miércoles, 17 de octubre de 2007

Llegar a viejo

A veces me pasa que siento unos deseos de correr y de hacer, tantos deseos de correr y hacer, que al final no hago nada.
Últimamente hay algunos problemas que me impiden concentrarme en mis actividades intelectuales. Entre otras cosas no puedo ni quiero olvidar que dos amigos míos, excelentes personas, con papeles y hasta más de un título universitario, no encuentran trabajo, a pesar de llevar tiempo buscando. Eso me tiene mosqueada.
El problema es que mis amigos tienen más de 50 años, y aunque son personas muy preparadas en sus respectivas profesiones, esta sociedad donde todo es de usar y tirar no los considera útiles, no los quiere, y no porque sean inmigrantes, que también eso influye, sino simplemente porque han llegado a mayores, aunque en ninguno de los casos se note la edad. Es como si tuvieran un estigma: ya pueden hacer mil currículums, que los encargados de personal ni siquiera se los leen. Es de vergüenza.
Este país está muy mal en sus conceptos. Aquí lo que vale es la imagen y el arribismo. No sé hacia dónde puede ir una sociedad que no valore la experiencia, que reniegue de sus mayores, porque el tema del trabajo está mal también para los propios españoles, no es en absoluto un problema exclusivo de los inmigrantes, aunque éstos padezcan una doble discriminación.
Lo más triste de todo esto es que el concepto de viejo aquí, en materia laboral, comienza a partir de los 35-40 años, una edad a partir de la cual ya no te quieren en muchos puestos de trabajo. Sale mucho más rentable contratar a un jovencito por 600 euros al mes, y como en muchas ocasiones lamentablemente se antepone cantidad a calidad, esto es lo que resulta.
Sinceramente yo no considero que una persona de entre 50 y 60 años sea vieja. Si yo tuviera una empresa, preferiría un trabajador de esa edad, que conozca su trabajo y aporte el valor añadido de una larga experiencia laboral y vital.
Qué maldita manía la de la imagen, qué estupidez. "La juventud es una enfermedad que se cura con la edad", creo que leí una vez. A mí me gusta la juventud, la alegría, pero cada cosa en su sitio; si ser joven es sinónimo de ir por ahí atropellando yo me quito de esa lista, a mí que me llamen vieja, pero por ahí no paso.
Ojalá esto no siga como va, porque de verdad es una gran pena toda la fuerza laboral y humana que se está desaprovechando.
Por cierto, que esto me trajo a la mente esta canción de Serrat, uno de los tipos que mejor le ha cantado a los niños y a los viejos. Cuánta verdad hay encerrada en ella. El final es arrollador.

Llegar a viejo
(Joan Manuel Serrat)


Si se llevasen el miedo,
y nos dejasen lo bailado
para enfrentar el presente...
Si se llegase entrenado
y con ánimo suficiente...

Y después de darlo todo
- en justa correspondencia -
todo estuviese pagado
y el carné de jubilado
abriese todas las puertas...

Quizá llegar a viejo
Sería más llevadero,
Más confortable,
Más duradero.

Si el ayer no se olvidase tan aprisa...
Si tuviesen más cuidado en donde pisan...

Si se viviese entre amigos
que al menos de vez en cuando
pasasen una pelota...
Si el cansancio y la derrota
no supiesen tan amargo...

Si fuesen poniendo luces
en el camino, a medida
que el corazón se acobarda...
y los ángeles de la guarda
diesen señales de vida...

Quizá llegar a viejo
Sería más razonable,
más apacible,
más transitable.

¡Ay, si la veteranía fuese un grado...!
Si no se llegase huérfano a ese trago...

Si tuviese más ventajas
y menos inconvenientes...
Si el alma se apasionase,
el cuerpo se alborotase,
y las piernas respondiesen...

Y del pedazo de cielo
reservado para cuando
toca entregar el equipo,
repartiesen anticipos
a los más necesitados...

Quizá llegar a viejo
sería todo un progreso,
un buen remate,
un final con beso.

En lugar de arrinconarlos en la historia,
convertidos en fantasmas con memoria...

Si no estuviese tan oscuro
a la vuelta de la esquina...
O simplemente si todos
entendiésemos que todos
llevamos un viejo encima.

10 comentarios:

Medea dijo...

Pues eso me han dicho que pasa por Espanna, no estoy clara si en otros paises europeos tambien. Pero Espanna es famosa por eso. Y tus amigos no pueden poner una empresa, un negocio pequenno, aqui hay mucha gente que vive de eso, montan un negocio de mudanzas por poner un ejemplo y te mudan sentada en la mesa comiendo o bannadote si quieres, es un decir. Debe ser muy trsite sentirse joven de mente y de entusiasmo y que nadie lo quiera a uno. Esa cancion de Serrat no la conocia...

Anónimo dijo...

ese es un problema serio en España cierto es,da miedo no tener nada estable y saber que uno se aproxima a los 40 años,da igual un curriculum de mil hojas solo con ver tu edad lo tiran y en el se van muchos años de trabajo de experiencia es lamentable...

Ivis dijo...

Medea, para poner un negocio aquí se necesita pasta, pelas, money, y a veces no hay ni para eso, y un préstamo es difícil de obtener para una persona de cierta edad, no obstante no es imposible, aunque yo no sé si mis amigos se sientan con fuerzas para emprender nada después de recibir tantos palos y decepciones, aunque así es la vida, hay que echar para adelante.

Ivis dijo...

Así mismo, anónimo, es lamentable, hay que hacer una campaña más efectiva, no sé, concienciar a la gente, para que la edad y la experiencia vuelvan a ser valores en alza.
Saludos.

Manuel dijo...

Tienes mucha razón en lo que dices. Se explota a los jóvenes cuando lo son, pagándoles salarios de risa. Y a la gente preparada, que lógicamente para estarlo es que ya tiene cierta edad, se la considera 'vieja' en plena madurez. ¡País!

Osvaldo Cleger dijo...

Ese creo que es un problema en muchos países de Europa y Latinoamérica también. Cuando estuve en Chile encontré la misma atmósfera favorecedora de la juvenilia. Aquí en los US no es tan calva la cosa. De hecho, "seniority", en muchos puestos, es una ventaja. La juventud se asocia mucho con la inexperiencia, por acá, quiero decir, con el talento para meter la pata...
Hasta los viejitos cañengos que apenas hablan inglés pueden encontrar una oportunidad en los supermercados saludando a los clientes, los llamados "greeters". Claro , que las cosas también cambian de una ciudad a otra

Ivis dijo...

Pues habrá que irse para el norte revuelto y brutal.
Gracias por vuestra visita, Manuel, Cleger, me encanta tenerlos por aquí.

Güicho dijo...

Se trata de un problema de las sociedades subdesarrolladas. Y España lo es aún, en forma relativa económicamente y en términos socio-históricos absolutamente. En la más avanzada Europa norteña y central resulta diferente. Aquí la experiencia se valoriza en gran medida, y hay consciencia demográfica. Eso ha creado un creciente mercado laboral para veteranos. Pero países con estructuras post-mercantilistas como España se esmeran en mantener su atraso.

Pero hay particularidades muy peninsulares. Miren como es la situación a grandes rasgos:
Los españoles no se reproducen, decrecen. La formación profesional es pésima. Luego las prácticas contractuales en el terreno laboral son tercermundistas: Una enorme proporción de los empleados son temporales y mal pagados a un tiempo.
Por eso mismo las clases política y financiera ibéricas han optado por jugarse la carta hispanoamericana. Primeramente como mano de obra barata, y ahora como fuente de jóvenes calificados. Es cierto que coincidiendo en lengua y religión, y parcialmente en raza, disponen de un recurso privilegiado. Ahora mismo en Bogotá están extendiendo visas españolas de un contingente especial para graduados de las tres mejores universidades colombianas, menores de 30 años y con dos años demostrables de experiencia laboral: Gente joven, preparada y dispuesta a hacer mucho a cambio de poco. En realidad se trata del mismo principio que en el pasado dejó a España atrasada, pero a la inversa. Mientras el resto de Europa occidental se reformaba demográficamente y se industrializaba, los españoles se jugaban la carta hispanoamericana: un destino de escape para la masa sobrante y un fuente de recursos primarios baratos. Y se eclipsaron.

Y para finalizar, lo mejor. En septiembre estuve en Barcelona en la filial local de IBM. Al contrario de lo que he visto en otras latitudes europeas, donde pululan freaks y niños prodigios, los empleados jóvenes españoles resultaron ser unos incapaces, limitados e ineficientes. Todos los especialistas con dominio de su tema que vi, eran, sin excepción, mayores de 40.

Ivis dijo...

Hola Güicho. Muy interesante todo lo que cuentas, pareces saber mucho del tema y se agradecen opiniones así de completas y fundamentadas.
Solamente dquisiera matizar que al igual que hay gente joven ineficiente, también los hay que están muy preparados, a mí no me gusta generalizar. Ahora, lo que pasa es que esa gente luego no encuentra un lugar en la sociedad y muchas veces tienen que irse fuera. Por lo tanto, el resultado es que finalmente los que se quedan puede que sean los menos competitivos y los inmigrantes, que son los que toleran las pésimas condiciones de los contratos basura. Por tanto, en definitiva, hay problemas serios con el tema del trabajo, y en general la sociedad se comporta de manera muy ortopédica (aunque mucho menos ortopédica que la nuestra, que es el colmo ya de la burrocracia).

Anónimo dijo...

Cubanita: Buen post. Siempre persegui a los viejos y su amistad (eso sin dejar de seguir la a juventud como brujula). Con los viejos se aprende; te sientes holgado, como en familia.
AT