y esto es así porque nunca antes me había dejado llevar por las circunstancias, aparcando miedos y prejuicios y enfrentándome a las situaciones con la buena voluntad por escudo y el amor por bandera. Sabiendo como nunca que "no la teme quien no la debe", pero sin caer en heroísmos gratuitos, pues se trataba de un viaje familiar.
Así, con la mochila llena de amor y comprensión, y mirando las cosas con lupa, pude tomarle el pulso a la realidad cubana de un modo más directo y realista, y de este modo descubrir que no todo es lo que parece en la Cuba de hoy, que muchas cosas han cambiado desde que yo me fui, algunas para bien, otras muchas para mal, pero han cambiado, y que actualmente hay en la sociedad isleña un abanico de estilos de vida mucho más variado que el que yo dejé atrás, y que eso es maravilloso, pues esa diversidad (ahora apenas perceptible) es la semilla de una apertura hacia una sociedad más plural, rica y tolerante, y extrapolando esta hipótesis podría aventurarme a decir que en otros aspectos de la sociedad nada es lo que parece a simple vista y que los pensamientos están más abiertos hoy que nunca, pero esto es sólo una hipótesis y este post ya me va quedando un poco largo. Continuaré más tarde con esta y otras ideas.
domingo, 31 de enero de 2010
No tengo tiempo para amargarme
Los veo luego que no tengo tiempo que perder, voy a vivir mi vida, que este año viene lleno de sorpresas.
jueves, 24 de diciembre de 2009
miércoles, 9 de diciembre de 2009
La savia que te nutrió
¿Por qué eres así y no de otra manera? ¿Por qué son asi quienes te rodean? ¿Qué savia los nutrió para que crecieran así, sanos y salvos? ¿Qué amor los envolvió para que fueran hombres y mujeres de provecho? ¿Qué magia los ungió para investirlos de tanta gracia y sabiduría, y por qué así y no de otra forma, con otra combinación de brazos y pies, salieron a la calle a dar la guerra? ¿Por qué los amo tanto si no son más que cuerpos que se confunden entre otros, por qué este júbilo carnal al reencontrarme ahora con mi esencia...? Amor que se derrama en todas sus dimensiones. Necesidad de dar amor y diluirme en este festín de caricias, de corresponder así a tantísimos desvelos de mis predecesores. "Es tu turno", me dice esa voz cada vez mas nítida, "no lo dejes pasar, toma partido, es ahora o nunca. Toma partido, haz honor a tu estirpe y fructifica mientras ellos, tus ancestros, te observan." No se muere la historia con la vida ni con un cambio temporal de domicilio. Ella está ahí, esperando a que le rindas honores. Lo otro -el sentirte a la deriva y sin obligaciones- fue sólo un espejismo.
Ahora lo sabes: estás condenada a saberlo. No puedes ignorar a tu pasado, no puedes, ni quieres, ignorarlo. Eres tú hoy mas que nunca, y eres feliz de saberte de vuelta.
sábado, 5 de diciembre de 2009
Por el derecho a abrazar a la madre
lunes, 30 de noviembre de 2009
Próximo 5 de diciembre: llamamiento por los derechos humanos en Cuba

El próximo sábado 5 de diciembre tendrán lugar en varias ciudades del mundo manifestaciones a favor de los derechos humanos en Cuba.
También tendrá lugar en Internet una gran Blogacción para dar a conocer al mundo la situación de los derechos humanos en Cuba, sobre todo de la libertad de expresión, asociación y movimiento, que a mi juicio son los más críticos.
Más información aquí.
viernes, 27 de noviembre de 2009
María Isabel Ballester lee un poema
Esta mujer es una gran artista, pero grande de verdad. Si quieren ver su obra, pueden entrar en su web: http://www.mariaisabelballester.com
Estoy impresionada con la calidad de sus esculturas, sobre todo el detalle de los rostros, fíjense en la escultura llamada "el viaje", la expresión de dolor de los que van en la patera. Es realmente impresionante.
Leyendo en la galería de María Isabel Ballester II
Este quedó cortado, lástima, pero igual espero que lo disfruten y puedan apreciar la belleza y la magia de ese lugar. Qué lujo poder estar ahí. Gracias a la familia Ballester y en particular a María Isabel quien tuvo la gentileza de regalarme una novela de su padre: "Apuntes para la destrucción de un cuadro". He leído la poesía de Cándido y me ha encantado, estoy segura de que esta novela también me va a gustar.
Leyendo mis cosas en la galería de María Isabel Ballester I
La noche del miércoles fue una noche preciosa, fui invitada a participar en esta lectura íntima en un lugar mágico como pocos he visto en mi vida: el taller de una gran artista plástica argentino-mallorquina, en el que conviven sus esculturas fascinantes con los cuadros no menos hermosos de su padre, el pintor y escritor Cándido Ballester. Qué delicia de noche y qué familia talentosa, incluyendo a Marcela Ballester, que también leyó su prosa poética y a Santi, que ya lo han visto lo bien que se desenvuelve escribiendo sus propios relatos.
jueves, 26 de noviembre de 2009
miércoles, 25 de noviembre de 2009
Pablo Milanes canta "Tú eres la música que tengo que cantar", de Tony Pinelli
Qué maravillosa canción y qué buena la interpretación de Pablo y su grupo. Esta es una de esas canciones antológicas de la música cubana. Disfrútenla.
martes, 24 de noviembre de 2009
Apuntes para el encuentro
Estos blogueros saben que "se la tienen jurada" fuera de Cuba, incluso alguno de ellos ha denunciado haber sido amenazado de muerte a través de Twitter en más de una ocasión, lo cual no me extraña, el pueblo cubano es violento y hay tanto rencor entre los exiliados, dolor que se ha ido amasando año tras año, impotencia tras impotencia y manipulación (de uno y otro lado) tras manipulación. El resultado puede ser una bomba de neutrones, un estallido de violencia sin precedentes que hay que procurar apagar y controlar pues para nada va a ayudar al encuentro de la nación.
Del otro lado, como ya pudimos ver en ese triste episodio de la calle G, hay mucha desconfianza hacia lo nuevo, mucho comportamiento atávico (aunque eso pudiera decirse que lo hay de los dos lados), un patriotismo visceral y mal entendido que no facilita el diálogo, y mucha miseria, material y humana, obstáculos que habrá que sortear con inteligencia y con mucha paciencia para lograr un entendimiento de igual a igual en aras de una Cuba mejor. Habrá que descartar la violencia y los ajustes de cuentas del tipo ojo por ojo, de lo contrario la espiral de odio será imparable y crecerá por los siglos de los siglos. Hay que aprender de los errores del pasado y de los ejemplos más que fehacientes que vemos en los telediarios; el caso de Israel y Palestina, que es el súmum de esa escalada de violencia sin fín. No hay que dejar que la sangre llegue al río, al contrario, hay que impedir por todos los medios que se derrame una gota de sangre de nuestros hermanos en ese encontronazo que está por venir, (yo quiero pensar que ya queda menos para que se produzca al fín) y en ese momento hay que poner en práctica aquello de que "hablando la gente se entiende" y sobre todo el respeto y la comprensión, que son las bases de la paz.
Ojalá que el castigo mayor para los intolerantes sea dar de bruces con sus propios errores y recibir el amor de aquellos a quienes en su día hicieron daño.
sábado, 21 de noviembre de 2009
Pueblo estúpido
Cuando la estupidez y el salvajismo alcanzan cotas tan altas como ésta, me doy cuenta de que no pertenezco -ni nunca he pertenecido- a esa manada de bestias vociferantes, a esa gentuza vulgar que quieren hacerme pasar por el pueblo cubano.
Cuánta ceguera, cuánto odio en esos rostros descompuestos. Lo peor es que no saben que en realidad a quien odian no es a Reynaldo Escobar sino al concepto que él representa: la libertad, la posibilidad de disentir, el coraje de dar la cara. En vez de volcar su odio contra quien les ha hecho miserables dándoles pan y circo para olvidar que están presos de por vida, la emprenden contra el crítico de turno, el que les hace sentir incómodos poniéndoles un espejo en las narices. Cerdos rabiosos, violentos y abusadores. Guaracheros ignorantes.
Me parece estar viendo Memorias del Subdesarrollo. La comparsa me dejó descolocada: pan y circo, ¿y dónde estaba la pipa de cerveza? No salió en el vídeo pero seguro que estaba por ahí. Cuánta vulgaridad, cuánta mediocridad, ¿y ese es el país por el que suspiro yo? ¡Ah, Cuba, Cuba, cuántos disgustos me das! Qué manera de criar guaracheros y otras sabandijas, qué falta de elegancia en tu gente, cuánto has perdido en todos estos años.
Afortunadamente existe gente con decencia, con valor e inteligencia para enfrentar el espanto y el mal gusto, y cada vez son más, somos más, aunque por desgracia los otros son más ruidosos: tienen los pulmones entrenados a base de gritar estupideces como papagayos.
viernes, 20 de noviembre de 2009
Julio Cortázar: Dadora De Las Playas
Al parecer el trópico cubano hizo mella en Cortázar. Me pregunto quién le inspiraría este poema tan hermoso. A lo mejor anda por ahí sabiendo que ella es la "dadora de las playas".
martes, 17 de noviembre de 2009
Leyendo poemas viejos
Siento que quedara cortada la grabación, pero la persona que grababa no sabía muy bien manipular la cámara. Espero lo disfruten.
domingo, 15 de noviembre de 2009
Que ya es mucho cuento la vida
A veces los niños nos dan lecciones maravillosas. Vean aquí a Santi, el maravilloso hijo de Marcela, que a su corta edad ya escribe cuentos tan filosóficos como éste.
Me encanta este niño, dicho sea de paso, es tan inteligente y despierto como pocos he visto.
Lo que más me gusta es el final de cuento, lástima que lo cogí empezado.
martes, 10 de noviembre de 2009
De escritores desconocidos II
Creo que la solidaridad es una fuerza tan poderosa que por sí sola podría regir el mundo. Mi experiencia personal me ha llevado a encontrar por doquier a gente que funciona según esta dinámica de intercambio, de amor, de amistad, que son los valores que quedan cuando todo se derrumba alrededor, como pasa ahora que todo está patas arriba con esta maldita crisis. Y sin embargo el amor sigue en pie, los valores de la familia, de la amistad siguen en pie y son casi los únicos en los cuales podemos confiar, porque son los auténticos. Todo lo demás es impostado y prescindible.
El mundo es un lugar más confortable cuando alguien te tiende una mano en el momento oportuno, sobre todo si no intenta cobrártelo a la primera de cambio. Pero no hay que olvidar que como dice el refrán "es de bien nacidos ser agradecidos", por ello yo discrepo de los que dicen que no hace falta agradecer a la persona que nos benefició si hacemos el bien a otra. Esta idea me parece hoy por hoy algo acomodaticia, yo prefiero que me reconozcan y reconocer a su vez, lo otro es filosofía budista o simplemente dejadez. Y lo dice una que tarde se ha dado cuenta de la necesidad de ser consecuentes, pues antes he dejado embarcado a todo un pueblo.
Pero bueno, como somos humanos, lo cual implica que somos torpes y tropezamos no dos sino más veces con la misma piedra, y existe eso que se llama el arrepentimiento y el perdón y la segunda oportunidad, terminamos aceptando pulpo como animal de compañía, somos tolerantes a la hora de juzgarnos (menos mal, ya que somos tan imperfectos) y nos permitimos intentarlo de nuevo, aunque no hay que olvidar que el daño queda. Eso no hay que olvidarlo. Dicho esto voy a lo que iba, que como siempre me pasa, me he ido por las ramas.
Recientemente, el destino me ha puesto en el camino a una persona, para que yo la ayude del modo como no pude ayudar a mi vecino Fito. Sé bien que no necesariamente ha de haber una relación entre estos dos fenómenos, pero a mí se me antojó (vaya idea peregrina) que sería una buena manera de resarcirme, y también de aprender. Cuando una amiga me habló del caso de Catalina, una señora de 84 años que buscaba a alguien para pasar sus memorias al ordenador y editarlas, no me lo pensé dos veces y fui a su encuentro. No sabía ni cuánto pagaba, pero no me importó. El simple hecho de poder acceder a esta fuente de experiencias me bastaba para sentirme recompensada, y de paso la ayudaba, o sea, un negocio redondo.
Pero sucede que lo que comenzó como un divertimento ha cobrado vida propia y el libro de la vida de Catalina me está haciendo reflexionar sobre mi propia vida, aclarar mis dudas, ponerme frente a mis fantasmas. Como si de un alter ego se tratase, la historia de esta señora de 82 años que se llama igual que mi abuela me recuerda mi propia historia. Salvando diferencias -que las hay y muchas- hay en sus páginas una angustia vital, una inquietud, una pasión, que nos identifican y que me llevan a pensar que nada es casualidad, que todo está conectado, y que tengo razón al darle importancia a estos pequeños detalles.
La señora Catalina se ha revelado como una hábil narradora, además de una escritora prolífica con una vida más que interesante. En ese aspecto la encomienda está cumpliendo su objetivo, sobre todo porque entre col y col ya me ha pasado dos novelas suyas que he devorado con verdadero placer. Su estilo no es el que más me gusta pues es algo barroco y por momentos cursi, pero sus vivencias son intensas y su frescura también lo es. Este descubrimiento me ha llevado a preguntarme cómo es que existen tantos escritores desconocidos. ¿Acaso cada uno de nosotros duerme con un manuscrito debajo de la almohada? De lo que no me cabe duda es de que cualquier hijo de vecino, si quisiera, podría contar su vida, y en cada vida podríamos encontrar algo interesante.
Le pediré a Catalina que me deje publicar algo suyo en el blog. Hay pasajes de gran belleza.
lunes, 9 de noviembre de 2009
De escritores desconocidos. Un pequeño homenaje I
Fito -hasta hoy no conozco sus apellidos-, era un señor con aire distinguido que rondaba la cincuentena cuando sufrió un accidente cerebrovascular. Bebía mucho, según tengo entendido. Yo lo conocí poco antes del accidente en la fiesta de cumpleaños de mi vecina y amiga Inma, en la playa de Illetas. Por entonces yo le había pasado unos poemas a mi amiga y ella, al parecer, se los había dado a leer, así que en un momento de la noche surgió el tema y me dio su opinión sobre mi obra, que le había parecido inmadura -algo en lo que yo estuve de acuerdo cien por ciento, por algo a aquellos versos los había titulado "Poemas adolescentes"-. Recuerdo que me dijo: "huye de la rima, no busques la rima", y tuve que explicarle que a mí la rima me buscaba a mí, que sin quererlo, y gracias a mi oído, las cosas me salían con un ritmo interior, cuando no directamente con rima, lo cual me causaba no pocos dolores de cabeza, pero que en el futuro trataría de evitar este tic.
El fin de semana siguiente, si mal no recuerdo, ya a Fito le había dado el Ictus. Lo recuerdo tan claramente porque me impactó pensar que justo unas horas atrás yo había estado charlando con él, y me había enterado de que vivíamos en edificios cercanos, a menos de 30 metros el uno del otro. Pasó como un mes durante el que estuvo ingresado -el suyo fue un ictus bastante severo- y un buen día me lo encontré sentado en un murito tomando el sol a las puertas de su edificio. Reconozco que me dio pena verlo así, desvalido, después de haberlo conocido en plena forma apenas un mes atrás. Lo peor no era su andar rengueante, que ya era penoso, pues para andar veinte metros bien podía tardarse 10 minutos auxiliándose con un bastón. Lo peor era la incapacidad casi absoluta que tenía para comunicarse. Triste, muy triste me quedé cuando lo ví angustiado al no poder hablarme más que con la mirada, que de súbito -noté- se le había tornado más expresiva. Entonces me pareció tan cercano... mucho más que la vez anterior.
Pero cuando verdaderamente el corazón se me encogió fue al notar que no podía organizar en palabras sus pensamientos: su mente se había vuelto caótica y por alguna extraña razón era incapaz de deletrear una palabra, mucho menos de escribirla. Al parecer sabía lo que quería expresar, pero no cómo hacerlo.
Y lo que ese día quería transmitirme era su alegría porque le iban a publicar un libro, "La madriguera del arlequín" iba a llamarse y era una novela. Tuve que deducirlo después de que me extendiera una crítica que le habían hecho, y que aún conservo. Más que crítica ahora que la he releído me doy cuenta de que se trata del comentario de un lector de editorial, un comentario bastante favorable, dicho sea de paso. Y lo felicité, y nos reímos los dos de lo difícil que estaba resultando la comunicación, para quitarle hierro al asunto, pero yo me fui a casa demolida. No poder hablar ni escribir me pareció el castigo más grande que un ser humano pueda recibir, mucho más si se trata de un escritor.
Pasaron un par de años y continué viéndolo, ya en el barrio, ya en el café "Tú y yo" que queda cerca de casa, del cual era un habitual. Siempre que nos encontrábamos yo notaba como se le iluminaba la mirada: éramos cómplices del delito de soñar. En todo el bar no había otra persona que supiera que él era escritor, un gran escritor, autor de una novela que un crítico catalogó como "una novela que no esconde las vísceras ni ahorra desencantos, impotencias y críticas... una novela a contracorriente".
En nuestros posteriores encuentros Fito había evolucionado y aunque seguía sin poder hablar, ya podía escribir en una libretita y con mucha lentitud palabras sueltas, lo que unido a una profusa gesticulación que había desarrollado, hacía perfectamente posible un diálogo con él. Una vez, en el bar, hablamos de la prensa; yo leía el Diario de Mallorca y él me lo señaló y me dijo que él también lo leía, y que prefería éste al Última Hora, que por su cara de asco noté que no le gustaba demasiado. "Tampoco a mí -le dije- es una mierda de periódico, muy sensacionalista y local", se echó a reír. Estábamos en la misma cuerda.
Otra vez le presenté a mi amigo Antonio, que aquel día estaba de resaca y por tanto tenía cara de pocos amigos. Le dije: "Antonio, este es Fito, un gran escritor y un buen amigo", mientras que a Fito le dije: "Este es Antonio, un poeta excelente al que quiero que conozcas". Lástima que Fito se tuvo que ir. Su madre, una señora octogenaria que cuidaba de él, había venido a buscarlo en su coche al bar donde continuaba poniéndose ciego de cervezas a pesar de la prohibición médica.
Mis poemas nunca superaron su censura, debía tener razón, yo misma aún no los apruebo. Recuerdo que cuando compilé el volumen al que puse por título "Oscuras conclusiones", le dejé una copia para que les echara un vistazo. Cuando me los devolvió su expresión no era del todo aprobatoria, y con la mano hizo un gesto como de decir "más o menos". Me señaló una estrofa que no le había gustado y entendí que la había encontrado muy obvia, le faltaba poesía a mi poesía, eso lo sabía yo, por eso no me disgusté con su crítica, al contrario, aprecié su sinceridad pues bien hubiera podido mentirme para endulzarme el oído. Aunque en el fondo la poesía sea una cuestión de gusto, y el suyo al parecer distaba del mío, lo cierto es que no se podía ignorar la historia de la literatura como yo lo estaba haciendo. Había que leer a los mejores, leer poesía. Claro que todo esto no me lo dijo sino que yo lo rumiaba desde hacía tiempo, y al notar su expresión grave me vino de repente a la mente.
Pobre Fito, solitario y apartado del mundo, y sin poderse comunicar. Sin embargo en los últimos tiempos estaba logrando pequeños progresos, andaba más rápidamente, escribía palabras sueltas con pésima caligrafía, pero su mejoría era tan lenta que cuando supe la noticia de su muerte en el fondo me alegré por él. Nadie merecía vivir así. Me dio mucha tristeza pues sabía que ya no iba a ver más a ese amigo que se alegraba tanto de verme y con el que podía compartir instantes de comunicación inteligente más allá de las palabras. Ahora me pregunto por qué no lo visité, por qué me paralizó la lástima y el miedo a ver de cerca su sufrimiento, quizás hubiera podido ser su amanuense, pero yo estaba metida en mi propia historia, demasiado ocupada con mis asuntos existenciales como para hacer ese acto de amor. Qué lástima por mí que no lo pude ayudar, a un ser tan bello, sí, porque era bello, sus ojos y su sonrisa lo delataban. La enfermedad, curiosamente, lo había llenado de humanidad y de una simpatía tremenda, aunque quizás lo estoy idealizando pues nunca llegué a saber cómo era en realidad.
Y como si de una señal se tratase, el otro día mientras organizaba mis papeles me encontré la nota titulada "Algunas impresiones sobre La madriguera del Arlequín", que no está firmada por nadie, y no he podido evitar dedicarle este pequeño homenaje. Me gustaría leer la novela, aunque creo que aún no se ha publicado, al menos en Internet no aparece nada aún. Creo que pasaré por su casa, si el miedo que le tengo a la muerte, y a encontrarme con su madre octogenaria, me lo permiten. Ya les diré qué tal.
In the mood for Wong Kar Wai
Hace poco volví a ver estas películas de una belleza exquisita. Desde entonces no puedo dejar de escuchar estas melodías. Son de lo más hermoso que he escuchado en mi vida. A quienes no hayan visto el cine de Wong Kar Wai les recomiendo que no dejen de ver estas tres (la última es un corto que forma parte de una trilogía llamada Eros), son espectaculares.
domingo, 8 de noviembre de 2009
Injusticia a la vista
sábado, 7 de noviembre de 2009
De vuelta
Siento mucho no estar siempre a la altura, no estar siempre disponible, aunque en el fondo no lo siento tanto porque lo contrario sería esclavitud, y yo no quiero eso, aunque lamento si en ocasiones mi modo de actuar desconcierta o desilusiona a quienes me aprecian o esperan algo de mí. A veces mi actividad ha generado unas expectativas que me han superado, y a veces, no pocas, he torcido el camino, creyéndome capaz de hacer cualquier cosa sin que eso me afectase en mi esencia. ¡Qué equivocada estaba! Cuando cambias tanto de sombrero se te olvida cómo es tu cabeza, y se te olvida la belleza de tu cuello al descubierto, bañado por el sol, expuesto al sereno y a la lluvia. Quiero decir que a uno se le olvida la belleza de lo simple, enredado en sutilezas mundanas, en ese juego de apariencias en el que caemos inevitablemente al vivir en sociedad. Por eso es necesario parar, el tiempo que sea necesario, para mirarse en el espejo y reconciliarse con uno mismo, con los ojos de uno, la sonrisa de uno, el recuerdo de cuando uno era niño, lo que queríamos ser, lo que hemos sido y lo que no hemos sido, lo que podemos aprovechar de todo eso y lo que es necesario tirar, aunque nos duela, pues hay logros que no son tales, o que no son nuestros y a los que es necesario dejar de lado pues llevan en sí la semilla de la discordia y el desamor.
El amor ¡qué concepto subversivo para estos tiempos de odio y egoísmo! Todo el mundo sabe cómo incordiar al prójimo, cómo sacar partido de una situación para ascender, como disimular, pero sabemos tan poco del amor, que es una pena. Sobre todo esto he podido reflexionar en mi pausa, también sobre el motivo de mis ansias de querer abarcarlo todo en esta vida, y aunque ciertamente no haya encontrado todas las respuestas, este silencio me ha traído una paz de espíritu que intuyo es el inicio de una nueva etapa mucho más sosegada, mucho más decisiva para mi camino, una etapa en la que espero den sus frutos muchas de esas semillas que he ido sembrando a lo largo de mi disparatada búsqueda. Y espero compartirlo con ustedes, quienes están ahí por casualidad o por algún motivo que desconozco, por suerte para mí.




