domingo, 12 de agosto de 2007

Silvio Rodriguez - La Cancion de la trova

Para reafirmar esto que decía antes publico esta canción. En Cuba está la Vieja Trova, la nueva (que es a la que este Silvio jovencísimo se refiere, como renovadora del estilo de la vieja trova) y la novísima trova. ¿Las diferencias? El mensaje, la época, el ritmo, no soy una estudiosa, pero todas, todas son bonitas, claro que como dije antes yo me quedo con la Nueva Trova, porque es la que más me mueve.

10 comentarios:

Té la mà Maria - Reus dijo...

es un honor tenernos entre tus favoritos, nosotros tambien te linkamos y pasaras a engrosar la gran lista de amigos que tenemos por el mundo

besos y un fuerte abrazo

Infortunato Liborio del Campo dijo...

Cuantas veces no me le levantando cantando eso de "vivo en un país libre, cual solamente puede ser libre, es este tiempo y en este instante y soy feliz porque soy gigante, amo a una mujer clara que amo y me ama sin pedir nada o casi nada que no es lo mismo pero es igual y si esto fuera poco tengo mis cantos que poco a poco muelo y rehago habitando el tiempo como le cuadra a un hombre despierto y soy feliz soy un hombre feliz y ruego que me perdonen en este instante los muertos de mi felicidad" La pequeña serenata diurna. Y luego me pregunto donde fue a parar ese país libre y a donde nuestra felicidad o quizás dónde hemos ido a parar nosotros, tristes fantasmas nostálgicos.

Ivis dijo...

Gracias amigos de Reus, mucha suerte con vuestro blog. Infortunato, no sé qué decirte, tal vez que mirando las cosas en perspectiva verás que todo este desarraigo un día terminará y esto parecerá un mal sueño.
Gracias.

Anónimo dijo...

los comentarios de Infortunato muy acertados, y muy identificada me siento con él cuando dice que " amo a una mujer clara que amo y me ama sin pedir nada o casi nada..." sabiendo esto tendría que llamarse afortunado, no?
Amo a mi hombre que me ama pidiendo sólo a cambio que le ame y dándome mucho más de lo que me ha dado ninguno nunca.
Así llegò la primavera y con ella el "aire" que nos atonta un poco a todas después del largo invierno. Con el verano llegaron los vientos fuertes del norte,el atlántico se alborota y un barco zozobra, el de mi vida, que se mantiene firme gracias a ese amor libre y sincero (se que no es el único barco que ha peligrado...). Y con agosto llegan las nieblas que cubren la ría y nos sumen en esa incerteza de no saber si vamos o venimos, si subimos o bajamos... de confundirlo todo hasta que, por fín abre, todo se despeja y se vuelve a ver clarito, entonces recapitualos, vemos los errores que nos condujeron a esas malas maniobras a bordo, nos arrepentimos y aprendemos de ellos,y a seguir nuestro rumbo después de este golpe de mar o de "aire" según cada una. Agradeciendo infinitamente la nueva oportunidad que te da la vida de poder seguir amando y siendo amada por ese alguien que no te pide nada o casi nada a cambio, no?

Ivis dijo...

Ah, amiga atlántica, el amor es el mayor regalo, hay que saber valorarlo. Si te has dado cuenta a tiempo no debes perderlo.
Si lo pierdes te sentirás desdichada, por ello es ideal que te hayas dado cuenta a tiempo.
Me ha encantado tu historia llena de metáforas meteorológicas.
Ya me contarás qué tal te va.
Saludos desde el Mediterráneo... donde hace días que hay vientos fuertes y tormentosos.

Infortunato Liborio del Campo dijo...

Para que vean que no fui tan afortunado. Al menos no siempre.

Elegía inconclusa para un amor demorado”

Cuando el día me llegue de olvidarlo todo,
incluso la hora de mi muerte,
cuando llegue el tiempo del cansancio y del lodo,
del postrero minuto de quererte.

Recordaré una ciudad en un cabo del África
donde navegó mi buque de esperanza
para naufragar en tus costas geográficas
trampa, fin y escollo de mis alabanzas.

Recordaré que hubo una montaña
en cuyas laderas el amor se escondía
y yo lo buscaba sin tino y sin saña
en la oscuridad de los mediodías.

Recordaré que hubo un restaurante
donde te hablé mucho sin pedirte nada,
como un caballero mendicante
rinde las armas a su enamorada.

Recordaré, en fin, aquella playa,
estación destino del torrente atlántico,
donde escribí versos, en las olas que estallan,
fundando mis cimientos de poeta romántico.

Ese aciago día de una tarde lluviosa,
como de aquel invierno que no pasé contigo,
tomaré mi azada y cavaré honda fosa,
más honda que el infierno del castigo,

me quitaré el rostro convertido en máscara,
sembraré mi corazón en tierra buena,
desvestiré mi cuerpo de su cáscara
y guardaré mi amor en la alacena,

tiraré mi reloj de aguardarte a la basura,
redactaré con mano firme mi epitafio,
mulliré con tu voz la sepultura
y pensando en ti me moriré despacio.

Ivis dijo...

Pero si tenemos aquí a uno de los míos, uno que escribe con rima.
Gracias, Infortunato, por esos versos tristes.

Yvette dijo...

yo sigo confundida. esta vida es una confusion de principio a fin.
me alegra que ande por aca gente con sentimiento.
a mi me encanta silvio. desde siempre y pese a todo.

Anónimo dijo...

Inafortunato, lo que importa es el presente, que amas y eres amado.

A Ivis, que siento esos vientos fuertes y tormentosos... seguro que la calma está a punto de llegar, a veces se nos hace interminable la espera pero llega. Prueba hacer alguna escapadita, no hace falta que sea muy lejos,a lo mejor a la vuelta todo ha vuelto a la calma.
Te diría que te vinieras por aqui pero estamos teniendo un verano bastante desapacible.
A mi me gusta navegar, y cuando las cosas en tierra se ponen feas o me sobrecargan cojo el barco, salgo a la ría, izo velas y me voy hasta las Cies una tarde, una noche, un día, dos y vuelvo nueva.
Cuidado con esos falsos soplos de "aire" fresco que entran como una brisita y terminan trayendo tempestades.
Como veo que en youtube has encontrado una mina, te mando el enlace de lo mejor que ha soplado por aqui
www.youtube.com/watch?v=zOSQ3sELe3U
espero que te guste.
Desde el Atlántico te deseo lo mejor

Ivis dijo...

¡Pero qué día más bonito veo hoy! Gracias por vuestros comentarios y por esa melodía preciosa con la que me he despertado.
Gracias por los consejos.
Haré un viaje, sí, pronto, dicen que viajar abre los sentidos.
Un saludo.