miércoles, 28 de noviembre de 2007

Inmigrantes y profesionales

Cada vez es más fácil encontrar en Baleares a inmigrantes con títulos universitarios, másters y otras especializaciones que contradicen el prejuicio de que quienes vienen de fuera arrastran un lastre cultural que ralentiza el avance de una sociedad desarrollada como la española.
Las estadísticas demuestran que esta fuga de talentos hacia España constituye una inyección para su economía, que se beneficia así de un gran potencial intelectual, en detrimento de aquellas naciones que pierden a sus profesionales más valiosos. Baleares como gran receptora de inmigrantes, no escapa a este esquema.
Recientemente una investigación del CSIC dio a conocer que casi el 16% de los inmigrantes que llegan a España posee un título universitario, mientras que un 39,2% tiene estudios de bachillerato y un 15,7%, formación profesional.
Tales cifras indican que la población que llega tiene en general un nivel cultural semejante al de la población local; y esto es así porque en muchos casos los inmigrantes suelen ser “lo mejor de cada casa”, personas con estudios que encuentran un tope en sus sociedades de origen y que deciden salir en busca de mejores oportunidades, a sabiendas de que con su especialización y un poco de suerte pueden hacerse un hueco en el primer mundo.
Desgraciadamente la suerte no siempre acompaña y son frecuentes los casos de universitarios que realizan trabajos muy por debajo de sus capacidades, ya sea porque no hayan podido homologar sus títulos, porque estén “sin papeles”, porque no hablen la lengua local y otros motivos. En Baleares, sin ir más lejos, los mejores trabajos (funcionarios, profesores de universidad) pasan por tener el título del catalán.

La homologación, una de las principales trabas

La homologación de títulos es una de las principales trabas burocráticas a la hora de poder desarrollar una actividad profesional en España. El proceso tarda como mínimo un año, una vez que se han presentado los títulos y otras certificaciones legalizadas en el país de origen, documentos que deben estar traducidos al español en el caso de que la lengua original no sea ésta.
Todo este engorroso y caro trámite no garantiza que la homologación sea viable, esto varía en dependencia de la carrera y de la universidad donde se haya estudiado. Hay carreras que son muy difíciles de homologar como las de arquitectura, derecho, u odontología; en parte por la presión de los colegios profesionales que no quieren más competencia, como denuncian extraoficialmente algunos aspirantes.
No obstante las trabas reales o subjetivas que dificultan la integración de los profesionales inmigrantes, hay muchos que han logrado homologar sus títulos y trabajan en sus especialidades, demostrando que cuando hay tesón, inteligencia, y un poco de suerte, se pueden superar obstáculos y alcanzar las metas.

* Artículo aparecido en el periódico Baleares sin Fronteras.

11 comentarios:

Té la mà Maria - Reus dijo...

buen post y muy bien relatado de la realidad con la immigración actualmente, felicidades y adelante sin miedo

besos

Amiga Atlántica dijo...

Buenísimo artículo Ivis, coincido 100% con té la má maria-reus.

Qué gusto leer esa redacción tan impecable!!!

Tienes el don de saber transmitir la información de forma precisa y ligera, lo que resulta tremendamente atractivo para el lector.

Ivis dijo...

Hola amigos, muchas gracias por vuestros comentarios. Me siento halagada.
Un saludo desde Mallorca en este día lluvioso.

General Electric dijo...

hola Cúbani

tengo amigos en el brutal que salieron de Cuba con un título de medicina y cinco o seis años de experiencia como médicos de familia y están vendiendo autos. Esa es una de las carreras más difíciles de homologar en muchos países. Los colegios de medicina se ponen bien peliagudos para dejar entrar a cualquiera que viene de afuera.

A mi a veces también me es difícil homologar mi título. Trabajo con 120 V, pero hay países en que la electricidad predominante es de 240 V y no hace excepciones :o)

Muy bueno el reportaje más abajo del Museo de la Utopía. De lo mejor que he leído últimamente

saludos

Güicho dijo...

Yo llegué a España con un título de Tabaquero A del Instituto Cohiba y 8 años de experiencia, pero estos gaitos me hicieron revalidar el título. Tuve que pasar un curso de enrollar tabaco con un "profesor" asturiano. ¡Le ronca! La primera vez que hizo una demostración le dije:
- ¿Pero tú que haces, tío? ¿Un puro o una paja?

GeNeRaCiOn AsErE dijo...

bueno, si a los médicos les es difícil homologar su título aquí, a los abogados no es imposible y es cierto que es una verdadera pena. Mi suegra no ha podido revalidar su especialidad de laboratorio clínico, pero tengo dos buenos amigos que llegaron más jóvenes y afortunadamente lo consiguieron.
t

Ivis dijo...

General, pues aquí en España a los médicos cubanos no les cuesta ningún trabajo homologar su título, lo homologan directamente y enseguida tienen ofertas de trabajo. Mira tú.
El caso tuyo sí que lo veo un poquito mal, perdona que te diga, y es que aquí también se usa la corriente de 240V.
¿Y si te cambias a la 240?

Ivis dijo...

Güicho eres la candela, qué cómico.
¿Y qué te contestó?

Ivis dijo...

Tony, es duro, tengo un amigo abogado que se sacó el título de nuevo, pero no es fácil.

GaviotaZalas dijo...

Experiencia en tema tengo bastante vividas y sufridas.
Cuatro años hasta que logre homologar el titulo en España. Tuve que superar otros diez examenes como minimo de todo tipo.
Los médicos cubanos en España lo tienen fácil no deben hacer ninguna prueba si mal no recuerdo. Historia un examen de conjunto. Pero todo depende de la universidad que elijas. Homologue arquitectura si pasa algún arquitecto, no sé que aconsejarle. Casi,,casi entre una cosa y la otra pueden repetir la carrera y terminan más rápido.

Hipatia de Alejandría dijo...

Yo ya tiré la tohalla. ¿Quién me va a homologar un título en Bellas Artes, y para colmo, terciario? Pero no me falta fe y tengo mis proyectos.

Lo que me dá pena es la gente de mi país (Argentina) que viene con títulos como médico o psicólogo y no se lo homologan, aún demostrando que tienen 20 años de experiencia, e inclusive hay quienes habiendo formado españoles en Argentina, vienen aquí y se lo niegan. Existe el caso de un odontólogo, realmente una eminencia en su profesión, que cuando vino se negaron a homologarle el título, siendo que en otro tiempo había formado europeos en mi tierra. Después dicen que no hay racismo.

Un placer descubrir este blog.