lunes, 10 de diciembre de 2007

Margaret no está muerta



Bailando en mi cumpleaños del año 2006.

Conversando con Inma. Siempre se reía de todo. La tarta de chocolate me la hizo ella, estaba riquísima.




Margaret, mi margarita, se me ha aparecido hoy en el autobús. Me ha dicho uno de sus mensajes navideños, me ha dejado pensando.
Margaret está muerta, la de carne, en cambio la que sembró su semilla de ternura lo está cada día menos.
Margaret es mi gente, es toda la dulzura de este mundo, esos detalles domésticos que antes menospreciaba y que gracias a ella aprendí a valorar.
Margaret es mi madre que me dice que me extraña y mi padre que está ahí para lo que sea, es la ternura y el darse cuenta de que nos vamos necesitando y que somos pequeños y frágiles.
Margaret es la obligación de ser buenos pudiendo ser malos, es la decencia y el amor, es como una religión para quienes, como yo, no tuvimos ninguna.
¿Quién no ha hallado a lo largo del camino alguna margarita?

6 comentarios:

Té la mà Maria - Reus dijo...

Margaret eres tu misma tambien no te engañes

besos

Ivis dijo...

Supongo que sí, que también soy yo.
Gracis por la observación.

General Electric dijo...

Cariños de otro que se adscribe a esta dulce doctrina del margarismo (que no devotos de la margarina, que eso es otra cosa)

Ivis dijo...

Jajaja, frigi, eres un sol. La margarina la tienes tú olvidada. ¿No es así?

Anónimo dijo...

cuanta ternura despierta esta señora,su mirada da tranquilidad serenidad mucha paz,que bueno que la hayas encontrado en tu andar,Margaret es la estrella que da luz a tu vida,saludos Marco

Ivis dijo...

Gracias Marco, no lo sabes bien, era un ángel.
Un saludo.