domingo, 1 de febrero de 2009

Sola

Al fin me he quedado sola.
Mi teléfono ha dejado de sonar como tanto lo hizo en otro tiempo.
Ya no tengo quien me recuerde que hoy es el día de esto o de lo otro.
Se olvidaron de mí, (yo complacida). No integro ningún círculo, no encajo en ningún plan... qué maravilla este libre albedrío, este agujero negro y confortable.
Qué maravilla no disimular, sonreír cuando quiero y llorar cuando hace falta, decirle a la gente las cosas a la cara sin temor a que me retiren la palabra, total, para lo que sirven las palabras...
Qué buena idea haberme escabullido a tiempo, haberme vuelto invisible, absolutamente innecesaria. No influir en ninguna decisión ni tener una abultada cuenta en el banco que me garantice la tranquilidad. No tener un seguro de vida y no querer tenerlo. Qué maravilla aún no tener hijos, y que mis padres sean jóvenes y fuertes.
Qué suerte saberme así de nuevo, como aquella hoja que fui un día, ligera, alegre, yo, y no sentir que me ronda la culpa, mi eterna compañera, hija de mis errores y alimentada con mi café con leche.
Me congratulo de haber descubierto que el teléfono se apaga, que no existe manera humana de evitar los desastres naturales ni los sufrimientos ajenos cuando son necesarios.
Tengo tanto poder estando sola que me siento capaz de fulminar con un rayo salido de mis dedos lo que se me interponga. Tengo tanto poder y sin embargo sé que no lo usaré para abusar del débil ni perderme en caminos de laureles.
Puedo vivir sin los otros; la soledad es ya una vieja conocida. En días como hoy nos abrazamos y bailamos un vals despreocupado, pero mentiría si negara que disfruto también de la compañía de mis amigos y familia, que disfruto de los lazos voluntarios así como de las responsabilidades. Disfruto todo el tiempo, incluso en la tristeza, y todo gracias a tí.

8 comentarios:

GaviotaZalas dijo...

Interesante poema creo que es importante saber estar solos y felices con uno mismo, paso inicial para hacer felices a los demas,,,soy muy independiente y me gusta la palabra "sola" como refugio personal donde me escondo cuando quiero recuperar fuerzas para atacar la vida. saludos desde Italia

Manuel Ortiz dijo...

Coincido con el lector anterio: un bellísimo poema.

Salva dijo...

pensieri profondi e preziosi sulla solitudine Ivis.
Lo dissi giá, e lo ripeto ancora:
Sarebbe un peccato condividre i tuoi pensieri solo con chi visita il tuo blog.
Dovresti fare un libro (o meglio, tanti libri).
Cosi hanno tutti la possibilitá di godere delle tue parole scritte.

Un abbraccio,
Salva :)

Michell Pérez Acosta dijo...

Hola Ivis:
tan sola estás ?..
Saludos desde mi rincón del Mundo..

Ivis dijo...

Gaviota, tú lo has dicho, hay que saber estar solos para poder hacer felices a los demás. Un saludo guapa.

Manuel, gracias, aunque no me parece un poema, más bien una reflexión, ¿o no?

Salva: mejor voy poco a poco, no sea que me muera de éxito, ja ja. Ya quisiera yo, pero todo llegará en su debido momento, y cuando llegue, ya te daré las gracias por darme coraje.

Michel: No tengo soledad, como la canción aquella. Realmente estoy rodeada de gente casi todo el tiempo, pero la soledad es como una procesión que se lleva por dentro. Y que así sea, porque no soportaría perder este espacio de libertad.

Yo soy Medea dijo...

Ivis... eso de la soledad me recuerda un amigo que me dice que es mejor estar solo que bien acompannado!

Anónimo dijo...

Realidad o ficcion?
Da igual,en cualquier caso muchas veces la soledad es un lujo solo alcanzable por unos pocos privilegiados que saben "disfrutarla",para otros es un martirio con el que tienen que vivir.
Para mi ha sido a veces una opcion,un descanso y a veces una imposicion!
Y para ti................
Un saludo ROBERTO

Anónimo dijo...

Hi China preciosa

Me demoro, pero cuando paso por aqui, salgo fortalecido, tas namora cabrona.
Si no fuera que ya se que el Brother es tremenda buena gente, me lo cogeria para mi. Asi es la vida.
Besos y sigue asi que vas bien

Yo