miércoles, 10 de octubre de 2007

niños cantando el himno nacional

Así suena, ¡coñó dsde que no lo canto! Continuando con la idea anterior, digo como Sabina: "como te digo una co te digo la o". A veces tener noción de patria hace falta, da mucha seguridad.
Qué suerte tienen esos que hablan de la patria como una cosa segura. Nunca serán náufragos. Pero también qué peligro cuando esa buena fe y esos ideales se utilizan para fines maquiavélicos...

9 comentarios:

carlos dijo...

Errabunda amiga: van mis felicitaciones por tu blog y por tu cubana sensibilidad.Celebro el material que tienes sobre Neruda. Con afecto Carlos.

Ivis dijo...

Carlos, gracias mil, un saludo y gracias por la visita.

Lena...en algun lugar del mundo dijo...

Uy, hace poco escribi una entrada sobre esto de las patrias...para mi ese es todo un tema...yo soy una de esas naufragas que nunca se donde pertenezco...aunque ciertas cosas, olores, comidas y musica me calientan el corazon!

saludos,
Lena

Ivis dijo...

Es que al final es eso, nada más, lo que nos mueve. Las costumbres, las tradiciones, la familia, los recuerdos...

GeNeRaCiOn AsErE dijo...

ehhhhhh! colores nuevos!
;)
si, hay fetecun en casa de medea, pero el domingo en la tarde, si no es el 13 es el 20?
Ahora bien, si quieres te caemos en pandilla el viernes...

escribenos p confirmar.
Abrazos, todos.

GeNeRaCiOn AsErE dijo...

Ivis, tú te acuerdas en el matutino... la parte en que teníamos que cantar ....el soniiiiido... y allí en ese mismo momento el himno se tornaba casi transparente, escuálido... desaparecía por dos segundos entre las voces enflaquecidas que no llegaban a meso-soprano ¿las causas? Yo no se a ustedes pero el idooo a mi se me revolvía en el estomago entre la leche evaporada y las dos galleticas de soda.

T

Ivis dijo...

¡Los gallos que se nos iban! Claro que me acuerdo, y ese sonido agudo que se metía en los tímpanos y luego no había quién te lo borrara durante un rato, como si se tratase de una campanada.
¿Y las poesías? Hoy estuve leyendo en El Tono de la Voz, un artículo de hace unos días, de un chico llamado Duanel Díaz, quien hace una crítica del documental "El telón de azúcar". Me pareció bien ver otro punto de vista y me dí cuenta de muchas cosas que no había captado en el primer y único visionado que hice del documental, en el que, confieso, me pudo la simpatía y la nostalgia, u Östalgie, como le definen a ese sentimiento de pérdida de esos años de idealismo socialista.
Creo que, al margen de la mala leche que se le sale al tal Duanel, es una crítica interesante.
¿Y yo por qué me fui por los cerros de Úbeda? Siempre me pasa igual. Ah, que hablabas del matutino y en el documental salen los matutinos. Me gustó mucho lo de "educación facistoide", y es que creo que es así, un día de estos tocaré ese tema.
Creo que sin querer he escrito casi un post.

Yvette dijo...

ja, Tony me hizo reír con el "idooo"...
Yo me confundo muy fácil tratándose de estos temas, o es que no me confundo sino que se me mezclan las cosas, no se.
Yo siento mi patria como una cosa segura, pero la patria que esta dentro de mi, la mía.
Soy un naufrago con la patria adentro.
algo así.
y me emociono cuando oigo el himno... eso sera malo?

Ivis dijo...

No es malo, Yve, es natural, lo asocias con tus valores más verdaderos. Yo también me emociono, pero sólo cuando lo oigo, leerloes otra cosa y ahí te das cuenta de que el mesaje que transmite es belicista.