miércoles, 10 de diciembre de 2008

Recuperando el tiempo perdido

Es inevitable: cuando estamos fuera nos perdemos tantas cosas de nuestros seres queridos... No sólo las importantes, sino también esas pequeñas cosas cotidianas que son la clave de nuestra identidad. Escuchar las historias de tu familia contadas por esa tía que te vio nacer al calor de un café de la bodega preparado con cariño; caminar junto a tu hermana por la calle mientras te pone al día de sus amores; acompañar a tu madre a un chequeo médico de rutina y tomarse un helado por el camino… Tantas y tantas cosas que te pierdes y que son imposibles de recuperar en unos pocos días. Pero no tiene sentido ponerse a llorar sobre los platos rotos, más bien hay que dar gracias por estos días en los que todo tiene sentido, aunque nunca puedas llegar a vivir del todo en esta dimensión del universo. Pero bueno, del lobo un pelo, ¿no?
En este viaje, a diferencia de otros en los que hacía de turista, he decidido aprovechar el tiempo para estar con mi familia, con la poca familia que me queda aquí. Es tan reconfortante… por eso me da rabia lo injusto de las leyes que impiden a algunos (miles de) cubanos poner un pie en la isla, las mismas que deniegan el permiso de salida a sus familiares. Qué triste que tengamos unos gobernantes tan estrechos de mente, tan rencorosos.
Del resto de mi viaje no tengo mucho que contarles pues como les decía antes, estoy en plan casero y sólo he visto a algunos amigos, ni siquiera he ido al festival de cine, cosa impensable en otro tiempo (como cambian las prioridades con los años). Aunque sí he ido de conciertos; esta vez a uno de Interactivo, que no me gustó demasiado -lo encontré desorganizado, como un ensayo del concierto que tendría que ser-. Muy diferente me pareció el conciertazo de Síntesis ayer en el teatro Mella. Síntesis siempre ha sido uno de mis grupos favoritos, un lujo para los oídos y un ejemplo de constancia (llevan más de treinta años sobre el escenario). Qué familia, caballero, ahora también se le han sumado sus hijos, X y Eme (vaya nombres más originales), que son sendos músicos, lo que demostraron con dos pequeños miniconciertos. Pero creo que esto merece un comentario aparte. Grabé vídeos, ya los colgaré a mi vuelta (desde aquí imposible) y entonces podrán ver lo que les digo, fue un concierto espectacular.
Me voy, (pero vuelvo pronto).

3 comentarios:

Ray dijo...

Muy sorprendido con tu blogg Ivis, no sabia q eras musico, poeta y loca, jajaja(eso lo dijistes tu), sobre todo el comentario del lobo feroz, un amigo estuvo en el concierto de sintesis el martes pasado, estuvo super bueno...darte un saludo y q sigas escribiendo para alimentarnos con tus comentarios..un amigo

Anónimo dijo...

Triste pais aquel en que sus gobernantes deniegan de sus hijos no deseados ,porque piensan de otra manera(o no)y decidieron habitar en otra parte de este planeta,que al final,es nuestra casa toda.
Algun dia la historia verdadera y sus arbitrariedades seran contadas y corregidas;pero para entonces quizas nuestros corazones esten muy enfermos de tanto dolor.
Disfruta,Ivis, de la sabrosura de nuestra tierra tu que tienes el privilegio de volver.
Un saludo ROBERTO

Ivis dijo...

Hola Ray, Roberto, gracias por los halagos. Roberto, triste, muy triste, pero tiempo al tiempo.
Un saludo.