lunes, 17 de diciembre de 2007
Por fin buenas noticias en la prensa
Por un momento pensé que las cosas empezaban a cambiar en este mundo tan materialista. Abrí la noticia y comprobé la equivocación: se trataba de un ex futbolista del barça, a quien deseo, dicho sea de paso, una rápida recuperación. No obstante me quedé pensando que quien escribió la noticia iba un poco despistado, o era poeta, o chistoso, miren sino esta frase:
Amor presenta una "evolución satisfactoria con tendencia a la estabilidad. Está sedado y asistido por ventilación mecánica".
¿Verdad que se presta a malas interpretaciones?
domingo, 16 de diciembre de 2007
Reflexiones de un inmigrante con papeles
Artículo publicado en Baleares Sin Fronteras
Supongamos que es sábado, te levantas en una mañana luminosa, es tu día libre y te apetece darte el pequeño lujo de desayunar tranquilamente en un bar mientras lees el periódico, para luego irte a dar una vuelta por los mercadillos de Palma.
Llegas a un bar y quien te atiende es una simpática chica con acento argentino, que muy amablemente te dice: “cha se lo traigo”. Miras a tu alrededor, con la vista despejada de quien no tiene preocupaciones y está de excelente humor porque al fin es sábado, y como estás de esa guisa te apetece observar un poco el panorama, para ver qué se cuece (como siempre estás tan sumergido en tus problemas cotidianos).
De pronto caes en la cuenta de que no eres el único inmigrante en el bar. Te llama la atención la mezcla que se observa entre el público presente: una pareja de latinos, podría decirse colombianos, con una niña de brazos, un marroquí o argelino, al que identificas por sus rasgos, dos hombres que parecen de Europa del Este, por su charla en una lengua desconocida. En eso entra un africano, como casi todos los africanos, sonriente, que te propone discos, a lo que tú contestas con educación que no, pero que muchas gracias, porque imaginas lo duro que será recorrer bares y bares proponiendo cosas que casi nadie compra. Son igual que las vendedoras chinas, perseverantes, siempre con esa sonrisa imperturbable. Son capaces de meterse en medio de la pista de baile para proponerte sus flores y objetos lumínicos. Qué ejemplo de laboriosidad para quienes, como tú, se cansan solamente de pensar que pronto será lunes y que hay que volver al trabajo.
Te admira esa virtud, propia de algunas civilizaciones, de tener la paciencia y la tenacidad para hacer mucho partiendo de muy poco, de trabajar de sol a sol, siempre con una sonrisa en los labios, sin una queja o un maltrato al prójimo. Dejando a un lado juicios de valor sobre lo políticamente correcto (o no) de vivir de la piratería y la venta de falsificaciones, estos caminantes te provocan admiración. De pronto tienes ganas de confortarlos, o invitarles a un café para que reposen sus pies cansados.
Pero no lo haces, porque, como siempre, puede más el pudor, y temes que te miren como bicho raro, mucho más en una tierra como ésta, llena de pudores y de introspección, “allí donde fueras has lo que vieras”, como enseña El Quijote.
Total, que decides irte del bar y te diriges a la parada del autobús; como vas al centro, prefieres hacerlo de esta manera, así te evitas el problema del parking, caminas un poco y, como buen ciudadano de éste, tu nuevo hogar, ayudas a no contaminar su entorno.
De pronto notas otra vez lo mismo: la parada está llena de inmigrantes, ¿será que los inmigrantes son más considerados con el medio ambiente? No, te contestas, sabes que lo que sucede es obvio: es cuestión de poder adquisitivo, pues la mayoría de ellos llevan poco tiempo, están luchando para alcanzar una vida mejor, mandan una buena parte de su salario a la familia, para que ésta a su vez sobreviva allá en su país de origen… Un buen lastre, si lo sabrás tú, pero que se acepta con alegría y orgullo, porque no hay nada como la familia.
Entras en el bus y como hoy tienes la vena de escritor, intentas escuchar la conversación de dos jóvenes que se te han sentado detrás, son dominicanas, por el acento. Una le cuenta a la otra lo agradecida que está de su empleadora, que fue quien le puso la oferta de trabajo para poder pedir la residencia. La otra le narra sus infortunios como doméstica pues está interna y no ve a sus hijos y a su marido más que un rato cada día, piensa cambiarse, dice, pero está esperando a que su marido encuentre trabajo, porque no tiene papeles, y así siguen hablando animadamente, como si se tratase de una conversación trivial, como ir a comprarse un par de zapatos (por su corta edad bien podría ser éste su tema de conversación). Pero en su lugar se explican acerca de guarderías donde cuidan a los niños de la mañana a la noche, intercambian experiencias sobre la mejor manera de subsistir en esto del trabajo “por horas”, se dan coraje mutuamente, confabulan para ver si una puede conseguirle un trabajo al marido de la otra, aunque sea en una obra, como dos heroínas anónimas. Juana de Arco y la Matahari sentadas detrás de ti en el bus, y tú que ibas tan ligero de espíritu este sábado llegas al mercadillo con una pesadumbre inexplicable, que por suerte se disuelve en cuanto chocas con la algarabía de las tiendas y la gente, alemanes, latinos, mallorquines, gitanos, africanos, todos juntos en una mezcla heterogénea y bulliciosa.
Mallorca es cada vez más cosmopolita, piensas, y te invade cierto orgullo de inmigrante, lo mismo que debieron sentir en su día los colonizadores españoles en América. La sensación de estar viviendo algo importante, un acontecimiento histórico, se apodera de tu mente excitada de este sábado. Una mezcla que a veces es un choque y otras, como ésta, un enriquecimiento: en este mercado puedes comprarte lo mismo una máscara de África, una cartera de piel hecha en la india, una camiseta “made in china”, un poncho peruano, un adorno hecho por indios del Amazonas, un libro en inglés o en alemán, y por supuesto, un precioso mantel bordado a mano por una abuelita mallorquina.
“Todo choque de cultura tiene sus pro y sus contras”- concluyes, y aunque la conclusión no sea brillante, a ti al menos te sirve para calmar tu espíritu, que aún se resiente por la pena que sientes hacia esas personas que aún no han encontrado la manera de vivir un poco mejor en esta sociedad. Aunque intentas no caer en el chantaje emocional y en la lectura victimista y los esquemas manidos de “inmigrante=pobre”, “español=rico”, porque sabes que eso no está bien, y no eres ciego para no darte cuenta de que hay muchos españoles que la pasan mal, mucho más desde que hay cada vez más competencia y menos trabajo. Claro que, por otra parte, tú no puedes hacer nada para evitar existir, ya estás aquí, ya formas parte de este mundo, y tampoco vas a ir por la vida pidiendo disculpas, lo más que puedes hacer es intentar convivir en paz y mostrar lo bueno de tu cultura con armonía.
Finalmente te entra hambre y cansancio de tantas elucubraciones y preguntas sin respuesta, y terminas tu paseo de esa mañana de sábado comiéndote un Kebab mientras te contentas pensando que este mundo puede ser muy cruel a veces, pero que, en el fondo, es más benévolo que el tuyo, donde quizás nunca hubieras tenido lo que aquí tienes: la posibilidad de un futuro mejor para ti y para los tuyos, aunque tengas que dejarte la piel en el intento.
Dos jóvenes marroquíes.
Los caminos (no se hicieron solos)
viernes, 14 de diciembre de 2007
Fotos de ayer en el concierto de Gospel
miércoles, 12 de diciembre de 2007
Mi primo Manolito
Poemas como éste:
Me fui
Con el agua hasta el cuello
Sentado sobre las olas
Mar azul intenso, desconocido
Me fui
Sin mirar atras
Sin coger impulso
Hacia adelante, mudo, ciego
Me fui
Sin manchas
Con el pecho desnudo
Las manos limpias
Me fui
Conteniendo las emociones
Pura piedra, puro mármol
Puro silencio
Me fui
Para respirar
Para agarrar
Trabalenguas foráneos
Me fui,
Sin embargo
Aún sigo
Emigrando.
Mi primo Manolito es alguien muy especial, y no porque sea mi primo. Lo es, basta mirar su blog para darse cuenta de su gran sensibilidad. Es fotógrafo y bibiotecario, y como tal archiva meticulosamente las cosas de la familia. Guarda todas las fotos, ahora las está escaneando, en fín, tiene todo el orden que a mí me falta.
Él no ha vuelto a Cuba desde que se fue en el año 94, hace ya 13 años. Se dice pronto. Yo no sé si podría. Ahora va a viajar dentro de poco; se ha decidido a zambullirse en el Trópico e ir a ver lo poco que queda de nuestra desparramada familia (que desde el año 94, por tomar este mismo punto de referencia, ha visto emigrar a 20 de sus miembros, y hablo del tronco que proviene única y exclusivamente de mis abuelos maternos). Pero ese es material para otro tema.
Hablaba de Manolito, de su blog, de sus poemas y de su diario, que encuentro muy interesante para todos aquellos que desconocen cómo se vivió en aquella base naval.
Les dejo con otros poemas suyos, su nombre completo es JOSE MANUEL VARELA FERRER.
Nada es igual
Mis ojos de un color diferente
Mis manos envejecidas, mas frías
Mis pies cansados de buscar caminos
Mi cara reflejando un alma ausente.
La alegría se marchó con los años
El cielo ha detenido su fluir
El horizonte enigmático resulta aburrido
Las casas, las calles, los árboles y hasta las flores
Confirman el cambio
La ausencia, el desalojo, el desamparo.
El paisaje urbano se ha llenado de líneas
Una veces paralelas, otras angulares
Vistiendose de un frío metálico
Nada es igual
La nostalgia sigue ganando terreno
El pasado llama a mi puerta
Gritando su reclamo de amor
Sus deseos de sentir mis pisadas
Mi respiración, aliento y palabras.
Cada mañana despierto
Tratando de escapar del presente
Buscando conexiones
Creando un personaje nuevo, limpio y ausente
Ni siquiera lo que fue se parece a mis recuerdos
A la vida, a los amigos, a los desconocidos
A lo que quedó detras,
Se han diluido en las aguas, en la nada.
Fluyo, confiando en el destino
Para cuando decida regresar poder conectar
Dos mundos diferentes, encontrar la tierra
Donde reposar, cerrar los ojos,
Y así volver a soñar.
Washington DC
Marzo 23, 2006
Nada valen las lágrimas
Ellas no son capaces de borrar
Recuerdos que aún perviven
Manifiestándose en todo su esplendor
El agua que sale por mis ojos
Refleja el dolor, la pérdida
De las cosas que aun no han muerto
Por mucho que lo desee diariamente
Lejos
Quedó la vida esplendorosa
Lo que creció
Atado fuertemente a mis pies
Camino
Sintiendo el peso del recuerdo
Posado en mis hombros
Hablándome
Ciertas canciones me estremecen
Arrancándome el alma
Dejándome tirado en medio de la calle
Como un perro, como una flor, como piedra
Lloro lágrimas calientes
Desgarrando lo que aún queda de piel
Sin poder o querer contenerlas
Aliviando el desierto que cubre mi cuerpo.
El espejo en las mañanas se burla de mi
Me he diluido en las palabras extrañas
En los carteles que auncian
En las caras de los foráneos que no me miran
No logro reconocer mis propios ojos
Desaparezco dentro de las calles, los autobuses, el viento
Haciéndome creer a mí mismo que aún existo
Y que los años no han desdibujado mi rostro
Necesitaría desaserme de los espejos
De las puertas decoradas cada estación
De los extraños que se odian
Del closet donde guardo mis miserias
Tendría que lavarme la cara profundamente
Las manos, los piez, abrirme el pecho
Sacarme el corazón, y junto con mi alma
Ponerlos en un barquito, dejándolos a la deriva
Tal vez otras latitudes puedan devolverlos
Plenos de felicidad
Bautizados, cantando una melodia olvidada
Una salvacion renovada.
El aire, el clima, la tierra, y el horizonte donde habito
Tendrían que aceptar mi restaurada presencia
Dándome entonces el espacio vital
Donde poder crear mi nido, mi isla, mi universo.
Washington DC,
Julio 25, 2006
Esta ciudad ausente
Me persigue en las mañanas
Tratando de convertirme a su secta
De brujos
El camino de arena
Hace que sienta mareos
Dejándome tirado en los charcos
De los que hoy no sonríen
Nada es mío, ni lo deseo
No me pertenece la brisa,
El aire espeso envenena
Las intenciones de amar
Cuando abro las ventanas
No entran por ellas mariposas,
Ni se escuchan los cantos antiguos
Solo el silencio del cristal que las cubre
Soy huesped de las cosas que mueren
Un escribano, un observador
Un viajante que a fuerza de fe
Espera su partida.
martes, 11 de diciembre de 2007
12/11/2007 - Derechos Humanos En Cuba
Señores, aquello está de madre.
Y a uno lo que le queda es una opresión en el pecho terrible. ¿Qué vendrá después?
lunes, 10 de diciembre de 2007
Margaret no está muerta
Conversando con Inma. Siempre se reía de todo. La tarta de chocolate me la hizo ella, estaba riquísima.Margaret está muerta, la de carne, en cambio la que sembró su semilla de ternura lo está cada día menos.
Margaret es mi gente, es toda la dulzura de este mundo, esos detalles domésticos que antes menospreciaba y que gracias a ella aprendí a valorar.
Margaret es mi madre que me dice que me extraña y mi padre que está ahí para lo que sea, es la ternura y el darse cuenta de que nos vamos necesitando y que somos pequeños y frágiles.
Margaret es la obligación de ser buenos pudiendo ser malos, es la decencia y el amor, es como una religión para quienes, como yo, no tuvimos ninguna.
¿Quién no ha hallado a lo largo del camino alguna margarita?
Fotos de la Habana
Me pregunto cuál de los muchos desfiles sería este.
Espero que las difruten. Un abrazo.
Por supuesto que estas fotos tienen copyright. Son de Roberto Morejón, por si alguien quisiera reproducirlas (con permiso suyo).
El Malecón, por la zona de G. Detrás se ve el José Martí, un centro deportivo (antes estaba un poco destartalado, no sé ahora).
Vista aérea del Vedado desde el Malecón hacia arriba, el edificio rojo que se ve a la izquierda es el hotel Presidente.
No me acuedo del nombre de este edificio tan horrible, señal inequívoca de los estragos del realismo socialista, según mi hermana, que estudió un año de arquitectura, ese estilo horroroso se llama "brutalismo".
El protestódromo. Como le llaman a la plaza que construyeron frente a la oficina de intereses de EE.UU. Las banderas son para tapar la pizarra electrónica que pusieron los americanos para divulgar noticias indeseables para quien tu sabes.
Ah, pero qué bonita esta vista del Morro, ¿a que es preciosa? De pequeña siempre me preguntaba por dónde pasaría el Túnel de la Habana (que atraviesa la bahía por debajoy viene a salir más allá del Morro, donde se ven los carriles).
Una vista de la Bahía de la Habana (la entrada)viernes, 7 de diciembre de 2007
Ya pueden verse los vídeos de Literarte
jueves, 6 de diciembre de 2007
miércoles, 5 de diciembre de 2007
Camarón de la Isla / Joan Manuel Serrat - La saeta
Un día como hoy nacía Camarón de a Isla (lo sé por Wikipedia, que es mu grande).
Una reverencia para este gran cantaor.
martes, 4 de diciembre de 2007
De cumpleaños
Soy tan feliz que me da hasta vergüenza.
Deja no decirlo muy en voz alta, no vaya a ser que atraiga mal de ojos.
Qué más da: ¡¡¡¡SOY FELIZ!!!!
Y QUE SALGA EL SOL POR DONDE SALGA (TREMENDO AGUAJE)
También cumplen años mi primo Allier y mi hermana Addis (felicidades para ambos). Mi madre, que es un reloj, nos tuvo a las dos con ocho años de diferencia. GRACIAS!!!
domingo, 2 de diciembre de 2007
Instrumental chileno
Este es un fragmento de una de las canciones del concierto del pasado viernes. A mí me gusta mucho.
sábado, 1 de diciembre de 2007
Vuelve Literarte
Después de dos años sin hacerlas, y de mucho pensarlo he decidido retomar las tertulias literarias en ARCA y recuperar este espacio para el debate y la reflexión en torno a la literatura y el arte.
Esta nueva etapa va a intercalar conciertos con encuentros literarios. El primer concierto ya tuvo lugar el pasado viernes 30 y fue un recital de música latinoamericana de dos guitarristas chilenos, Mauricio Durán, un excelente músico con quien ya he organizado conciertos anteriormente, y Jaime Castillo, un hombre con una voz preciosa. Juntos hicieron un recorrido por la música folklórica latinoamericana, en especial la chilena.
La primera tertulia literaria tendrá lugar el jueves 6 de diciembre, ya veré si la grabo para mostrarles aunque sea un fragmento de los debates. En esta ocasión nos encontraremos en ARCA (c/ Pau, 5. Palma) para beber una copita de vino, té, café y charlar un poco sobre literatura. En este primer encuentro no tenemos grandes pretensiones, solamente que los participantes se conozcan y sugerir entre todos posibles temas para los futuros encuentros.
Contaré con la ayuda de Zuzanna, quien será mi cómplice en todo esto, y de amigos incondicionales como Antonio Saura, Jose Joaquín Fiquitiva, Inma Fuentes, Rosa Montiel, Carmen Cerra, Rafael Bravo, etc. etc.
Literarte quiere ser algo diferente y conmovedor, un punto de encuentro para idealistas. Vamos a ver si esta vez lo logramos.
viernes, 30 de noviembre de 2007
Más sobre Carilda
Dice la nota:
"Me desordeno, amor, me desordeno" lo escribió Carilda en el 1946. Aquí lo tengo ante mi vista en la edición del 93 de "Calzada de Tirry 81", por la Editorial Letras Cubanas (la primera fue en el 87). Te mando la portada y la contraportada adjuntas y aquí otro bien hermoso:
Muchacho...
Muchacho loco: cuando me miras
solemnemente de arriba a abajo
siento que arrancas tiras y tiras
de mi refajo.
Muchacho cuerdo: cuando me tocas
como al descuido la mano, a veces,
siento que creces
y que en la carne te sobran bocas.
Y yo: tan seria, tan formalita,
tan buena joven, tan señorita,
para ocultarte también mi sed
te hablo de libros que no leemos,
de cosas tristes, del mar con remos;
te digo: usted...
(1945)
jueves, 29 de noviembre de 2007
miércoles, 28 de noviembre de 2007
La vida de Carilda Oliver

Su primer amor fue un abogado alcohólico, turbulento: Hugo Amia. La noche que le pidió matrimonio ella lo rechazó. Él tragó veneno, se dio un tiro y se echó al río. Pero no murió. Fue rescatado e internado en un manicomio. Ahí escribió una obra de teatro: Pensionados en el infierno. Entonces supo que lo amaba. Se casaron, vivieron apasionados y sufriendo. Se divorciaron. Ella ya había ganado el premio nacional de poesía en 1950 con El sur de mi garganta. Después se casó con Félix Pons Cuesta, un matrimonio estable, feliz, largo. Quedó viuda luego de una larga enfermedad de su marido. Durante el duelo abordó versos en muchas rítmicas rigurosas: duosílabos, endecasílabos, alejandrinos, verso libre. Publicó Se me ha perdido un hombre. En los setenta, en México, el Frente de Afirmación Hispanista le otorgó el Premio José Vasconcelos. Pasó sola muchos años. A principios de los noventa un lector enamorado, Raidel Hernández, emprendió un cortejo tenaz, irrenunciable. Ella tenía 69 años y él 21 cuando se casaron. Llevan diez años de matrimonio “y este —dice Carilda— es el último”. Y para finalizar, ofrece su receta para el erotismo: “Hay que renunciar a traducir su misterio. Entre el erotismo y la profanación, entre lo que debe ser y lo que tiene que ser hay una línea divisoria muy fina. Nace, no se aprende”.
Como ven no exageraba con eso de que tuvo una vida de novela. Y para más detalles, con 24 años, allá por los años cuarenta, escribía este poema, que luego la hizo popular, hasta un spot televisivo hicieron con él:
Carilda Oliver Labra
(Matanzas, 1924)
Me desordeno, amor, me desordeno
Me desordeno, amor, me desordeno
cuando voy en tu boca, demorada;
y casi sin por qué, casi por nada,
te toco con la punta de mi seno.
Te toco con la punta de mi seno
y con mi soledad desamparada;
y acaso sin estar enamorada
me desordeno, amor, me desordeno.
Y mi suerte de fruta respetada
arde en tu mano lúbrica y turbada
como una mala promesa de veneno;
y aunque quiero besarte arrodillada,
cuando voy en tu boca, demorada,
me desordeno, amor, me desordeno.
Los encuentros -Carilda Oliver (fotomontaje)
Siempre he admirado a esta poeta, su fuerza, su carisma, su energía y la sensualidad desbordada de sus poemas. Su vida ha sido como la de una protagonista de novela, en algunas ocasiones muy triste (ha enviudado como tres veces). Ese desgarramiento se nota en algunas de sus obras, eso y un erotismo que a mí me fascina.
Inmigrantes y profesionales
Las estadísticas demuestran que esta fuga de talentos hacia España constituye una inyección para su economía, que se beneficia así de un gran potencial intelectual, en detrimento de aquellas naciones que pierden a sus profesionales más valiosos. Baleares como gran receptora de inmigrantes, no escapa a este esquema.
Recientemente una investigación del CSIC dio a conocer que casi el 16% de los inmigrantes que llegan a España posee un título universitario, mientras que un 39,2% tiene estudios de bachillerato y un 15,7%, formación profesional.
Tales cifras indican que la población que llega tiene en general un nivel cultural semejante al de la población local; y esto es así porque en muchos casos los inmigrantes suelen ser “lo mejor de cada casa”, personas con estudios que encuentran un tope en sus sociedades de origen y que deciden salir en busca de mejores oportunidades, a sabiendas de que con su especialización y un poco de suerte pueden hacerse un hueco en el primer mundo.
Desgraciadamente la suerte no siempre acompaña y son frecuentes los casos de universitarios que realizan trabajos muy por debajo de sus capacidades, ya sea porque no hayan podido homologar sus títulos, porque estén “sin papeles”, porque no hablen la lengua local y otros motivos. En Baleares, sin ir más lejos, los mejores trabajos (funcionarios, profesores de universidad) pasan por tener el título del catalán.
La homologación, una de las principales trabas
La homologación de títulos es una de las principales trabas burocráticas a la hora de poder desarrollar una actividad profesional en España. El proceso tarda como mínimo un año, una vez que se han presentado los títulos y otras certificaciones legalizadas en el país de origen, documentos que deben estar traducidos al español en el caso de que la lengua original no sea ésta.
Todo este engorroso y caro trámite no garantiza que la homologación sea viable, esto varía en dependencia de la carrera y de la universidad donde se haya estudiado. Hay carreras que son muy difíciles de homologar como las de arquitectura, derecho, u odontología; en parte por la presión de los colegios profesionales que no quieren más competencia, como denuncian extraoficialmente algunos aspirantes.
No obstante las trabas reales o subjetivas que dificultan la integración de los profesionales inmigrantes, hay muchos que han logrado homologar sus títulos y trabajan en sus especialidades, demostrando que cuando hay tesón, inteligencia, y un poco de suerte, se pueden superar obstáculos y alcanzar las metas.
* Artículo aparecido en el periódico Baleares sin Fronteras.
lunes, 26 de noviembre de 2007
X Alfonso - Habana
Más ritmo, pa espantar el lunes. Por cierto, eso de "veo un poco más allá" no me queda claro, debe ser que rimaba con la canción ¿no?
Las apariencias engañan

En una visita a Mallorca, la embajadora de Colombia en España, Noemí Sanín, abogó por eliminar el tópico que enlaza a los colombianos con el narcotráfico, argumentando, entre otros datos, que ésta es la comunidad extranjera con el índice de criminalidad "más bajo, casi igual al español”. En este caso se pone de manifiesto un estereotipo muy extendido con respecto a los oriundos de este país latinoamericano.
Los estereotipos, que no son más que “creencias, ideas y sentimientos negativos o positivos hacia ciertas personas pertenecientes a un grupo determinado”, son más comunes de lo que se piensa, y están presentes en todas las culturas. Nadie se libra de ellos, pues ¿quién no ha cometido alguna vez la ingenuidad de juzgar a primera vista?
Los estereotipos en sí no son malos, pues a veces pueden jugar a nuestro favor y hasta ser graciosos, por ejemplo, cuando se relaciona a los latinos con la sangre caliente y la simpatía, o a los asiáticos con la laboriosidad y el tesón. Estas conclusiones, aunque simplistas, a veces no incomodan, pero: ¿qué pasa cuando es lo contrario? ¿cuando estas ideas deterioran la imagen de nuestra comunidad? O peor, ¿qué pasa cuando estos prejuicios son usados como argumento para la discriminación y la xenofobia? Entonces ya no es cosa de risa.
Por lo general los estereotipos hacen más daño que bien, tanto a quien los sufre, como a quien los tiene, pues la realidad es siempre más plural y posee infinitamente más matices que las apariencias. Quien juzga a la ligera, basándose solamente en la primera impresión, se pierde una buena oportunidad de profundizar, llegar a la esencia de las personas, se queda en lo superficial.
Estas generalizaciones llevan en sí una parte de verdad (nadie puede desmentir que los latinos sean por lo general alegres y apasionados o que los asiáticos sean trabajadores), pero contienen también una parte de exageración y de error (los latinos también pueden ser amargados o trabajadores y los asiáticos, vagos y alegres), y aquí llegamos a lo esencial del tema: las generalizaciones nos conducen muchas veces a conclusiones equivocadas. Las apariencias engañan.
Desafortunadamente, los estereotipos también sirven para discriminar al otro. Los prejuicios racistas existen, no hablamos de ejemplos abstractos, sino que los inmigrantes los vemos (o sufrimos) cada día. Ejemplos hay cientos: está el mito de la mujer fácil, que afecta tanto a latinas como a europeas del este; el mito del hombre violento, que se le achaca a europeos del este (rumanos, búlgaros), así como a musulmanes, sobre todo a raíz de diversos episodios de violencia terrorista que han desatado en la opinión pública la “islamofobia”. Asimismo encontramos el tópico del latinoamericano perezoso, el de la mujer musulmana sumisa y religiosa, está la discriminación hacia el africano por su color de piel, o por considerarlos salvajes e iletrados, en fin, tantos y tantos tópicos que figuran incluso en los titulares de la prensa, y que demuestran, o desconocimiento de nuestras culturas, o actitudes intolerantes y xenófobas que más vale no tomar en cuenta. Ya el tiempo se encargará de desmentir los tópicos y hacer valer la realidad.
Algunas opiniones acerca de los prejuicios y la discriminación
Ramiro Infante, cubano, llegó hace nueve años a Mallorca
“Nunca me he sentido discriminado, al contrario, siempre me han acogido muy bien como cubano, aunque en muchos casos piensan que sólo servimos de la cintura para abajo (bailar, etc...) y eso es un tópico de muy mal gusto. Por otra parte existe cierta fama de que no nos gusta trabajar y que pasamos de todo. También a veces se nos acusa de irresponsables e impuntuales.
Si somos bailadores, si tenemos un sentido del humor diferente, si tratamos las relaciones de la pareja y la sexualidad en general de manera mas desinhibida, esto no quiere decir que seamos más ligones, pero sí diferentes. Es el clima, el sincretismo y la idiosincrasia lo que nos define en estos casos. Y no por eso todos los cubanos son como Dinio, ni todas las cubanas son ‘jineteras’. Somos diferentes y es justamente la ‘diferencia’ la que crea determinados tópicos en la mente de la gente. Es difícil aceptar que somos diferentes y que no obstante debemos tener los mismos derechos.
Luisa Alonso, mallorquina, hija de una inmigrante marroquí
“Creo que hay muchos tipos de racismo, no es lo mismo ser inmigrante blanco que inmigrante negro. El color de piel creo que incita al rechazo, el moreno no gusta, es así, da igual de donde seas, lo oscuro da miedo (se ríe).
Yo como hija de inmigrante he visto y he sentido el racismo a través de mi mamá; su color de piel no delata nada pero cuando habla sí, entonces viene la pregunta de rigor: "¿de dónde es usted?" Y cuando dice de dónde es, la expresión de la cara del que habla cambia, es así. De todas formas el hecho de que mi mamá vista como una europea le ha ayudado a no sentir las miradas por la calle, el turbante y la chilaba llaman la atención y no gustan. Creo que hay una doble moral sobre este tema,
Ha habido anécdotas muy feas, por ejemplo se han reído en su cara de su nombre, al principio de llegar tuvo que luchar mucho con el idioma, ella se esforzaba en hablar castellano pero hacían como que no la entendían... más de una vez se fue de una tienda sin comprar nada porque le decían que hablase ¡en cristiano! Sus inicios fueron duros, ahora ella se ríe de todo eso... pero cuando escucha una música árabe, llora.
Yo creo que gracias a ella no tengo ningún prejuicio, creo sinceramente que todos somos iguales.
domingo, 25 de noviembre de 2007
Desarraigos
Gracias Aguaya, por tu amabilidad, mucha suerte con tu blog. Ya ves que, aunque desarraigadas, no estamos solas.
sábado, 24 de noviembre de 2007
El museo de la utopía
Este hombre elegante me deja sin adjetivos y prefiero que sean ustedes mismos quienes calibren su calidad humana una vez que les muestre el vídeo que grabé, cosa que prometo hacer lo antes posible, porque tengo problemas al pasar la cinta al ordenador (este windows vista que no sé para qué rayos lo inventaron).
Lo que yo pueda contarles es poco. Resulta que estaba muy molesta porque por un descuido alguien grabó encima de la entrevista, y eso me causó tal disgusto que estuve sin mirar la cinta dos años enteros. Pero ¡sorpresa! hoy cuando, siguiendo un llamado de la conciencia (un poco tardío, pero qué le voy a hacer, soy lenta) fui a ver la cinta, comprobé que no se perdió tanto, y que el contenido de la entrevista está casi íntegro. Qué alivio, pero qué injusticia haber condenado a Gallo al silencio durante este tiempo. No se lo merecía. Mea culpa. ¿Alguien tiene un látigo por ahí?
Les dejo con las fotos, para irles abriendo el apetito, y con este link a un reportaje que habla de él, para que vayan conociendo a este personaje entrañable. Les aseguro que la entrevista no tiene desperdicio. Vamos a ver si esta misma semana puedo colgarla.
La puerta de su casa.
La sala, su mujer, que en ese momento prepara un café en la cocina, convive con todas las chatarras del museo.
El balcón.
La puerta de su casa, desde fuera, con las "gallificaciones".
La sala, todas estas artesanías las hace él con los objetos que la gente le trae.
Todo un personaje, también escribe sus aforismos que él llama "gallificaciones".
Su sentido del humor es proverbial.
El jardín de los afectos, como él le llama a su jardín lleno de cosas que la gente le trae.¡¡¡NO DEJEN DE VISITAR EL LINK SINO NO ENTENDERÁN DE QUÉ VA ESTA HISTORIA!!!
jueves, 22 de noviembre de 2007
Empezando desde cero (o cómo sobrevivir al primer año como inmigrante)
Empezando desde cero
Dicen que el primer año como inmigrantes es el más difícil, y es cierto pues en este período se junta todo lo malo que entraña esta difícil decisión. A la ausencia de los seres queridos y de la tierra que nos vio nacer se le une la incertidumbre de caminar por un terreno desconocido y, en muchos casos, adverso.
Son innumerables los cambios a los que se enfrenta una persona recién llegada, a veces tan simples como los olores, sonidos, sabores… en estos momentos echamos de menos a todo lo que antes nos resultaba familiar, incluso lo que aborrecíamos, es algo natural.
Es frecuente la sensación de estar completamente desubicados, de no tener ni idea de cómo funcionan las cosas (lo que en el país de uno es de buen gusto con frecuencia es aquí lo contrario, o ni siquiera se conoce). Si a esto le sumamos otros factores adversos como el desconocimiento de la lengua, el no tener papeles, trabajo, y todo el rosario de infortunios por el que pasan casi todos los emigrantes, tendremos a un individuo voluble, estresado y con grandes posibilidades de sufrir un trauma adaptativo que le deje secuelas mentales y físicas.
La migración es un cambio vital que tiene aspectos positivos pero también tiene una parte de estrés y duelo1 migratorio. Este duelo es múltiple: la lengua, la cultura, las tradiciones, la tierra, la familia, el estatus social y el económico, el hogar... todo cambia cuando llegamos a un nuevo lugar a vivir, y esto puede hacer que idealicemos lo que dejamos atrás hasta un límite casi enfermizo, y que nos sintamos con pocos deseos de integrarnos a la nueva sociedad, de luchar por una vida mejor, que es el principal motivo por el que hemos venido muchos de nosotros.
Para conocer un poco más sobre el tema hemos conversado con Mirna Frascarelli, psicóloga uruguaya que a su vez ha vivido en su propia persona la experiencia de emigrar. A decir de Mirna “nunca se parte de cero, desde el punto de vista psicológico, porque aunque cambies de país y de entorno siempre llevas contigo tu memoria”.
“Cada cosa que vives –continúa la psicoterapeuta- cobra un significado diferente de acuerdo a tu historia y al lugar de donde partes. Hay cosas comunes a este primer año, pero también hay un registro muy personal, así como un significado propio.”
Según Frascarelli, procesar los cambios y emociones sólo es posible a partir de que se comprenda qué significan para cada uno y con qué cosas de la historia personal se unen (el momento de la vida en que se encontraba la persona cuando tomó la decisión, las herramientas con que cuenta, etc.).
Asimismo, en dependencia de las herramientas con que cuenta cada uno, se podrá afrontar mejor este presente incierto. La incertidumbre es la palabra que en su opinión describe mejor a esta etapa.
Por último comenta la especialista que no es posible evitar el dolor del duelo, pero sí desarrollar una gran conciencia de las vivencias, que permita que lo que se viva no sea un trauma insuperable y que sea posible el proceso de adaptación. Es necesario comprender las vivencias y canalizarlas. Aquí juega un papel muy importante la “resiliencia”, o lo que es lo mismo, la resistencia a los traumas que tenga cada persona.
También es muy importante la red de apoyo con que se cuente. En este sentido, esta especialista realiza terapias de grupo, donde se trabaja en dos cuestiones fundamentales: aprender a aceptar la pérdida de lo que se deja atrás y aprender a valorar lo nuevo, ya que es muy importante no idealizar lo perdido.
La adaptación al nuevo entorno será más rápida o lenta dependiendo en gran medida del grado de elaboración del proceso migratorio, o sea, si éste ha sido voluntario o forzado por motivos de otra índole diferentes del económico.
Si el proyecto migratorio se ha elaborado bien y es realista, esto ayudará al inmigrante a superar las situaciones difíciles y a evitar situaciones del estrés y frustración que puede afectar, sobre todo, su salud mental.
Algunos consejos prácticos
La integración no sólo depende de la ayuda externa, sino de otros factores en los que es muy importante la actitud que se asuma, entre más activamente participemos en esta nueva etapa de nuestra vida, más pronto nos adaptaremos a ella.
Un detalle de vital importancia es tomar todas las medidas para legalizar nuestra situación lo antes posible. Pues de ello depende nuestro bienestar posterior (tener o no papeles, poder trabajar, poder recibir asistencia sanitaria en cualquier circunstancia, etc.). Ante las dudas es necesario pedir ayuda a asociaciones de inmigrantes o a personas que han pasado por la misma situación, o sea, buscar una red de apoyo.
Desde el punto de vista objetivo es imprescindible empadronarse, ya que esto permite tener acceso a la seguridad social. Asímismo vale la pena acercarse a la administración para informarse de recursos existentes para ayudar a cubrir las necesidades básicas y por último es muy útil aprender la lengua, ya sea el castellano y, puesto que estamos en Baleares, el catalán.
Luz Casal-Se feliz
Ayer hablábamos de Luz, y de su versión de "Negra sombra", hoy quiero poner esta canción que es su último single. Los que hayan visto Habana Blues seguramente la recordarán, pues también está en la banda sonora del film. Por cierto ¿alguien sabe de quién es la letra? Yo no.
Luz Casal acaba de superar un cáncer de pecho y hace menos de una semana ha vuelto al ruedo. Ojalá sea por muchos años.
miércoles, 21 de noviembre de 2007
De Castro
Hablaré de otros Castros: Rosalía de Castro y Athanai Castro.
En el blog de la Amiga Atlántica he encontrado un vídeo de Luz Casal que me gusta mucho, se trata de su interpretación de la canción "Negra sombra", canción que es a su vez un poema musicalizado de Rosalía de Castro, una de las mejores escritoras que ha dado esa tierra grande que es Galicia. He aquí el poema en castellano, aunque personalmente encuentro que el original en gallego es mucho más bonito.

CUANDO PIENSO QUE TE HUYES
Cuando pienso que te huyes,
negra sombra que me asombras,
al pie de mis cabezales
tornas haciéndome mofa.
Si imagino que te has ido
en el mismo sol te asomas,
y eres estrella que brilla,
y eres el viento que sopla.
Si cantan, tú eres quien cantas;
si lloran, tú eres quien llora;
y eres murmullo del río,
y eres la noche y la aurora.
En todo estás y eres todo,
para mí y en mí misma moras,
nunca me abandonarás,
sombra que siempre me asombras.
Me llamó la atención un comentario sobre Rosalía de Castro y Cuba, que encontré muy interesante. Hay que ver cómo se aprende con esto de los blogs. Gracias Haddock por el saludo, que desde aquí te devuelvo.
Por cierto que en Cuba hay una escuela de baile español con el nombre de la escritora.

Ayer tuve una grata sorpresa, no sé si fue una broma o realidad. En la entrada que le dediqué hace un tiempo al rapero cubano Athanai, el mismo Athanai (o alguien que me corrió una máquina) me dejó un comentario. ¡Qué ilusión!
Hace falta gente buena como esta que quite mal rollo al apellido Castro, y que tenga sentido del humor, como Athanai, este simpático rapero rockero cubano que tiene un disco titulado: "A Castro le gusta el rock".









