domingo, 20 de enero de 2008

Sobre Havana Graffiti, de El Yoyo


Acabo de volver de un viaje en el tiempo. He terminado de leerme la novela "Havana Graffiti", del Yoyo, como se hace llamar este escritor cubano, autor del blog "Jinetero ... ¿y qué?" y confieso que ha sido una lectura difícil para mí, no por la forma en que está escrita, pues está magistralmente narrada en una prosa clara y amena, sino por su contenido, altamente peligroso para cualquier emigrante que, como yo, ande medio dormido en la comodidad de una amnesia selectiva: olvidar el pasado para no sufrir.


Sin embargo quiero pensar que los exorcismos son buenos, lo he leído en alguna parte, eso de que hace falta revivir ciertas experiencias dolorosas para poder reconciliarnos con nuestro pasado y vivir en el presente. Y aunque en mi caso esté ya (casi) curada de ese duelo que conlleva el desarraigo, no dejo de admitir que Havana Graffiti me llegó a lo más profundo, a un lugar de mi inconsciente que estuvo esperando durante todo este tiempo una conmoción como la que ha provocado en mí la lectura de este libro, que es más que un libro, es el alma del Yoyo metida entre sus páginas, es el libro de nuestra historia común.


No voy a hacer aquí la crítica literaria, ésa la reservo para el blog de Literarte, aquí sólo voy a hablar de las emociones que me provocó leer esta obra que desde ya les recomiendo a todos los que tengan el corazón fuerte, porque es una historia dura, no es una novela rosa, es más bien un drama, aunque con todos los ingredientes de una buena película de acción: sexo, violencia y lenguaje de adultos. El Yoyo se las ha ingeniado para condensar en 379 páginas un repertorio bastante completo de conflictos que preocupan y afectan a los cubanos de dentro de la isla, pero muy especialmente ha abordado con maestría (y tengo que felicitarle por ello) la psicología de un emigrante cubano y el choque cultural y social que experimenta el oriundo de la isla con el mundo exterior, con lo bueno y lo malo de la sociedad capitalista.


Este libro ha colmado (y rebasado) mis expectativas de tal manera que todavía me pregunto cómo hizo su autor para reunir todos esos temas en una misma historia y no perder el hilo conductor, muy al contrario, manteniendo en todo momento la atención del lector en las sucesivas peripecias de Carmelo, el protagonista. Un personaje con el que rápidamente el lector (y mucho más la lectora) se identifica y hasta termina por cogerle cariño, un personaje bien elaborado, perfectamente creíble, el paradigma del cubano.


No quiero aburrirlos, solamente me queda decirles, sobre todo a los emigrantes, que lean Havana Graffiti, que van a sentirse retratados en cada una de sus páginas. Van a reír, llorar, preguntarse cómo este hombre ha tenido el valor (y la agudeza) de desmenuzar los problemas de la Cuba de hoy, de llamar a las cosas por su nombre y de recrear una ficción que no tiene nada de irreal, es pura y dura verdad.


Felicidades, Yoyo, y mil gracias por esta obra necesaria.

21 comentarios:

Aguaya Berlin dijo...

Ivis, gracias por tus palabras: no aplazo más la lectura dellibro! tengo que comprarlo YA!!

Betty dijo...

Vale, Ivis creo que le puedo meter mano a Havana Graffiti porque estoy curada de espanto, la crudeza de la realidad cubana está del lado allá del teléfono con frecuencia recurrente...Hay que comprar el paperback, no?
Un estado de ánimo similar al que describes, de toque doloroso, ese amargor inquieto al terminar de verlos me produjo Suite Habana de Fernando Pérez... igual que el increible reportaje de continuación, Balseros donde está el toque Trueba. Hay también unos reportajes aficionados en YouTube sobre la marginalidad en la Timba, Coco solo, las Yaguas (eufemísticamente llamados "asentamientos periféricos") de la Habana que me partieron en dos la verdad. Bueno, que voy a ello, voy a leer al Yoyo.

Ivis dijo...

Hola Aguaya, gracias por pasarte, estoy perdida de tu blog, el trabajo me abruma, sorry.
Betty, te confieso que no he visto Suite Habana porque me imaginé que iba a afectarme bastante, según lo que me habían contado, pero creo que tendré que hacerlo.
Gracias a tí también por pasarte. ¿Eres cubana tú también?

Aguaya Berlin dijo...

Suite Habana la tengo aquí oyendo la conversación....... las tres veces que la vi, terminé llorando, o mejor dicho, el nudo en la garganta lo tenía ya desde que empezaba... La tercera de ellas, ni la terminé. Oir música cubana después de eso me costó mucho trabajo... los documentales sobre Cuba en la TV alemana, los evitaba.

Creo que la idea de mi blog fue lo que me vino a sacar de ese letargo nostálgico. No he probado a verla de nuevo después que tengo una actitud un poquito más activa y realista en cuanto a lo que vive nuestro país... o por lo menos desde que escribo lo que siento, aunque tímidamente. Es la terapia de que hablas en la entrevista que te hicieron, Ivis. Me voy a dar un tiempito más a ver...

Ivis, se nota que estás a full. Sigues siendo bienvenida, muchacha!!

Saluditos desde Berlín!

Queseto dijo...

Me hiciste la boca agua, Ivis. Me metí en el blog del Yoyo y compré una copia. Veremos cuándo llega. Ya te contaré. Tengo a mi favor que el tema no me toca las entrañas, aunque sí la fibra. Ya te contaré. Nos vemos... por la calle...

Jinetero… ¿y qué? dijo...

bueno, pues a mi casi me han hecho llorar estos comentarios. Gracias por ello.
Para mí, ha sido mucho más difícil ser emigrante que escribir un libro. Sin embargo Havana Graffiti no lo escribí para mí, sino para la gente que está en Cuba, soñando con "irse pa´l carajo de esa isla y no verla nunca más"
Mi mayor sueño es verla publicada en Cuba, para que la gente sepa que no todo lo que brilla es oro y que por cada cadena que cuelga del cuello de los emigrantes que regresan "victoriosos" hay mil y una noches de soledad, frío y sobre todo muchas lágrimas.
Pero creo que para ver Havana Graffiti vendida en Cuba tendremos que esperar un poco.

Saludos y gracias

el_yoyo

Ivis dijo...

Gente, gracias por la respuesta entusiasta. Yoyo, no hay de qué, tu libro me ha hecho disfrutar mucho y eso vale un millón.
Ojalá que logres tu sueño, ojalá que todo sea posible en este mundo. Yo por lo pronto me encargaré de darle publicidad entre mis amigos, a ver qué sale.
Un saludo.

Betty dijo...

Sí, Ivis soy cubana, del centro habanero barrio de los Sitios;-) aunque nací en Alamar cuando había allí casas y ni un solo edificio…Mis padres son españoles, personas de izquierdas que llegaron a la Habana en el 63, jóvenes y atraídos por el romanticismo revolucionario y “guevariano” de eso años, así que allí nací, crecí, fui a la esbec, al instituto del mincex, allí trabajé montón de años (entre ellos varios inviernos en moscú y algún que otro en londres), allí en la Habana nacieron mis hijos y están mis rincones y mi arraigo, un trozo de familia que añoro y los amigos, que son también como familia que escogemos para nosotros, los vecinos del barrio, la vida toda de 40 años pa trás…. Ahora he hecho el “camino de regreso” a Madrid, empujada por razones obvias que seguro comprendes bien, porque de ellas están llenos los posts de tu blog. Aunque la doble nacionalidad me ha aliviado en algo la parte traumática que sufren muchos emigrantes para recomenzar, me he pasado algunos años asumiendo el cambio, relocalizando mis afectos, rescatando mi música en todos los formatos posibles y echando de menos a la gente querida, un sentimiento que no se cura por reposición con la familia madrileña. Por eso tus textos sobre el desarraigo me resultan tan cercanos. Bueno, que esta muela si no es bizca es una muela boba, pero como la oficina se chupa las horas preciosas y luego la casa con su carga de rutinas, no tengo siquiera tiempo para crear un blog para hablar de esto como quisiera, pero estoy en eso, tenemos ya uno con los “muchachos” de nuestra graduación del instituto y escribo y escribo en “modo terapéutico”, como bien dices...Ah! y sí, definitivamente te recomiendo Suite Habana, aunque te conmueva como le pasó también a Aguaya. Saludos a todos…

Osvaldo Cleger dijo...

Tu comentario, Ivis, de verdad que da ganas de leer la novela.

saludos

Ivis dijo...

Hola Betty, pues bienvenida a este blog, qué bueno encontrar gente interesante como tú, como ustedes, Cleger, sé tú también bienvenido, de verdad que vale la pena la novela, caballeros, el Yoyo se la comió.
Betty, lo que cuentas me parece increíble, ¿así que tus padres se fueron a vivir a Cuba desde España? No sabía de casos así después del 59.
Bueno, te sentirás medio en casa, eso es bueno, yo ya me siento aquí como en casa también.
Creo que si un día regresar a Cuba ¿será eso posible? Tendría que llevarme el jamón serrano, el queso de cabra, la receta de la paella y algunas cosas más, ah, y los amigos.
Lo dicho, bienvenida, ya nos vemos por aquí.
Cleger, estabas perdido, ausente al pase de lista. Te voy a poner un reporte. Oye, estuve leyendo lo último que pusiste, estás profundo... Saludos profe.

El isleño dijo...

bueno, al parecer el único aún residente en la Isla que va a insertarse en la "conversación" soy yo _al menos por el momento_ y solo les voy a sugerir que, como no espero que en las próximas Ferias del Libro cubanas distribuyan o vendan el libro del Yoyo, lo mejor que pueden hacer muchos de Uds. para esparcir esta obra por la Isla es comprar cada uno un ejemplar adicional y mandarlo para Cuba a un familiar, un amigo, un socio, el padrino, a cualquiera pero que llegue... ya después aquí la gente se lo pasará de mano en mano. No será la primera vez con algún libro editado "afuera".

Claro, lo ideal para nosotros _que de todas formas no tenemos la vía de poder pagar online un libro o cualquier otra cosa, aunque tengamos el dinero para ello_ es que se pudiera descargar free directamente en la red aunque al parecer no es posible (digo "al parecer" porque estoy tratando de llegar al link que enlaza Ivis en este post y no me abre, como si estuviera bloqueada la URL). Experiencias similares fueron exitosas anterormente, como los libros de Amir Valle, que pasan aun de mano en mano por toda cuba, después que algún iluminado con acceso a Internet lo puso descargar e imprimir.

Creo que esas vías son más efectivas y son las que harían accesible esa novela (u otras)y, sobre todo, estas temáticas a los cubanos "de la isla", que creo que debemos tener todos los elementos (los famosos "pro" y "contra") sobre la vida y sus peculiaridades en un lugar u otro.

Solo con el conocimiento pleno de todos los elementos, los que quedamos aquí podríamos tener una idea de lo que es mejor para cada cual.

Aprovecho para felicitarte por el blog, por los temas que abordas y, por sobre todas las cosas, por la forma en que lo haces. Ya desde hace unos días estás en los "favoritos" de mi browser, así que me tendrás de vez en cuando "metiendo la cuchareta" en tus coentarios.

GeNeRaCiOn AsErE dijo...

El libro del yoyo me hace una falta de madre, por eso es que lo he ido vacilando poquito a poco.
Cada vez que me leo un pedazo de la novela puedo verme a mi y mis socios... ahí estamos... en una u otra pagina, paseando por las esquinas de mi ciudad o por las calles de un pueblo extranjero, casi siempre exiliados (adentro de nosotros mismos) o escapados por ahí... buscando reconciliar (en otra parte) aquel sueño en que crecimos y fuimos educados... pero al final nada de nada -¡Contra, que no aparecen mas que fantasmas y la realidad de un mundo en ‘fullas’ donde ‘no hay sol siempre... ni tanto cielo y mamá y papá andan viviendo a mil millas de donde hoy pretendemos criar a nuestros hijos ‘sus nietos’ que para ellos han terminado siendo extranjeros.
Desgraciadamente, muy pocos de nosotros pueden rezar un padre nuestro e irse a la cama con los ‘problemas de conciencia’ resueltos.
¿Será que todos estamos ideológicamente ‘jodios’?
Lo cierto es que nos engañaron burdamente, que aquello de construir el Socialismo fue una mentira útil para retener el poder mientras tanto pasaba la Guerra Fría. Claro, que cuando llegó el final y el muro de Berlín cayó, entonces nos quedamos ‘votaos’ en medio de todo... pidiendo el agua por señas y sin poder entender que ‘Era’ lo que había fallado...
Bumbata! Ahí entra el yoyo con su novela.
Havana Graffiti nos hace falta para poder excomulgar el pasado de nuestra infancia y primera juventud, para hablar en voz alta de lo que más nos jode y a la vez nos asusta, para seguir creyendo en nosotros mismos y así de paso... para volver a soñar.


un abrazo, pa la pandilla.
tony.

Betty dijo...

Gracias, Ivis...pues sí, fíjate si era raro lo irse a Cuba que tuvieron que esperar cuatro meses una visa de entrada en México, porque no había relaciones con casi ningún país en esos años salvo México! Mi papá me contaba que al llegar el de inmigración en la Habana, al sellarle el pasaporte, le decía “y usted es español…y viene p acá???! Señor si esto es comunismo, y la gente se está yendo por Camarioca!” Pero ellos simpatizaban con ese proceso, y apostaron por eso y allí se quedaron. Es verdad también que aquí estaba Franco, y las cosas no eran como ahora, ni los españoles salían a hacer turismo, ni había UE ni España tal la conocemos. Así que yo nací al año siguiente y me cogió la libreta;-) Mi caso era un poco “raro” en la escuela porque, mi papá sobre todo tenía el acento español, y eran “extranjeros” y no eran del partido, ni votaban ni nada de eso, pero vivían como los demás. Y ahora, luego de tantas vueltas resulta que aquí soy “la cubana” comparada con los parientes que me he encontrado, imagínate no me sé los chotis ni las sevillanas, pero lo que me encanta es bailar una buena rueda de casino con Van Van, ja,ja y el jamón serrano y los quesos de cabra los vine a probar ahora! Pa juntarlos con unos buenos tostones en la combinación perfecta. Si hubiera ido a dar a las Canarias se notaría menos, porque isleños y cubanos son casi una misma cosa, hasta dicen guagua como nosotros. Lo dicho amiga, que somos todos un poco ciudadanos del mundo, es una emigración de ida y vuelta, cada uno con sus circunstancias al decir de Ortega y Gasset, aunque las nuestras del patio sean bastante jodidas. Ya les comentaré más pa lante cuando digiera Havana Graffiti. Chaoo

Ivis dijo...

Isleño, muchas gracias por tu comentario, eres muy amable y ahora mismo yo también te haré un link, que se me había olvidado.
No sabes qué reconfortante es saber que me lees desde Cuba, es todo un privilegio para mí. Estoy segura de que El Yoyo también querrá que su novela sea leída en Cuba, ahora que en su caso debe estar esperando a poder publicarla en alguna editorial y poder venderla, porque el esfuerzo que significa escribir una novela, mucho más en un medio en el que hay que pagar muchas rentas es bastante, y eso debe tener una compensación económica. Lo cual no quiere decir que en el futuro esta sea una opcion interesante para él, esto te lo digo sin saber qué opina él, sólo son suposiciones.
Tony, gracias por pasarte, al igual que Betty, qué historia, deberías escribirla, Betty. Inmigrante de ida y vuelta, sí señor.

CubanInLondon dijo...

¡Miremos cuantos resultados positivos el primer comentario de ivis provocó! Y cuando veo eso me siento orgulloso de ser cubano. Miremos al hermano que todavía vive en la isla y "aruña" y "aruña" cada día seguramente y el esfuerzo que ha tenido que hacer para comunicarse con nosotros y él tan sólo pide que cada uno de nosotros llevemos una copia de este libro (que desde ahora he puesto en mi lista de obras para comprar) a la isla y eso me hace sentir orgulloso de ser cubano. El hambre de conocer, de saber, de enterarse de lo que pasa en el mundo no lo puede quitar ni 100 bloqueos yanquis, ni 100 castristas.

Gracias por tu comentario, ivis. Y gracias a 'Jinetero...' por hacernos parte de su mundo.

Saludos desde Londres.

PD: Disculpen que todavía escriba en inglés en mi blog, pero como el título dice "soy un cubano en Londres". Un día de estos les doy una sorpresita en nuestra lengua linda y criolla.

Chao.

Güicho dijo...

Todavía tengo nueve libros en la lista de espera, por eso no me apunté para hacerle un review al Yoyobook. No, el niche no se va a colar, me dije con un reflejo guagüero. La espectativa, sin embargo, quedó presente, porque el tipo es tan afilado tallando la prosa, que no deja ni virutas. Pero tu reseña, Ivis, sí que es convincente. Voy a tener que negociar con el negro.

Aguaya Berlin dijo...

Islen~o, pues tu idea es muy buena. Yo pondré mi granito de arena... y si tengo los libros en mis manos antes de que se vayan unos conocidos, te hago llegar uno, te parece bien??? nos pondríamos de acuerdo antes...

Aguaya Berlin dijo...

Aclaración: lo de "ponernos de acuerdo" es para que me pases después algún teléfono o dirección para hacértelo llegar...
:)

Yo soy Medea dijo...

y donde se puede comprar el libro del Yoyo?

Ivis dijo...

Mede, se puede comprar directamente en su blog, entras donde pone Havana Graffiti o le dejas un comentario.
Un saludo, guapa.

Ivis.

Aguaya Berlin dijo...

Medea, en

http://www.lulu.com/content/1474602