lunes, 5 de enero de 2009

Explicar la realidad cubana: tremendo compromiso

En los comentarios del otro día me pidieron que explicase lo que pasa en Cuba ahora mismo, y es realmente difícil lo que se me pide, pues yo no soy analista política, sino, con suerte, una simple cronista, de modo que no me atrevo a hacer un análisis a fondo de la situación. Lo que sí puedo es contarles una serie de anécdotas e impresiones de mi viaje, por si sirve de algo.

En este viaje noté un resquebrajamiento de valores aún mayor, si cabe, del que había el año pasado, o el anterior. Tan grande es la grieta, que aún no me explico cómo aquel entramado se sostiene todavía. Por ejemplo: compramos un refrigerador para la madre de mi novio, y al llegar a la casa nos dimos cuenta de que las piezas de dentro eran todas de uso, y no de poco uso sino llenas de moho y suciedad, y hasta alguna estaba partida. ¿Alguna explicación coherente para esto? La que nos dio el responsable del departamento, luego del lío que formamos, no fue nada creíble: que un cliente devolvió el frío pasado un tiempo y ellos, como son tan buena gente, se lo aceptaron… ¿Tú te lo creíste? Nosotros tampoco. Lo peor es que ni siquiera pudimos resolver el asunto tras hablar con el gerente, pues resulta que el refrigerador era el último en existencia, y tras comprobarlo el responsable nos salió con el típico chantaje sentimental de: "todos somos cubanos, vamos a ayudarnos". ¿Cómo explicarle a ese señor que la estafa es estafa aún entre cubanos? Me quedé sin palabras.


Policías en la esquina de Zanja y Galiano, enfrascados en la inspección de un hombre que llevaba unas tanquetas de pintura.



Como estábamos en obras, mi novio y yo recorrimos varias ferreterías en busca de materiales, todos los cuales se venden en dólares, porque en pesos no hay y está más que penado comprarlos en la bolsa negra, dicen que hasta cárcel están aplicando si te cogen con materiales sin papeles (ver foto superior). Pero resulta que al llegar a las tiendas en cuc, tampoco los había, mientras que en el mercado negro sí aparece de todo: pintura, mano de obra cualificada, (que se ausenta de su lugar de trabajo como si tal cosa para ganarse un dinerito extra). Este desvío de recursos también se extiende a las bodegas, carnicerías, fábricas, hoteles y en general a cualquiera de los recursos estatales. La corrupción se extiende como un cáncer a los inspectores de todos los niveles, así como a los abogados y los notarios, porque aquella es una sociedad podrida hasta la médula, es obvio que se les ha ido de las manos, como también es obvio que esta corrupción ha llegado demasiado lejos, hasta los mismísimos pilares de la revolución: la salud pública y la educación.
Por una prima que estudia allí me enteré de que en el Instituto Politécnico "Osvaldo Herrera" una maestra cobraba 5 cuc a cada alumno que quisiese asistir al repaso anterior al examen, donde facilitaba a los privilegiados las preguntas claves que saldrían en la prueba al día siguiente. Pero lo más triste no es esto, sino que tras ser denunciada al Ministerio de Educación por los padres de una alumna que fue suspendida porque nunca pudo llegar a reunir ese dinero, la profesora continuase dando clases en el tecnológico como si tal cosa, aunque la alumna finalmente fuera aprobada, para suerte suya y para confirmación de que actualmente en Cuba el dinero es "el único Dios verdadero", como dice Sabina. Este mismo dinero sirve para comprar plazas en la escuela Lenin, que se venden a 60 cuc, y hasta en la universidad, de esto no tengo constancia, sólo me han contado rumores, pero ya se sabe que cuando el río suena…
Estando en Cuba fue el día del maestro y el tema de los regalos salió a relucir en una conversación con mis amigos que tienen hijos que ya van a la escuela. Ya no es sólo el hecho de que los niños no tengan maestros bien preparados, como en otro tiempo, es que muchos maestros han perdido la decencia y le dicen a los niños lo que quieren que les regalen ese día. Antiguos regalos como un búcaro o un adorno ya no "caminan", lo que se regala ahora (a sugerencia de la maestra) suelen ser jabones, champú, perfumes, zapatos, bolsos, y hasta blúmeres (sin comentario). Pero esto no me escandaliza tanto como el chantaje a que someten los maestros a los niños y luego los pobrecitos presionan a los padres, que tienen que hacer de tripas corazón para que el hijo no sea discriminado. Y yo me pregunto: ¿a dónde irá a parar esta pérdida de valores? No veo la respuesta.
Sé positivamente que lo que digo no sorprende a ningún cubano, toda esa pudrición estaba ya desde hace tiempo, pero yo personalmente creo que no puede ir a más, porque ya no hay ningún sector que se escape a esta sangría hipócrita. El fin del mundo se queda chiquito ante el panorama, y sigo enumerando: ¿se acuerdan del caso de la paladar Hurón Azul? Cuentan que al dueño le cogieron una gran cantidad de dinero en efectivo: se habla de hasta cuatro millones de dólares), y otros tantos en obras de arte e inversiones de la paladar. ¿Qué cómo llegó a acumular tanto dinero esa persona viviendo en Cuba? A mí ni me pregunten, que si yo lo supiera ya habría regresado. Dicen que los policías que llevan el caso están desconcertados y han empezado a buscar drogas como única explicación a este enriquecimiento superlativo. Pero, un momento rebobinemos: ¿drogas en el país más seguro de América? ¿Cómo es posible? Se cuenta también que los vecinos, cosa insólita en Cuba, se han movilizado para firmar una carta donde dan fe de que el propietario de la paladar es una buena persona que da de comer en el barrio a cualquiera que se ponga enfermo. ¿Relaciones de dependencia al estilo de la Mafia? ¿Cómo va a necesitar de ellas un pueblo como el cubano? Al parecer el dueño de la paladar Hurón Azul encontró el fallo en el sistema (no hay que esmerarse mucho para encontrar estos agujeros negros) y por ahí se coló. Y yo antes hubiera dicho "que le aproveche" porque como dice un viejo refrán: "ladrón que roba a ladrón tiene cien años de perdón", pero no es buen ejemplo seguir exaltando el robo como si fuera normal. Mejor llenarnos de vergüenza y decir basta a la simulación, lo mismo que al sistema que la propicia, tan lleno de fallos que él mismo es un gran fallo. Y todavía nos quieren seguir vendiendo que es lo mejor que se ha inventado.

Tengo una amiga oriental que está viviendo alquilada en la Habana. Eso tan simple ya es un problema, porque ya se sabe que en Cuba la gente del interior que pretenda irse a vivir a la Habana tiene que tener una persona que se ofrezca a ponerla en la libreta, de lo contrario son ilegales, o sea, que se tendría que quedar en su provincia aunque se muera de hambre -para los no entendidos les aclaro que Cuba, en cuanto a infraestructuras, es La Habana, y el resto son áreas verdes, como se suele decir por allá. Pues resulta que el otro día me la encuentro atormentada porque tenía que abandonar el alquiler donde se estaba quedando y no había conseguido ninguno a un precio razonable (los alquileres en según qué zona de la Habana están por encima de 60 cuc (aproximadamente 60 dólares) por un apartamentico de un cuarto y ese dinero no lo gana nadie que trabaje para el estado). Entonces, mi amiga me contó que un tío de su novio le había dicho que por 150 cuc le podía conseguir un albergue –uno de los albergues que se construyen para los damnificados de los huracanes, donde éstos se alojan temporalmente hasta que pueden pasar a un apartamento de nueva construcción- pero sin derecho a vivienda. Con éste dinero mi amiga habría podido legalizar su residencia en la Habana. Como en el capitalismo, vamos, aunque un poco más retorcido, porque en estos países el desplazamiento dentro de un mismo país es únicamente una cuestión de dinero, no implica permisos.
Más cosas. Una tarde cojo un panataxi, de esos estatales. Me monto tranquilamente y le digo al chofer la dirección a la que debía conducirme. Aparentemente todo iba normal hasta que el chofer me dice -con excesiva confianza- "mi vida, mira, esto te va a costar 5 cuc hasta allí". Y yo, que sabía perfectamente de qué iba el tema, me hago la desentendida (me molestó su exceso de confianza) y le digo, "será lo que marque el taxímetro, ¿no?" y me contesta que si yo quería lo hacíamos por el taxímetro, pero que, en definitiva, eso era más o menos (más en mi opinión) lo que iba a costarme y que si le pagaba de antemano él podía buscarse algo, y aquí me habló con alevosía, como si yo tuviera la obligación de solidarizarme con él para que él pudiese "buscarse algo". No supe contestarle en el momento porque se me entremezclaron la indignación y la compasión y al final acepté (yo también) pagarle por la izquierda a ese hombre que me hacía la indecente proposición.

Y así, de una en otra fue mi viaje, hasta el agotamiento. Y ante esta situación llegué a preguntarme: ¿es que los cubanos están tan corrompidos que ya no se puede uno fiar de ellos? Al mirar más allá, en los ojos de la gente, ví sobre todo mucha inconsciencia, mucha mala educación y malas costumbres que por la apatía se han arraigado más de lo recomendable. Sobre todo ví buena gente llevada a situaciones extremas, contra la pared, como en el fin del mundo, que es cuando uno saca lo mejor de sí, y también lo peor. Y yo ví las dos cosas: lo mejor -mucha nobleza y mucho talento en traje humilde, mucho sacrificio, como el que hacen los padres para que sus hijos coman, se vistan, crezcan con aspiraciones y lleven una vida lo más normal posible en aquella sociedad chata- pero también he visto y me han contado mezquindades insuperables. No obstante quiero creer que no todo está perdido, porque existe mucha gente con vergüenza, con proyectos de vida e ilusiones que estoy segura lograrán materializar en cuanto las condiciones dejen de ser tan adversas. Sólo espero que para entonces no hayan perdido el poco optimismo que les queda.

19 comentarios:

Rosa dijo...

Mientras sigan siendo siervos de los señores feudales que suprimieron la propiedad privada sólo para poder sojuzgar a todo el mundo, sólo con toda esa picaresca pueden sobrevivir. Es triste, pero es así. No te pierdas hoy "los humildes" de Yoani. Y Felices Reyes. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Ivis:Que conmovedora descripcion de la realidad cubama!
Tu lo has dicho:Perdida de valores por todas partes!
Van a ser 8 años desde que se me prohibio la entrada en Cuba y,aunque ya se vivia ese estado de corrupcion;lo que cuentas supera todo lo que imaginaba!
Lo peor es que el recuperar valores y cambiar los patrones de conducta de la gente tardara mucho mas que cualquier cambio geopolitico en la isla;es por eso que decidi marchar,me fallan las fuerzas para participar activamente en la recuperacion,lo que nos han hecho a todos los cubanos tiene dimenciones insospechadas en el ambito moral y de libertad individual.
Feliz dia de Reyes!
ROBERTO

__MARÍA__ dijo...

Esto que escribe nos instruye e informa más que cualquier corresponsal.
¡Gracias Ivis!
Un abrazo

Anónimo dijo...

Querida Ivis, se me ha hecho indispensable tu blog. En las mananas, cuando llego a mi trabajo -ja,ja- robo unos minutos para enterarme de lo que pasa en este mundo. Abro tu blog, la revista cubaencuentro, el nuevo herald -por los locales-, el blog de yoani sanchez, y asi me siento recompensada con mi afan de informarme. Esto que cuentas es increible, pero mas increible es que uno lo sabe y cuando lo lee, es como si se enterara por primera vez.
Yo regrese a Cuba en el 2000,desde Mexico, a buscar unos papeles, y cai enferma de meningoencefalitis, por suerte, la viral. Estuve ingresada un dia con su noche en el Calixto Garcia. Era viernes. Esa noche llego un senor con una hemorragia intestinal, y simplemente se murio, porque el laboratorio donde se le debian hacer las pruebas para saber que causaba la hemorragia, no abria hasta el lunes. Mientras el senor se ensuciaba con sus excrementos en una cama, las enfermeras salian despavoridas, tapandose la boca, huyendo de la responsabilidad de limpiarlo. Para colmo, no habia agua en el bano del hospital, ni en todo el hospital, supongo. Y alli lo dejaron tirado. Yo no tuve mas remedio que meterme debajo de mi sabanas - que habia llevado yo, con todo lo demas, y tratar de enterrar mi nariz en un pomito de perfume, para no morirme del asco. En cuanto amanecio, sali corriendo y segui recuperandome en mi casa. Jure que nunca mas regresaria a Cuba, aunque no viera mas a mi familia, y asi fue. Cuatro anos despues, los saque a todos por Mexico.

Saludos y sigue reportando, y viviendo,

Midiala

www.midiala-rosales.blogspot.com

Anónimo dijo...

Muy buen comentario, Ivis: mis felicitaciones por el mismo! Creo que haces una dscripción muy real de la vida cotidiana en Cuba y de las miserias humanas a que lleva -desgraciadamente- la degradación de la situación social y económica de la isla. Lo peor de todo es que no parecen casos excepcionales, sino generalizados.
Feliz Año.

A.B.E.

Marina dijo...

Hola Ivis hoy me encontre con tu blog y me he leido todas las entradas de tu visita a la Isla, es sorprendente lo que nos narras, pero tal como dices el cubano es de buen corazón, aca en Venezuela muchos trabajan con teson y entusiasmo y esperemos que más que una perdida de valores sea una omision de su ejercicio, producto de toda la situación que ira cambiando. Te agrego con gusto.

Abel dijo...

hola Ivis , gracias , ha sido muy buena informacion , es como dices , pero es que en todos los paises exiten estos tipos de corrupcion incluyendo aqui en loe Estados Unidos donde esta la abundancia , y mal que bien se consigue un trabajito ,.
En Cuba hay mucha desesperacion y la gente tienen escases de comida , vivienda , ropa de ponerse y articulos de primera necesidad en general , y es por ello que los cubanos acuden a estos hechos para sobrevivir .Yo hace mucho que no veo a Cuba , y no se realmente las cosas ,solo lo que se hoye y se dice de aya .
muy buen articulo .
un abrazo . Abel

Ivis dijo...

Hola gente: Estuve todo el día fuera y sólo ahora ví sus comentarios.

Rosa, gracias por el dato, ya lo leí, un saludo para tí y espero que los reyes te hayan traído muchas cosas este año.

Roberto: Lo que dices es cierto y como cubanos nos escandaliza, no es que pretendamos pensar que nuestro país sea un país de cuentos de hadas, pero algo mejor sí que podría estar.
Un saludo para tí y ojalá te permitan entrar pronto, a todos los que están en tu misma situación.

María, gracias nuevamente, bonita.

Midiala: Me siento honrada con tus palabras, es una gran alegría que te guste mi blog y también una responsabilidad. De todos modos esto que estoy haciendo de informar es excepcional, como que vine de Cuba, pero en el futuro volveré a mi línea habitual, que es menos informativa, trabajando con los recuerdos y las emociones.
Lo que cuentas me parece terrorífico, qué impresión te debes haber llevado... no me extraña que no quieras volver.

A.B.E.: te deseo lo propio, que este año para tí sea bueno, y gracias por el comentario.

Marina: me alegro de que mi mensaje no haya sido interpretado como un cúmulo de desdichas, pues nada me haría sentir más mal que juzgar a mis compatriotas injustamenmte en esta situación extrema en que viven, sometidos a tanta escasez y a la ausencia de sus seres queridos. Por un momento me sentí mal, porque sentí que había traicionado a mi familia, a mis amigos, pero hablamos aquí de la sociedad desintegrada, no de casos concretos, que como es natural están matizados por la situación de cada cual. Yo también te agrego a mi blogroll.

Abel, te digo lo mismo que a Marina, Cuba no es ni mejor ni peor que otros países porque l amateria prima es el ser humano en todas partes, pero sí, hay muchos problemas. Te envío un saludo.

Sofia dijo...

Ivis, Cuba realmente es todo una anécdotas, si no existisse tenía que haber inventado.:(
Las situaciones del día a día, solos en los países (hay pocos) que sufren de la dictadura.
Qué duro es vivir asi ,no?!
Si no hubiera vivido mucho episodios que vivió en Cuba (y no soy cubana), pensaba que todas estas situaciones sería una película de Woody Allen...

Beijos Cubanita!

Michell Pérez Acosta dijo...

Increible pero cierto..asi están las cosas x nuestra querida Tierra.
"Reportaje al pie de la horca".Parte II..y no escrito precisamente por Julius Fucik,sino cruda y coherentemente x ti,debería llamarse este artículo.
Ese Club Geriátrico q se aferra al poder en La Habana con la prédica sublime del bastonazo limpio y certero,no paga lo q nos ha hecho durante tanto tiempo a nosotros y a nuestra Tierra querida, ni muriéndose mil veces...
Gracias x tus coments aqui( en otro artículo) y en mi blog..
Sigue dándole duro ahí cubana..

Anónimo dijo...

Lo que mas me sorprende es lo valiente que eres

Ivis dijo...

Sofía, qué tal? De Woody Allen o de Spielberg, amiga, pero aquello es surrealista total.
Un besito para tí.

Michell, gracias por tu elogio, ahí seguimos dándole a este barco hasta que zozobre.

Ivis dijo...

Anónimo, no me considero valiente, es que es la verdad que se sale por todos los rincones, no se puede ocultar.
Pero gracias. Un saludo.

Lisetg dijo...

tremendo post, nena. yo digo que saber la realidad vale mas que las razones y los debates. Por eso el post de Yoani sobre los medicos fuera de Cuba es mas contundente que las explicaciones.

La realidad de la isla es aplastante...para el que la conoce.

y Midiala me dejo traumatizada, madre mia...que decir?

A Cuban In London dijo...

Triste y pesarosa, pero esa es la situacion cubana.

Saludos desde Londres.

Aguaya dijo...

Y las verdades que te faltaron por ver. Mi familia me cuenta cada día, y yo me digo lo mismo: "el hilo no acaba de partirse... se enreda y se enreda más y más...".

Lo triste es que hay valores que se pierden y nunca se recuperan. Los peores son los que los nin~os ven e imitan más tarde, con la mayor naturalidad del mundo, porque a otra cosa no están acostumbrados.

Qué pena, Cuba, qué pena que estés así y que muchos aún se sigan tapando los ojos...

Un beso, Ivita!!

Ivis dijo...

Gracias, Liset, comparto tu opinión. El post de Yoani buenísimo, es la realidad tal cual.

Cuban, hace rato que no te visito, compadre, deja ver si me doy un saltico por tu blog pronto.

Agua, lo de los niños es un problema, los pobres cuando haya una situación normal se van a traumatizar con las contraórdenes.

Betty dijo...

oye Ivita tengo que rescatar esa primera vez que me atreví a escribir algo y fue aquella entrada sobre la muchacha que se robaba las sandalias Práctica que tu me posteaste, gentil-bloguera...un año después la realidad de los valores éticos en Cuba continúa descendiendo, por la espiral inversa y ...lo dicho, cemento, ladrillo y arena no serán suficientes para recuperar la verguenza que pedía el Dr Chibás...

CESAR dijo...

Admiro al pueblo cubano, pero para cuando la sublevación. Se que lo que digo, no es fácil, pero si se hiciera una nueva revolución en la que se deshicieran de sus ataduras, alcanzado la verdadera libertad, todos juntos. Serían más dificiles las represalias. No sé, quizás no tenga ni idea del tema, pero.....
Un abrazo.