Es una experiencia sobrecogedora escuchar tantas voces juntas llenando el vasto espacio de la Catedral, cuyas dimensiones son enormes, como verán en las fotos. La parte del "Aleluya" es una pasada, como dicen por aquí.
Luego les cuelgo un videito, para que escuchen un fragmento. Como era el ensayo no podía uno realmente transportarse a otra dimensión, ya que la música paraba cada cierto tiempo, pero aún así era muy agradable, el sólo hecho de estar en la Seu (no sé a ustedes, pero a mí entrar en las iglesias ya me hace sentir espiritual, por el ambiente que se respira y el silencio, tan caro por estos días). Era muy agradable. Gracias a Nuria, que cantaba en el coro, pude entrar. Quien quiera conocer un poco más sobre la Seu, puede ver este vídeo. Lo recomiendo fervientemente. ¿Sabían que es la cuarta Catedral gótica más bonita del mundo? Yo ya me la cogí para mí.
Cambiando de tema, ya sé que hace rato que no cuelgo un poema, pero los días no están muy poéticos para mí, no obstante, si quieren leer buenas cosas, les sugiero que se den un saltito hasta el blog de Literarte, donde estamos hablando de Jazz en estos días, y donde además han empezado a colaborar amigos blogueros. En esas estoy por estos días. Se aceptan colaboraciones.
2 comentarios:
Hola, no me conoces pero yo era una de las voces. A mi me indigno lo mal que trató el maestro al público, privándoles de poder oir la obra completa. Una pena. Y dos puntos menos para la Caixa.
Pues sí, Chis, pero como yo nunca había estado en un ensayo general supuse que siempre había sido así.
Ahora que el coro sonaba muy bien, supongo que la noche del sábado haya sido preciosa.
Un saludo y gracias por pasarte.
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