miércoles, 30 de enero de 2008

La tarde pidiendo amor (de una manera muy rara)

5 comentarios:

Yo soy Medea dijo...

Pues si que esta rarisimo!

GeNeRaCiOn AsErE dijo...

........................
(el poema)

La tarde pidiendo amor.
Aire frío, cielo gris.
Muerto sol.
La tarde pidiendo amor.

Pienso en sus ojos cerrados,
la tarde pidiendo amor,
y en sus rodillas sin sangre,
la tarde pidiendo amor,
y en sus manos de uñas verdes,
y en su frente sin color,
y en su garganta sellada...
La tarde pidiendo amor,
la tarde pidiendo amor,
la tarde pidiendo amor.

No.
No, que me sigue los pasos,
no;
que me habló, que me saluda,
no;
que miro pasar su entierro,
no;
que me sonríe, tendida,
tendida, suave y tendida,
sobre la tierra, tendida,
muerta de una vez, tendida...
No.



.................



Nicolas tenía el don de la palabra, yo cierro los oídos y aun puedo escucharlo.
Nicolas fue tan negro y tan blanco como nosotros, no creo que se le pueda pedir más a un poeta.

tony.

Betty dijo...

Suena un poco desgarrado, tétrico aquí Guillén...lo siento, me pasa como a Medea, estoy un poco perdida en esta tarde que pide amor...

CubanInLondon dijo...

Para mi es la dicotomia de poseer lo que se codicia y temerle una vez que se tiene. Las primeras estrofas son una suplica, de aqui la repeticion constante. La segunda parte es la negacion de este deseo. Una vez que obtenemos lo deseado deja de ser querido (a veces). Me recuerda una estrofa de una cancion de Sting:

'I must love what I destroy,
and destroy the thing I love'

(Moon Over Bourbon Street del disco 'The Dream of the Blue Turtles'

Saludos desde Londres.

Betty dijo...

Ño, cuban-in-london estás "escapao";-) la analogía con el espíritu de esa letra de Sting vale..."No. No, que me sigue los pasos,..."