martes, 2 de junio de 2009

En la parra

No sé si ya lo he dicho: la realidad nunca ha sido mi punto fuerte. Cuando trabajaba de reportera las pasaba canutas por no poder ceñirme a un orden lógico, por no ir al grano y, sobre todo, por mi falta de objetividad: me costaba mantenerme imparcial y a veces, sin querer, metía la cuchareta en los artículos, sobre todo al principio. Con el tiempo fui aprendiendo los gajes del oficio hasta que, no sin esfuerzo, llegué a hacer un trabajo decente. Pero me costaba, lo admito, escribir sobre temas que en no pocas ocasiones encontraba banales e intrascendentes. Como esas pequeñas batallas entre políticos ávidos de protagonismo que, de forma inescrupulosa, aireaban los trapos sucios de sus oponentes, conflictos provincianos que a mí no me interesaban en lo más mínimo, pero que al parecer despertaban el morbo de la gente, y vendían ejemplares. Un asco, y una lástima, pero así de prosaica es la realidad, y el periodismo es un oficio bien prosaico y realista que, si te descuidas, termina por volverte un cínico.
Y a mí la realidad no me gustaba; yo prefería las noticias culturales, más bien escasas en los periódicos locales mallorquines. "La cultura no vende", me dijo una vez un colega, y llevaba razón. La cultura no tiene precio, le diría yo hoy, aunque a estas alturas cada vez me fíe menos de su autenticidad, ya que también, y sobre todo, es un producto de consumo.
Últimamente he notado que mi rechazo se ha transformado en fobia y mi angustia en agotamiento mental. Me agobian los trámites, las noticias y todo lo que huela a realidad, incluyendo esa realidad sangrante que es Cuba, y que tanta polémica genera en la blogosfera. Me he saturado, no estoy para eso, cerré el chiringuito... hasta nuevo aviso.

12 comentarios:

Armienne dijo...

No entiendo, Ivis.
¿Te vas?

Hanónimo dijo...

Te mereces unas vacaciones. Volverás con más bríos. Te esperamos.

GaviotaZalas dijo...

cara mia, se crece sòlo afrontando la cruda realidad, no te rindas , un bacio.

Ivis dijo...

Gente, no me voy, hablaba en sentido figurado, sí que hace un tiempo he dejado a un lado los temas de política porque me sentía muy confundida, no hay verdades absolutas, y hablaba más bien de que paso de seguirle la pista a tanta información, muchas veces manipulada. Prefiero conversar con un buen amigo, dar un largo paseo junto al mar, escuchar música, que son cosas que no dañan el alma y siempre nos enriquecen. Lo tengo muy asumido, esto de huir de la realidad vulgar, ya llevo poniéndolo en práctica un buen tiempo con buenos resultados para mi espíritu, eso incluye no ver demasiada televisión ni dejarme tentar demasiado por los anuncios publicitarios. Incluye también tener más contacto directo con los amigos y dedicar menos horas al ordenador. Remedio santo.
Gracias a todos por sus comentarios, por estar del otro lado.

Jose Varela dijo...

Prima, No sera que estas deprimida?.
Prestale atencion a esos sintomas, pues puede que estes pasando por esa enfermedad sin darte cuenta.
Ademas, no gastes mucha vida en tratar de entender al mundo, pues sobre ese no tienes control, ni debes queres tenerlo.
Toma absoluto control de quien eres, autenticamente TU, y date permiso para ser feliz, MUY FELIZ como quiera que seas, a final de cuentas eso es lo unico que los del mundo caotico aprecian cuando se es real.

Ivis dijo...

Primo, muchas gracias por tus palabras, no estoy deprimida, aunque tengo una tendencia natural a la melancolía, que es algo inevitable en mí. Sí estoy aprendiendo a aceptarme como soy, y a ser feliz, aunque esto último me cueste un poco. Cuando miro alrededor y me doy cuenta de cómo está el mundo, me da tremendo bajón, pero bueno, hay que sobrellevarlo, ¿verdad? Pero no es depresión, es realismo. Un beso.

Jose Varela dijo...

Sea lo que sea, primero concentrate en ti. Es el primer paso para despertar y desarrollar tus talentos. Asi podras luego dejar una huella en el mundo caotico cuando reine la felicidad, la paz interior y el autocontrol dentro de tu ser.

El mundo en que vivimos ha estado asi desde siempre, ese nadie lo cambia ni lo domina. Utilizalo para que aprendas las lecciones que necesitas para ser fuerte.

Besos

Anónimo dijo...

Ivis, desconecta de una vez y disfruta de la vida, este blog es como una droga con consecuencias, para ti, nada favorables, como tú bien reconoces...
Dices que hablas en sentido figurado, pero me parece que no es así...
¿No acabas de fundar una agencia cultural o algo por el estilo? Pues dedicate a ella, o como bien dices, a pasear con tu novio, a conversar con amigas, escuchar musica o leer..
Te lo digo de corazón, pues yo vivia obsesionada con el tema de Cuba y me dije, basta ya....
Yo vivo aqui en España y hay demasiados problemas y contradiciones que todos sufrimos, para además estar invirtiendo tiempo en algo que no arreglaremos.
Un abrazo
Maria Luisa

GaviotaZalas dijo...

leyendo un libro sobre la busqueda de la felicidad, hablaba de nuestra tendencia a eliminar todo lo q atente contra este objetivo. Mis días más felices son cuando no enciendo el PC y me leo un libro, pero dentro de mi tengo la sensación de pertenecer a ALGO y q ese ALGO por desgracia no me abandona. Al entrar en la red abrí mi propia caja de Pandora, ahora no soy capaz de cerrarla.....

saluti :-)))

Anónimo dijo...

Vale!entonces no hables de politica(por ahora)y escribe sobre lo que te guste y veremos que tiempo pasa antes de que te "enroles" en plantiamientos politicos otra vez.
No nos engañemos:la politica nos repugna a veces,pero siempre volvemos a sus temas.
No confundamos politica con "politiqueria" que es lo que desgraciadamente aun abunda en torno a CUBA y otros temas.
Un saludo:ROBERTO

irene(aunque creo que tú me conoces como inés) dijo...

ahora que había empezado a seguirte...la verdad es que me siento identificada con el texto, así que descansa, y escribe sin un ancla a los teclados, ánimo, un besazo.

jecuevas dijo...

Ivis, por mi parte decirte que entiendo perfectamente tu postura. En mi caso, tal vez, porque sea un poco mayor que tú y haya visto y oído mucha más basura política. Y lo más penoso de todo: creo que no se salva nadie. Un saludo.