martes, 20 de enero de 2009

Isobárica

No sé por qué en estos días me he puesto a reflexionar acerca del tiempo que pasa, con sus vivencias que nos hacen cambiar el modo de ver las cosas. A mí, por ejemplo, me va volviendo más amable, cada vez más reflexiva -incluso demasiado- y más sentimental, aunque poco a poco voy aprendiendo a convivir con mi melancolía, y sobre todo, voy madurando, (que no es lo mismo que irse secando, aunque por momentos se parece).
Una de las cosas que más he notado últimamente es la disminución de mi sempiterna angustia existencial, esa ansiedad constante, ese vacío que me hacía correr detrás de la gente y de las cosas -lo cual no era tan malo, ya que gracias a ese afán de querer demostrarle al mundo todo lo que yo tenía adentro es que he alcanzado mis mayores logros personales, mis modestas proezas-. Sin embargo, ahora todo eso me parece banal; ¿a qué tanto afán, me pregunto, si las cosas importantes están en otra parte y la felicidad, tal como nos la venden, resulta inalcanzable? ¿Para qué machacarse entonces con metas imposibles y rutinas masoquistas? Mejor quedémonos en la cama, al calorcito de la hoguera, o del aire acondicionado, que así se está muy bien.
Ojalá fuera tan sencillo, pero mi estado trae aparejados otros inconvenientes: mi ansiedad al irse se llevó de la mano mi ilusión, y cada vez quedan menos cosas que me entusiasmen en la vida, al menos en el terreno personal, otra cosa es que sea capaz de darlo todo por ayudar a mis seres queridos, pero entusiasmo no tengo, ni chispa de alegría, aunque cueste admitirlo. A ustedes, mis lectores, no tengo que jurárselo, se habrán percatado de que la Ivis inquieta, la promotora cultural, la cazadora de imágenes, no está por estos predios, en cambio se ha quedado la oficiosa, la crítica, la triste, y esa tristeza no me es posible disimularla con trucos de Photoshop ni con mañas de escritora.
¿Dónde me perdí? ¿Cómo saberlo? ¿Quién se ha llevado el mes de abril?, diría Sabina. Demasiadas lecturas pesimistas, demasiado vivir en el recuerdo de una vida que fue, de una isla que me quita el sueño y a la que vuelvo noche tras noche aún sabiendo que no existe más. Ingente frustración que voy acumulando sobre unas calles que no me reconocen ni me han visto crecer, que no me quieren. Dicen que es cuestión de actitud, de echarle huevos, con lo fácil que suena lo que sea que eso signifique. Pero bueno, trataré de no regodearme en la tristeza (esta herencia melodramática latina me juega malas pasadas), más bién procuraré ilusionarme de nuevo con las cosas cotidianas, quizás al principio parezca forzado y luego prenda como un gajo la alegría y así mi horizonte vuelva a ser en colores.

14 comentarios:

Rosa dijo...

Sólo tienes un mal día, amiga. La Ivis contestataria y revoltosa volverá pronto. Mientras, disfruta de esta "pasividad" temporal, que te sirva para recobrar fuerzas. Un abrazo con energía positiva.

jecuevas dijo...

Eso es un "bichito" que se mete en el cuerpo y se acomoda a la temperatura corporal. Nos pasa a todos. Sólo hay que salir y buscar algo que te haga vibrar por dentro. Yo lo consigo acercándome a un patio de colegio en pleno recreo: el bullicio y el ajetreo despiertan más que el agua fría. ¡Ánimo!

Massimo dijo...

Ivis está utilizando una prosa muy poética, y para un hombre que no conoce el español es difícil de entender. Pero he luchado con todas las palabras misteriosas ... y quiero darte un beso de Roma
:)

con simpatia!
Massimo

__MARÍA__ dijo...

Demasiado bien estás amiga.
Que sólo tú sabrás las de vivencias que habrás pasado.
De todos modos, Rosa y jecuevas, tienen razón, es un mal día o un bichito que se va curando cuando uno no lo deja crecer.
Ánimo Ivis, que tú vales mucho.
Besos

Anónimo dijo...

Incluso los rios mas inquietos tienen sus remansos. Gracias por compartir estos momentos de silencio, donde tambien hay vida
Cuidate y un saludote desde Texas

María Gina Valero Ortiz dijo...

Las grandes cosas...tienen un principio un poco melancolico pero le siguen grandes aventuras...esto tambien forma la vida y los seres somos todo esto y mas.(parece evidente pero a veces no lo es) un gran ...y besotes y mas.

Marina dijo...

Melancolía, nostalgia, no es del todo mala te ayudan a reflexionar, algo parecido escribí, reflexionando un poema de Hugo Cuevas, te invito, eso que sientes son las manos de la vida que te abraza y te forma.. Animo ya volveras a retomar fuerza.

Queseto dijo...

¡Vamos princesita, de esta salimos! Se te quiere, y tú lo sabes. Nos vemos en estos días. Mientras, intentaré conseguir una inyección de alegría...;)

Ivis dijo...

Gente linda, gracias por acompañarme en cada paso, por ser tan generosos con vuestro tiempo y compartirlo conmigo.
Perdonen mi absolutismo que me hace verlo todo gris o de colores, según tenga el día, no hay de qué preocuparse, nunca he estado más equilibrada ni he sido más realista. Las cosas no van bien allá afuera ni para mí ni para nadie, lo vemos todos los días en las noticias, y yo tengo una vida envidiable aunque a veces mis problemas concretos me hacen desesperarme, pero sé que más tarde o más temprano se solucionarán. El desarraigo es una enfermedad que no se cura fácilmente, pero se sobrelleva con redes de apoyo y poniendo los pies en tierra firme donde quiera que estemos. Yo he de ponerlos de nuevo aquí, y como una exploradora plantar mi bandera en esta tierra y afianzarme en ella cambien o no las cosas en Cuba, es lo saludable.
Perdonen la melancolía, por un momento se me olvidó aquello de que hay que defender la alegría, y hay que empezar ya.
Gracias de nuevo por vuestro apoyo y ojalá algún día pueda corresponder a vuestra ayuda.

Salva dijo...

Ciao Ivis,

sai come ho scoperto il tuo blog tempo fá? Sul link di Sofia.

E sai cosa mi ha incuriosito subito? Questa cosa qui:"Soy aprendiz de todo y maestra de nada, una diletante profesional".

Mi sono detto: questa Ivis deve essere una donna molto inteligente, e nello stesso tempo deve avere molta sensibilitá :)
E leggendo e seguendo il tuo blog, mi sono accorto di una cosa. Tu sei una persona che molte volte esce dall'opigione comune, andando verso pensieri e riflessioni piú profondi, anche a costo a volte di essere interpretata male.
Si, questo é quello che ho notato. E questo é nello stesso tempo quello che ammiro in te:)

Leggendo questo post, conferma solo quello che ho notato. Sei di una sensibilitá particolare, con riflessioni molto profondi. Questa é un grande dono.

Adesso hai una fase un pó giú. E normale penso. Sei stata a Cuba, sei tornata un poco delusa, l'hai scritte le tue esperienze, e delusioni. E adesso ci rifletti di tempo in tempo.
Ma sai una cosa? Anche io sono stato in Italia, e sinceramente, amo la mia terra, ma é anche vero che mi ha deluso. Molto Ivis, credimi.
Quindi, starò li dove si stá bene. Forse in Spagna, forse in altri posti. Non lo só ancora. Porteró l'amore della patria nel cuore, ma preferisco stare bene altrove.
E sinceramente Ivis, posso dirti una cosa? Sei a Mallorca, hai un compagno che ti ama, amici che ti vogliono bene. E noi qui che seguiamo il tuo Blog con Interesse. Cuba lasciala per adesso riposare. Non dimenticare, ma riposare! L'importante che ce l'hai nel tuo cuore la tua patria. Uguale dove vivi :)

Un abbraccio,
Salva :)

Lisetg dijo...

Ivis,

El DESARRAIGO es un sustantivo con mayúsculas y muy pesado, es plomo.
De vez en vez algo, un email o cualquier cosa, me hace dudar, me confunde, y me entra ese bicho enorme en el pecho. Como tú, me desestabilizo y me siento ajena. Pase muchos años sin decidirme a irme de Cuba por el miedo a esa sensación, por la consciencia del destierro, del país que “no te quiere”, como bien dices. Las calles que no te conocen y en las que siempre serás una extranjera. Y cuando uno va a la isla y ve a la familia se le revuelve el alma.
No obstante, sé que son sentimientos que afloran pero que no necesariamente viven contigo en tu vida diaria. Cuando nos vamos de Cuba estamos tomando una decisión terrible. Antes de irme un amigo me dijo “escribe en un papel cuáles son tus premios y tus precios, para que no lo olvides nunca”. Aunque ya inconscientemente lo había hecho, esas son de las palabras más sabias que me han dicho. El desarraigo es uno de esos precios que pesan dentro y que no tienen solución, pero tienes que estar también consciente de que los premios son demasiados y bien valen los precios. Al menos en mi caso, y creo que también en el tuyo, pues no todos tenemos la misma situación.
Cuando a mi me pasa esto, el doy tiempo al tiempo. Trato de entretenerme y dejar que se me pase. Porque cuando hago algo lindo y que disfruto mucho y que no hubiera podido en Cuba, entonces miro atrás y digo “viste? Y tú con esa bobería”. Claro que no es ninguna bobería, pero me entiendes.
Además, estemos donde estemos, siempre tendremos nuestros momentos de dudas, temores y vacíos aunque sean ilusorios. Pero por lo que escribes y se nota, tú tienes mucha vida. Y la vida está cargada de premios y precios, ya no solo cuando uno deja la tierra, sino en casi todas las esferas.
Pon musiquita linda, ve a algún lugar agradable donde veas una puesta de sol, con tu jevito (lindo), y deja que el bicho te suelte, que lo hará. Piensa en todo lo que tienes por disfrutar.

Ivis dijo...

Salva, ¿qué decir? Me siento abrumada ante tanta cosa linda que dices de mí. Gracias a tí por permitirme el placer de conocerte a tí y a tus escritos.
Liset, qué linda eres, seguiré tus consejos al pie de la letra. Con eso y una sopita de verduras (como la que me trajo una buena amiga el otro día) ya está, asunto solucionado.
A todos, gracias por sus comentarios tan reconfortantes, ya me siento mejor y sé que este año que empieza voy a abrir las alas y volar, como que me llamo Ivis.

Anónimo dijo...

Dichoso quien es capaz de hacer arte de un sentimiento, por que transformándolo en tal, el sentimiento trasciende y se hace noble, e impregna la mano hacedora, y la convierte en eterna. Si además tiene la suerte de poder verse reflejado en las pupilas de los le observan, y de sentir el calor y de poder escuchar los aplausos desde la tarima, la eternidad (supongo) debe hacerse presente.

Goza, Ivis, goza tú de haber tocado el sutil hilo que comunica el alma con el mundo y de haberlo convertido en música.

Y gracias, por compartirla.


Zacarías

Ivis dijo...

Zacarías, qué lindo comentario, realmente soy muy dichosa, hoy me siento la mujer más rica del planeta.
Gracias por tus palabras.