
jueves, 26 de febrero de 2009
Puesta de sol en el Molinar de Levante

miércoles, 25 de febrero de 2009
Caprichos de la física
lunes, 23 de febrero de 2009
La hospitalidad madrileña
Fue un viaje cargado de sorpresas y gratas compañías: la Betty, bloguera estelar y buenísima amiga, que nos acompañó a Queseto y a mí al concierto de Habana Abierta donde por fín pude ver realizado uno de mis sueños: ver a estos muchachones tocar en vivo esa música que me encanta, música para el alma, como tiene que ser. Luego ver a Michel, viejo amigo de Cuba, y recorrer con él las calles de esa ciudad maravillosa que es Madrid, y ponernos al día con nuestras respectivas vidas, todo un regalo. Ver a mi familia de Alcalá, aunque brevemente, y constatar que a pesar de la distancia el cariño es el mismo, y la confianza, que es lo bueno de la familia, que siempre están ahí.
Lo mejor de todo el viaje fueron sin dudas los nuevos amigos que hice: María, amiga de Queseto y nuestra excelente anfitriona, Alexis Cruz, de la Asociación Homérica de Cuba, a quien Betty tuvo la buena idea de presentarnos, un tipo genial cuya biografía daría para hacer todo un libro, pues es un emprendedor nato con un corazón grandísimo para ayudar a los necesitados y un gran talento para hacer buenos proyectos. Pilar, del Yemayá, una mujer fuera de serie con una energía tan buena, que nos abrió las puertas sin saberlo: energía pura de Yemayá, los encantadores Donia y Javier, quienes apenas a unas horas de conocernos nos abrieron las puertas de su casa como si nos conociesen de toda la vida, al igual que los chicos de Habana Abierta, que fueron encantadores con nosotras y nos brindaron no sólo su música, sino su simpatía, su tiempo y su entusiasmo. Pero de esto les hablaré más detenidamente en otro post, porque el tema (y ellos) lo merecen.
La gente de Madrid, contra el mito aquel que dicta que en las grandes ciudades la gente va a lo suyo, me parecieron abiertos y simpáticos. Hubo anécdotas graciosas como por ejemplo el señor mayor al que le preguntamos una dirección y se ofreció a acompañarnos, o el taxista dicharachero que a las cinco de la mañana nos contaba historias de la ciudad, o el skater que nos dejó montar en su patineta de madrugada cuando íbamos medio borrachas en busca de algún local abierto. Gente amable, sí señor, y muy divertida.
También hubo amigos a los que no pude ver, algunos porque cambiaron de teléfono, otros a los que no pude llamar por cuestiones de tiempo, pero como Madrid está a la vuelta de la esquina me queda el consuelo de que más temprano que tarde Madrid y yo volveremos a vernos las caras. Y aquí les dejo con fotos que Betty tuvo a bien pasarme y otras que saqué de mi móvil, porque no tengo cámara de fotos hasta nuevo aviso.
domingo, 22 de febrero de 2009
Llena de amor
Atrás quedan los días de sufrir y escribir estupideces, papeles entintados que hoy sólo me servirían para quemarlos y calentar mi casa. Hoy duermo con la cabeza apoyada suave pero firmemente en mi almohada, suave y firmemente, igual que camino y pienso.
Amo tantas cosas y a tanta gente linda... hombres y mujeres, amigos y amigas, hermanos de la vida. Amo mi cuerpo a pesar de mi figura no tan esbelta como desearía, pero lo amo por lo que es capaz de dar y de aguantar, porque él soy yo, y como Whitman digo: "me celebro y me canto a mí misma".
Y por todo esto, yo, que no soy creyente, doy las gracias al cielo y rezo para que no se me escurra pronto todo este amor que hoy me desborda.
domingo, 15 de febrero de 2009
sábado, 14 de febrero de 2009
miércoles, 11 de febrero de 2009
La felicidad
Hay otros, por el contrario, que padecen el sino de la inconformidad y viajan de un sitio a otro buscando algo, sin pereza ni apego. Se hacen una agenda complicada, estudian doctorados o publican libros de indudable utilidad. Se afilian a partidos, toman préstamos, contraen deudas sin temor a no poder pagarlas, o en todo caso se aseguran. Miran hacia adelante, le piden a la vida lo que quieren, ocupan todo el espacio que les toca sin preguntarse si acaso se lo merecen, o si estaba reservado para ellos. Y en este espacio extienden sus posesiones, las que van acumulando, con desparpajo, y así, en ese desplazamiento, en ese gasto de energía, se les va la vida. Y a su manera también son felices, viviendo a lo grande, arrollando y olvidando con igual velocidad.
¿Y cuál de los dos (o más) tipos de vida es el recomendable? Es una pregunta que a veces me hago. De momento no lo sé, y ya me ha entrado sueño, no puedo seguir con este tabaco que me he sacado de abajo de la manga, así que les dejo con este muchacho que me encanta y con su recomendación. Charito, esto es pa tí, gracias por todo, ¡supersocia!
Maria Y Juana
domingo, 8 de febrero de 2009
Día de matanzas
Hicimos muchas fotos, no quería dejar pasar la ocasión de mostrarles este singular acontecimiento, aunque les advierto que hay algunas imágenes que pueden herir la sensibilidad de vegetarianos y amantes de los animales. Los seres humanos somos un poco bestias, pero qué se le va a hacer, la sobrasada está muy buena.
Espero que les guste este reportaje. Las fotos las hicimos varios de los que estábamos presentes aquel día, y llegaron a mí por cortesía de Mar Sancho.
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| Matanza 2009 |
jueves, 5 de febrero de 2009
Reflexiones después de ver la película "El amor en los tiempos del cólera"
martes, 3 de febrero de 2009
Paquita la del Barrio - Rata de dos patas
¡¡¡Qué canción más divertida!!!
No se la pueden perder, es desternillante.
domingo, 1 de febrero de 2009
La manifestación
En el blog de La China encontramos su crónica de la otra que tuvo lugar en la Puerta del Sol.
A mí no me gustan las manifestaciones, desconfío de su efectividad, pero reconozco que de haber estado en una de esas dos ciudades habría ido a arrimar el hombro, porque ya está bien de tanta represión.
Sola
Mi teléfono ha dejado de sonar como tanto lo hizo en otro tiempo.
Ya no tengo quien me recuerde que hoy es el día de esto o de lo otro.
Se olvidaron de mí, (yo complacida). No integro ningún círculo, no encajo en ningún plan... qué maravilla este libre albedrío, este agujero negro y confortable.
Qué maravilla no disimular, sonreír cuando quiero y llorar cuando hace falta, decirle a la gente las cosas a la cara sin temor a que me retiren la palabra, total, para lo que sirven las palabras...
Qué buena idea haberme escabullido a tiempo, haberme vuelto invisible, absolutamente innecesaria. No influir en ninguna decisión ni tener una abultada cuenta en el banco que me garantice la tranquilidad. No tener un seguro de vida y no querer tenerlo. Qué maravilla aún no tener hijos, y que mis padres sean jóvenes y fuertes.
Qué suerte saberme así de nuevo, como aquella hoja que fui un día, ligera, alegre, yo, y no sentir que me ronda la culpa, mi eterna compañera, hija de mis errores y alimentada con mi café con leche.
sábado, 31 de enero de 2009
Encuentro con el azar - Julio Cortázar
No sé a ustedes, pero a mí me ha pasado eso de pensar en una persona y encontrármela, y en más de una ocasión. ¿Es eso azar? ¿Es casualidad o causalidad? Argumente su respuesta.
Entrevista a Julio Cortázar en París
Qué genial era este hombre, y qué modesto, ¿verdad? Maravilloso.
viernes, 30 de enero de 2009
El Parque Lenin
Bueno, el vídeo es malito, porque ya saben que perdí mi cámara (cómo la extraño). Esto fue con la cámara de fotos que graba vídeos también.
Por si alguien quiere recordar el Parque Lenin.
¿Quién se comió mi africana?
Una de las cosas que hice cuando estuve en Cuba fue ir al parque Lenin de excusión. Cuántos recuerdos de mi infancia, y qué espacio tan maravilloso venido a menos. Para mí era como un sueño ir al Parque Lenin con sus instalaciones tan amplias y bonitas, sus aparatos (que volvieron, pero ahora son chinos), su Jardín Botánico, Expocuba, sus restaurantes como La Faralla, Las Ruinas, el Galápago de Oro, y sus cafeterías donde siempre había huevitos de chocolate, africanas, pastillitas... ah. Qué tiempos aquellos.
Hoy el Parque Lenin, por tanto tiempo abandonado, intenta renacer de sus cenizas y hay intentos de rescatar las cafeterías, los aparatos volvieron a funcionar gracias a los chinos, las áreas de acampada han florecido con nuevos kioscos donde venden cajitas de comida (una oferta bastante razonable para el bolsillo del cubano medio), pero no sé por qué a mí me dio tanta tristeza pasear por allí, será porque nunca se puede retar a la infancia, esa época dorada es invencible, siempre sale ganando en las comparaciones, será porque me pareció todo un poco vacío, un poco abandonado a pesar del maquillaje, o porque era domingo y a mí los domingos me ponen melancólica. Vaya usted a saber, pero bueno, el caso es que fui después de tanto tiempo que no iba y pasé un buen día con mi familia. Como verán en las fotos.
Mi madre y mi padrastro quedaron muy bien en esta foto.
De picnic, comiendo en cajitas y con las manos, que no había tenedores por todo aquello. miércoles, 28 de enero de 2009
Programa de IB3 radio sobre Cuba en el que participó Yoani
Escuchar el programa completo.
Pronto espero tener disponible sólo la parte que respecta a Yoani, que es la más entendible en español. En general el programa estuvo muy interesante y los chicos de "Al día" se lo curraron muchísimo.
Para no olvidar (actualizado con fotos cortesía de Queseto)



* Queseto me ha enviado estas fotos que dan mucho que pensar. Cuánta similitud y cuánta ironía que la historia se repita de este modo caprichoso. Aunque no entiendo muy bien quién tiene la razón en esta guerra, hay cosas que no hace falta entender, pues saltan a la vista.Hay muchas películas sobre el Holocausto, muchas y algunas de ellas muy buenas. Ésta es la que a mí más me ha llegado:
Y ya en el día de hoy, gracias de nuevo a Aguaya por recordármelo, es el aniversario del nacimiento de Martí (qué casualidad, yo que lo mencioné hace poco, pero por un tema trivial), pero Martí merece más que ese flaco favor que le he hecho yo haciéndolo objeto de mis burlas, por ello quiero aprovechar la fecha para recomendarles a quienes no la conocen que lean la carta a María Mantilla, una carta que mi mamá me hizo leer de niña, por la sabiduría que encierra. Una carta que nos revela al Martí más tierno, el mismo que escribió el Ismaelillo, la Edad de Oro, un hombre capaz de hacerse dulce y pequeño para llegar a los más jóvenes, qué hombre.

Sus versos sencillos son realmente hermosos, a mí me gustan más conforme pasa el tiempo. Son excelentes para iniciar en la literatura a cualquier adolescente por su transparencia, por su musicalidad. Qué bueno que existió un poeta como Martí, y qué bueno redescubrirlo ahora sin complejos y maravillarme de su talento y de su infinita sabiduría.
Biotismos
El otro día recibí un mensaje de mi amigo Biote, genial pintor cubano que vive en Mallorca, y andaba por Cuba, y todavía me estoy riendo. Decía así:... hoy sí que hubo su poco de frío en la Habana, también hoy me sucedió algo TERRIBLE, resulta que nos fuimos Vivian y yo de paseo por la Habana antigua y de regreso cogimos un Almendrón frente al Capitolio; yo vivo en 92 y 5ª ave (hasta ahí todo normal). La tirada es larga, nos sentamos en la parte de atrás, digo "la parte" porque aquello no era un asiento, sino un forro con forma de asiento ocultando unos pinchos que alguna vez debieron ser muelles (y yo que no tengo culo ya me contarás), desde el interior parecía un tanque de guerra ruso, incluso los relojes que marcaban el aceite, la temperatura, etc. tenían letras en ruso. Para parecer más un tanque de guerra, nos ocultábamos del resto de vehículos soltando un humo prieto por toda la calzada, que al frenar lo aspirábamos dentro los pasajeros y los ojos nos lloraban (pero no de alegría). La palanca de cambio no te puedo decir el largo y la cantidad de jorobas que tenía; además en todo el viaje no pude adivinar dónde estaban las puñeteras velocidades, cada vez que el chofer la movía la ponía en un sitio distinto; todavía no se las velocidades que tenía o si era automático. No había nada de vestidura que ocultara el acero de la carrocería (de 4 mm de espesor), que no paraba de chirriar por las puertas, el techo, el capó, el maletero… todo sonaba como la steelband de Guyana y si aquella mole de hierro cogía un bache las ruedas sonaban como bombas, los asientos saltaban (nosotros también), el carro se estremecía… total que las calles de la Habana que están hechas a semejanza del paisaje lunar y nosotros con aquel carromato, parecíamos un vehículo ¿? de combate; sólo nos faltaba el casco y la cara de malo (Vivian y yo tratamos de sonreír todo el tiempo). Pero lo peor fue cuando descubrí la "ambientación" musical. Yo del reguetón nunca he podido oír ni un acorde; pues tuve el privilegio de meterme un CD completo, con lo más agresivo y de mal gusto que existe de esa "cosa". Así como te digo, ¡COMPLETO UN CD DE REGUETÓN!, y eso que no te cuento lo que iba subiendo y bajando en todo el trayecto (me refiero a los pasajeros). Al final tuve que pagar y todo (40 pesos cubanos) ¿qué te parece? Me dio mucha tristeza con los cubitos de hielo (Vivian y yo) de una coctelera (el almendrón) porque fue más o menos lo que me vino a la mente al bajarme, con la buena suerte para el hielo que no tienen reguetón en la coctelera. Bueno voy a ducharme y hacer meditación, para regresar a mi yo interior, porque el exterior lo perdí en el almendrón.

Ah, este Biote y sus musas, pero de todas sus musas, la musa mayor es su esposa Vivian, "su Reina", como él le dice, con quien está casado desde hace casi 30 años. La conoció cuando era estudiante de ballet a la tierna edad de 14 o 15 años y desde que la vio hacer una extensión se quedó prendado. Espero que no se moleste porque se los cuento. Es la historia de amor más bonita que he escuchado en mi vida.
martes, 27 de enero de 2009
Luces, cámara...

lunes, 26 de enero de 2009
Las grandes cuestiones de la vida

Esta película me dejó un buen sabor de boca, se las recomiendo firmemente, no les cuento más porque no conviene descubir la trama. Solamente agregar que a mí me dejó pensando en los valores que a mí me han faltado en mi educación, a mí y creo que a casi todos los cubanos: la coherencia, la rectitud -cada vez me doy más cuenta de que somos un pueblo demasiado alegre como para tomarnos en serio-. Y me sirvió también para reafirmar mi posición en contra de las convenciones sociales, para continuar recelando del dulce lazo de las apariencias y los dogmas sociales. Nadie es igual a nadie, nada es eterno-ni las amistades, ni lo material, ni el amor- y pobre del que no quiera escuchar estas verdades, claro que siempre podrá quedarse en el cómodo sofá de los mediocres, donde siempre hay sitio.
domingo, 25 de enero de 2009
Otra recomendación (que no se deben perder)
Acomodar bien una maleta no es solo un oficio de mujeres. Son ellas las que saben depurar, ordenar, estar al tanto de que no falte nada importante. El protagonista de esta historia es un hombre de unos 40 años que se vio obligado a preparar su valija para siempre, sin la opción del regreso al país que le dio vida. Dejó de oficiar como periodista de un diario de tintas rojas para reciclarse en cuidador de ancianos, en una Barcelona moderna y mordaz, a veces inhóspita, incluso, para consigo misma. Estas páginas reflejan la vida de una ciudad, a través de los ojos de un hombre que se lanzó al vacío sin paracaídas. Pero se fue construyendo su lugar con el día a día. Entran amores, luces y sombras. Al lado de la melancolía está siempre el divertimento. La revolución cubana es solo un triste y dulce recuerdo para él.
Los judíos regresan a Berlín, buenísimo reportaje de El País Semanal
My Obama

viernes, 23 de enero de 2009
Retórica cubana
Me está resultando una lectura muy esclarecedora. Por una parte disfruto leyendo los buenos relatos que se incluyen en dicha antología; por la otra, me río bastante -y también me exaspero de cuando en cuando- con el lenguaje lleno de circunloquios y eufemismos que supongo no pueden evitar utilizar algunos de los entrevistados. Más que escritores, parecen funcionarios, más que cuentistas parecen enciclopedistas con su verborrea culturosa, y me aburren con sus largas disertaciones. Se nota la falta de espontaneidad de las entrevistas, como si los autores hubieran tenido tiempo para prepararse las respuestas a libro abierto, lo cual no resta mérito a las respuestas, pero sí valor al testimonio. Es la ventaja/problema (según se mire) de Cuba: el tiempo pasa despaaaaciooooo y no hay grandes periódicos que leer. El tiempo, una vez más, no significa nada, y por ello sobran las florituras tanto en las preguntas como en las respuestas. Sobra tiempo y papel (Liborio paga, mal y tarde, pero es siempre él quien paga, Liborio es un caballero muy generoso que no deja pagar a sus invitados), sobra ego que volcar sobre ese papel de manera indecente, como sólo los escritores saben (¿sabemos?) hacerlo.
Cuánto me alegro de no haber asistido a talleres literarios en mi etapa cubana -bueno, reconozco que una vez intenté entrar en el de Eduardo Heras León y no me aceptaron, el trauma aún no lo he superado- cuánto, de no haber sido iniciada en la secta de los "metatrancosos" de la narratología, de las lenguas muertas. No es que uno desprecie la erudición, sólo faltaría que me regodeara en mi ignorancia, sino que para mí esta claro que eso que muchas veces se confunde con erudición, que no es más que el manejo, a veces injustificado, de cierto código esnobista, no necesariamente está presente en la buena literatura, aunque si está la engrandece mucho más.
En Cuba -qué gracia y a la vez qué envidia- los escritores pueden jactarse de serlo aunque no vendan libros ni gusten a la gente. En Cuba (qué mala leche se me está saliendo) los escritores trabajan de escritores y ven puestas de sol melancólicamente en el muro del malecón o se caen a mentiras en los jardines de la UNEAC, y asisten a talleres, categorizaciones y coloquios donde se alaban unos a otros en su jerga gremial. Y convocan a premios y homenajes rotativos, de modo que ninguno (que haya demostrado su resistencia alcohólica semana tras semana en los jardines de la UNEAC o la casa de cultura de turno) se quede sin su premio. Claro que eso del premio rotativo o premio de amigo no lo inventaron mis compatriotas, eso existe en todo el mundo. Afortunadamente allá no trae mayores consecuencias que un poco de cuero a espaldas del premiado, porque al igual que pasa con los divorcios no hay en juego grandes sumas de dinero. Aquí en España, en cambio, premios como el Planeta vienen con puñaladas incluidas.
Pero volvamos al libro; a pesar del panfleto inicial de Daniel Chavarría (recomiendo no cerrar el libro a pesar de la primera impresión, no se trata de un manual de marxismo), de las preguntas rebuscadas del entrevistador, que no se sabe bien si pregunta o responde, de lo largas que son (y autocomplacientes), de la metatranca que flota sobre el libro completo gracias a su punto de partida ocioso (¿qué ensayo literario no parte del ocio y la autocomplacencia?), creo que vale la pena darse una vueltecita por los cuentos, porque una cosa (gelatinosa) son los escritores y otra muy diferente es la literatura.
PD: Espero no tener que tragarme estas palabras si un día me admiten en el gremio.
jueves, 22 de enero de 2009
Astor Piazzolla y su Quinteto Tango Nuevo - Adios Nonino
Sé que no pega mucho con Martí, pero estaba escuchando esta bellísima canción y no quise dejar pasar la oportunidad de compartirla con ustedes.
Que la disfruten.
Sobre mi estilo
En un inicio yo quería ser escritora, pero sólo de historias de ficción, de personajes raros, o de mis propios sentimientos y deseos. Así lo hice por un tiempo -así se puede estar toda la vida, metida en una urna de cristal, como los zapatitos de rosa-, pero hay que tener el corazón pequeño para no inmutarse, hay que estar en estado larval para no enterarse de que afuera pasan guerras, matan a gente, se pasa hambre... y aún así seguir escribiendo historias de amor.
Pero bueno, las cosas no son en blanco y negro, qué culpa tiene el poeta de que le crezcan versos, y el arte necesita de intelectuales puros tanto como de hombres apegados a la tierra que den cuenta de la realidad con palabras sencillas, yo me considero de esta última variante, hasta nuevo aviso.
miércoles, 21 de enero de 2009
La estatua ridícula de Martí

Fotos: Panoramio martes, 20 de enero de 2009
Gracias
Gracias también al maestro Manuel Sosa por su nota amabilísima sobre mi blog. Qué puedo decir aparte de darle las gracias, me quedo sin palabras.
Isobárica
Una de las cosas que más he notado últimamente es la disminución de mi sempiterna angustia existencial, esa ansiedad constante, ese vacío que me hacía correr detrás de la gente y de las cosas -lo cual no era tan malo, ya que gracias a ese afán de querer demostrarle al mundo todo lo que yo tenía adentro es que he alcanzado mis mayores logros personales, mis modestas proezas-. Sin embargo, ahora todo eso me parece banal; ¿a qué tanto afán, me pregunto, si las cosas importantes están en otra parte y la felicidad, tal como nos la venden, resulta inalcanzable? ¿Para qué machacarse entonces con metas imposibles y rutinas masoquistas? Mejor quedémonos en la cama, al calorcito de la hoguera, o del aire acondicionado, que así se está muy bien.
Ojalá fuera tan sencillo, pero mi estado trae aparejados otros inconvenientes: mi ansiedad al irse se llevó de la mano mi ilusión, y cada vez quedan menos cosas que me entusiasmen en la vida, al menos en el terreno personal, otra cosa es que sea capaz de darlo todo por ayudar a mis seres queridos, pero entusiasmo no tengo, ni chispa de alegría, aunque cueste admitirlo. A ustedes, mis lectores, no tengo que jurárselo, se habrán percatado de que la Ivis inquieta, la promotora cultural, la cazadora de imágenes, no está por estos predios, en cambio se ha quedado la oficiosa, la crítica, la triste, y esa tristeza no me es posible disimularla con trucos de Photoshop ni con mañas de escritora.
¿Dónde me perdí? ¿Cómo saberlo? ¿Quién se ha llevado el mes de abril?, diría Sabina. Demasiadas lecturas pesimistas, demasiado vivir en el recuerdo de una vida que fue, de una isla que me quita el sueño y a la que vuelvo noche tras noche aún sabiendo que no existe más. Ingente frustración que voy acumulando sobre unas calles que no me reconocen ni me han visto crecer, que no me quieren. Dicen que es cuestión de actitud, de echarle huevos, con lo fácil que suena lo que sea que eso signifique. Pero bueno, trataré de no regodearme en la tristeza (esta herencia melodramática latina me juega malas pasadas), más bién procuraré ilusionarme de nuevo con las cosas cotidianas, quizás al principio parezca forzado y luego prenda como un gajo la alegría y así mi horizonte vuelva a ser en colores.
lunes, 19 de enero de 2009
La calle G a medianoche (como si fuera mediodía)
domingo, 18 de enero de 2009
Tu y yo. Raúl Paz
Qué lástima que yo acabe de descubrir a este artista ahora, porque me parec de lo más completico del panorama actual, junto con Kelvis. Me encanta cómo se mueve en el escenario, su expresividad, su sonrisa. Esta se la dedico a mi novio, Armando, mi eterno enamorado, que hoy está cumpliendo año.
Kumar - Sublevao. CD. Película de barrio
Me encanta este chico, que descubrí gracias a Queseto, un nuevo talento del patio que se aleja de lo tradicional. Me encanta su onda "hiphopera" (no sé si existe esta palabra).
Feliz cumpleaños
viernes, 16 de enero de 2009
¡Qué ilusión! Mi entrevista traducida al italiano
¡Grazie, amichi!
jueves, 15 de enero de 2009
Para el que no se acuerda cómo era subirse en una guagua en Cuba
lunes, 12 de enero de 2009
Yoani
Ésta es Yoani, la mujer que remueve los cimientos del régimen cubano y trae de cabeza a los "segurosos" con su frenética actividad bloguera. En mi reciente visita a Cuba tuve la oportunidad de conocerla personalmente y hablar con ella sobre blogs, y también sobre su vida, que es un poquito más complicada que la de cualquier cubano de a pie gracias a su condición de inconforme, (disidente, como se les dice allá). Esta particularidad hace que, por ejemplo, no pueda comprar ningún artículo, ni el más insignificante, en el mercado negro (que es el salvavidas de las familias cubanas en lo que a alimentación se refiere), y que por este mismo motivo, no pueda relacionarse normalmente con sus amistades, pues es consciente de que su persona posee lo que ella llama "radiactividad". Por si fuera poco, no puede viajar al extranjero, puesto que el permiso de salida de inmigración le ha sido negado en más de una ocasión, por lo que debe conformarse con el suelo patrio hasta que sus "mayores", como ella les llama, le levanten el castigo.
Ante esta presión, Yoani sigue denunciando con terquedad lo que sucede a su alrededor, criticando a un régimen que no se caracteriza precisamente por aceptar críticas, mediante esa eficaz herramienta que son los blogs, herramienta a la que la mayoría de sus coterráneos no puede acceder porque, casualmente, tampoco pueden disfrutar de libre acceso a Internet, más por culpa del bloqueo interno que del impuesto por los Estados Unidos, eterno culpable de todas las desgracias.
Me la crucé cuando yo salía de un hotel al que había ido a conectarme; en Cuba hay pocos lugares desde los que uno puede conectarse a Internet, de modo que el encuentro no fue tan casual. Quedamos para vernos otro día y así lo hicimos, y en esta segunda entrevista fui testigo privilegiada de cómo desarrollaba su trabajo de bloguera con la rapidez de una experta, haciendo malabares para sortear los ataques informáticos en forma de virus que le entran constantemente a su portátil, así supe del trabajo que le supone postear sus textos, que debe enviar por email a una persona que le administra el sitio, ya que el mismo, como se sabe, está bloqueado en todo el territorio de la isla.
Yoani me aseguró que ella recibe por email y lee todos los comentarios que le dejan los lectores en el blog, aunque le es imposible responderlos, por la cantidad y por lo caro del tiempo en internet. No obstante, según me dijo, intenta ir dándoles respuesta a través de sus posts. Dentro de estos comentarios, como es de suponer, se incluyen los ataques que le lanzan sus enemigos dentro y fuera de Cuba, ataques que ella no se molesta en contestar porque no le ve sentido a alimentar polémicas estériles, más bien ella lo tiene claro: que cada cual piense lo que quiera (que si es agente de la CIA, asalariada del grupo Prisa, agente de la Seguridad del Estado o una impostora que firma los textos de su marido, periodista de profesión). Todo eso a ella le parece inevitable, aunque me confesó que a veces esos ataques le duelen y la dejan hundida, sobre todo cuando no provienen de sus enemigos naturales, sino de blogueros como ella. Ésos, y no otros, son los que más le duelen, pero ya está acostumbrada, poco a poco la piel se le ha ido curtiendo, al igual que va desenvolviéndose cada vez mejor ante las cámaras y aceptando con naturalidad su estatus diferenciado, tanto que bromea sobre el hecho de ser un objetivo para la Seguridad del Estado y que por ello la sigan a todas partes. "Si es verdad que me siguen yo los debo hacer caminar por toda la Habana, para que hagan ejercicios", me dice en tono jocoso mientras nos tomamos un café en la pastelería francesa junto al cine Trianón. "Hay quienes dicen que mi estilo se parece al de mi marido, y yo digo: ¿cómo no se me va a haber pegado algo de su estilo tras 15 años de matrimonio?", continúa bromeando. Y es que Yoani resulta ser un amor de persona, seria pero a la vez relajada, firme pero con maneras suaves, como buena cubana.
Le pregunto si la gente te reconoce por la calle, a lo que me contesta que cada vez más la saludan, la interpelan, y que por eso -bromea- se ha comprado unas gafas oscuras, de esas grandes, para poder pasar algo más desapercibida, aunque no lo logra del todo. Al preguntarle si le gustaría dedicarse a la política, casi que se persigna y me dice con rotundidad que "de ninguna manera", que ella no tiene temple de política, y que por eso estudió para filóloga.
-¿Y entonces, qué te gustaría hacer en el futuro?- le pregunto, a lo que contesta que no le disgustaría dirigir un periódico que practicase un periodismo verdaderamente independiente y veraz, dentro de Cuba, y si hay posibilidades, montar una academia de periodismo que ofrezca becas a los alumnos que no pudieran pagarse los estudios. Y digo yo que si lo hace con el mismo entusiasmo que le está dedicando a esto de los blogs, seguro que lo logrará.
Una de las cosas que más suspicacias ha levantado entre sus detractores, aquellos que le han puesto el cartelito de "segurosa" ha sido el hecho de que haya vivido dos años en Suiza y luego regresara a vivir nuevamente en la isla. Le pregunto acerca de esto y me saca de dudas al instante: regresó cuando vio que era difícil llevarse a su familia con ella, especialmente a su esposo Reynaldo, que es un hombre muy apegado a su tierra, muy cubano. Como muchos saben, Yoani rompió su pasaporte en un viaje de regreso y se quedó a vivir nuevamente en Cuba, un acto bastante inusual para un cubano cualquiera, pero no para esta muchacha que conoce y disfruta de su cultura como pocos. "Yo conozco más de cultura cubana que muchos de los que dirigen este país -me explica-. La conozco porque la he estudiado y porque me gusta mi cultura, a mí me gusta ser cubana, salir a la calle y escuchar los comentarios de la gente, que te saluden, que se metan contigo, eso no lo hay en ningún lugar del mundo". Durante ese tiempo que pasó en Suiza trabajó en una libería latinoamericana y pudo familiarizarse con internet. Así conoció de la existencia de los blogs, y a su regreso a Cuba ya venía con la idea de utilizar esta herramienta desde la isla.
Me parece estar viéndola hablar, con esa seguridad que la caracteriza. Sus ojos inteligentes lo observan todo y toman buena nota de los detalles, que para eso es escritora. La mañana avanza plácidamente en esta conversación que se hace ligera, fraternal. El tiempo pasa volando. Me pregunta por el evento bloguero, yo le digo que estamos ahí, un poco parados, pero que ahora seguro volvemos a coger la marcha, que la gente se ha descuidado porque teníamos mucho tiempo por delante, pero que ahora tenemos que meterle un sprint, y ella afirma que sí, que hay que hacerlo. Precisamente en esas están ellos, me cuenta, tratando de celebrar el suyo aunque sea virtualmente, después de que los citasen de la policía, a ella y a Reynaldo, para prohibirles expresamente celebrar cualquier tipo de reunión. ¡Qué emoción! Me digo yo para mis adentros, qué valientes son que desafían a la mismísima policía, pero la cosa no va de bromas, como sabemos, la cosa es seria, y se va poniendo cada vez más difícil, no obstante ellos no se cansan, y hacen de los limones limonada, y aprovechan la ocasión para lanzar un dominio nuevo: "Una isla virtual", que es el nombre del concurso que han lanzado para todos los blogueros cubanos residentes en el interior. Y como no pueden reunirse en persona, lo hacen virtualmente a través del Itinerario Blogger.
Yo aprovecho para pasarle unos tutoriales que había grabado para dárselos, pero noto que quizás son muy básicos para el nivel que ya tienen los blogueros cubanos, al menos los que se reúnen en torno al blog Generación Y. Yoani me explica que esto se debe a que ya cuentan con una bibliografía sobre el tema blog, cuyos fondos han hecho públicos en el espacio dedicado al Itinerario Blogger, a fin de no repetirlos. Ahora anda detrás de la traducción al español del "Manual para bloggers y ciberdisidentes" que ha sacado "Reporteros Sin Fronteras", que puede encontrarse en internet en formato pdf, aunque de momento sólo en inglés o francés. Yo me quedo asombrada ante el dominio que tiene de todas estas herramientas e informaciones, pero estoy en Cuba, recuerdo, un país donde todo es posible, a pesar del subdesarrollo. Sin embargo, le digo, la mayoría de los bloggers de fuera no estamos tan duchos en la teoría, aunque horas de internet hacen lo suyo, mientras que ellos gastan más el tiempo estudiando en abstracto, hasta ese día feliz en que haya internet libre en Cuba a un precio razonable.
Como a las dos horas me percato de que tengo otro compromiso, el tiempo se ha ido volando y yo he quedado gratamente sorprendida ante la sencillez y el carisma de Yoani. Nos despedimos y yo me quedo a partir de ese momento con la extraña sensación de que a mí también ya desde entonces me vigilan. "Qué tontería –pienso- ni que estuviéramos hablando de poner bombas", y me río, pero en el fondo me quedo con la paranoia de que alguien, desde entonces, sigue mis pasos.
Mi familia de la Argentina
¿Se acuerdan de mi primo Allier, el que tocaba guitarra flamenca? Pues aquí lo pueden ver tocando con tremendo swing junto a un colega suyo. Es el de la derecha. Ese muchachito va a llegar lejos, y eso que todavía no ha venido a España, deja que venga.
Como en su familia hay varios músicos, pues no es de extrañar que el hijo mayor de mi primo Darien, llamado Allier como su tío, ya esté haciendo sus pinitos en la música, y de esta guisa:
Y por último, pero no menos importante, el nacimiento del segundo hijo de mi primo Darién, Alejo, que justamente nació el pasado 5 de diciembre, coincidiendo con mi cumpleaños, y el de mi hermana. Qué bonito poder ver estos acontecimientos aunque sea por este medio. Adelanto que el vídeo está realmente impresionante, nunca había visto algo así.
sábado, 10 de enero de 2009
Un paseo por Paseo
No obstante, muy a la carrera no fue, porque llevaban como 5 años (quizás 10) para hacer este nuevo edificio y restaurar el antiguo y el Asclepios, que dejó de ser Asclepios y ahora pasó a ser otro edificio más del Instituto Cardiovascular. Bueno, al menos está terminado ya, eso es algo bueno. A celebrar comiendo carne de puerco con mucha grasa, que la cama está garantizada.
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| Paseo |
viernes, 9 de enero de 2009
Bobby Carcasés y Maraka con Interactivo interpretando un tema dedicado a Emiliano Salvador
Este es un fragmento del concierto de Interactivo en el teatro Mella.
jueves, 8 de enero de 2009
Frank Delgado. La farándula habanera.
Lástima la oscuridad y la cámara.
Aquí tienen a Frank con Erick Sánchez cantando esta simpática canción que habla de la antigua noche habanera, tan llena de luz y diversión (y perversión).
¡Muchas gracias!
El otro agradecimiento es para María, quien me enlazó en su blog titulado "El de María". Muchísimas gracias a ambos. Señores, esto de los blogs es maravilloso.
miércoles, 7 de enero de 2009
Interesante artículo sobre el envejecimiento poblacional en Cuba
Yo estaría dispuesta a repoblar Cuba entera, si se pudiera vivir allí sin tantos problemas. Me haría abeja reina.
Nuestra visita al rincón
No es que me resultase una experiencia grata, ya que como no soy creyente y tampoco muy amiga de las concentraciones de personas, me sentí un poquito agobiada, pero la buena compañía y el paseo campestre me sentaron de maravilla.
Antes de ir, habíamos estado viendo mi amigo Wilmer y yo unas magníficas fotografías del cubano Raúl Cañibano, premio nacional de fotografía, con esta temática. Eran magistrales, lástima que ahora no las tenga para compartirlas. Entonces, inspirados como estábamos por las fotos, nos fuimos Wilmer y yo a intentar captar el ambiente de ese día. De paso, como estaba por allá, invité a mi querida amiga blogosférica Yvette, del blog "Love is the drug", una excelente fotógrafa, que también llevó su cámara. A última hora se sumó mi hermana, y nos fuimos los cuatro para Santiago de las Vegas en un carro de 20 pesos, luego cogimos un carretón hasta las inmediaciones de El Rincón y por último, anduvimos a pie hasta llegar al santuario (qué lejos está eso). Aquí les dejo las fotos que hizo mi amigo Wilmer aquel día.
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| Rincon |
martes, 6 de enero de 2009
Homenaje de Síntesis a Humberto Solás
Así empezó el concierto de Síntesis en su 30 aniversario, con un homenaje al director de cine Humberto Solás, quien era gran amigo suyo, como dijeron. Fue muy emocionante.
Síntesis cantando Billy Jean en el concierto por su 30 aniversario
Esta fue la parte del karaoke dentro del concierto. Na, en serio, aquí quisieron mostrar al público cómo se divierten ellos en sus fiestas familiares, el tipo de música que les gusta cantar en privado. Y yo que pensaba que era la de ellos la que les gustaría cantar... qué equivocada estaba.
David Torrens en concierto en Don Cangrejo
Este fue otro de los conciertos en los que estuve. La primera canción me gusta mucho y me identifico plenamente con ella, "ni de aquí ni de allá". Este artista está haciendo muchos conciertos en Cuba ahora mismo, no sé si vive allá o si va y viene.
lunes, 5 de enero de 2009
Explicar la realidad cubana: tremendo compromiso
En este viaje noté un resquebrajamiento de valores aún mayor, si cabe, del que había el año pasado, o el anterior. Tan grande es la grieta, que aún no me explico cómo aquel entramado se sostiene todavía. Por ejemplo: compramos un refrigerador para la madre de mi novio, y al llegar a la casa nos dimos cuenta de que las piezas de dentro eran todas de uso, y no de poco uso sino llenas de moho y suciedad, y hasta alguna estaba partida. ¿Alguna explicación coherente para esto? La que nos dio el responsable del departamento, luego del lío que formamos, no fue nada creíble: que un cliente devolvió el frío pasado un tiempo y ellos, como son tan buena gente, se lo aceptaron… ¿Tú te lo creíste? Nosotros tampoco. Lo peor es que ni siquiera pudimos resolver el asunto tras hablar con el gerente, pues resulta que el refrigerador era el último en existencia, y tras comprobarlo el responsable nos salió con el típico chantaje sentimental de: "todos somos cubanos, vamos a ayudarnos". ¿Cómo explicarle a ese señor que la estafa es estafa aún entre cubanos? Me quedé sin palabras.
Policías en la esquina de Zanja y Galiano, enfrascados en la inspección de un hombre que llevaba unas tanquetas de pintura.
Estando en Cuba fue el día del maestro y el tema de los regalos salió a relucir en una conversación con mis amigos que tienen hijos que ya van a la escuela. Ya no es sólo el hecho de que los niños no tengan maestros bien preparados, como en otro tiempo, es que muchos maestros han perdido la decencia y le dicen a los niños lo que quieren que les regalen ese día. Antiguos regalos como un búcaro o un adorno ya no "caminan", lo que se regala ahora (a sugerencia de la maestra) suelen ser jabones, champú, perfumes, zapatos, bolsos, y hasta blúmeres (sin comentario). Pero esto no me escandaliza tanto como el chantaje a que someten los maestros a los niños y luego los pobrecitos presionan a los padres, que tienen que hacer de tripas corazón para que el hijo no sea discriminado. Y yo me pregunto: ¿a dónde irá a parar esta pérdida de valores? No veo la respuesta.
Sé positivamente que lo que digo no sorprende a ningún cubano, toda esa pudrición estaba ya desde hace tiempo, pero yo personalmente creo que no puede ir a más, porque ya no hay ningún sector que se escape a esta sangría hipócrita. El fin del mundo se queda chiquito ante el panorama, y sigo enumerando: ¿se acuerdan del caso de la paladar Hurón Azul? Cuentan que al dueño le cogieron una gran cantidad de dinero en efectivo: se habla de hasta cuatro millones de dólares), y otros tantos en obras de arte e inversiones de la paladar. ¿Qué cómo llegó a acumular tanto dinero esa persona viviendo en Cuba? A mí ni me pregunten, que si yo lo supiera ya habría regresado. Dicen que los policías que llevan el caso están desconcertados y han empezado a buscar drogas como única explicación a este enriquecimiento superlativo. Pero, un momento rebobinemos: ¿drogas en el país más seguro de América? ¿Cómo es posible? Se cuenta también que los vecinos, cosa insólita en Cuba, se han movilizado para firmar una carta donde dan fe de que el propietario de la paladar es una buena persona que da de comer en el barrio a cualquiera que se ponga enfermo. ¿Relaciones de dependencia al estilo de la Mafia? ¿Cómo va a necesitar de ellas un pueblo como el cubano? Al parecer el dueño de la paladar Hurón Azul encontró el fallo en el sistema (no hay que esmerarse mucho para encontrar estos agujeros negros) y por ahí se coló. Y yo antes hubiera dicho "que le aproveche" porque como dice un viejo refrán: "ladrón que roba a ladrón tiene cien años de perdón", pero no es buen ejemplo seguir exaltando el robo como si fuera normal. Mejor llenarnos de vergüenza y decir basta a la simulación, lo mismo que al sistema que la propicia, tan lleno de fallos que él mismo es un gran fallo. Y todavía nos quieren seguir vendiendo que es lo mejor que se ha inventado.
Tengo una amiga oriental que está viviendo alquilada en la Habana. Eso tan simple ya es un problema, porque ya se sabe que en Cuba la gente del interior que pretenda irse a vivir a la Habana tiene que tener una persona que se ofrezca a ponerla en la libreta, de lo contrario son ilegales, o sea, que se tendría que quedar en su provincia aunque se muera de hambre -para los no entendidos les aclaro que Cuba, en cuanto a infraestructuras, es La Habana, y el resto son áreas verdes, como se suele decir por allá. Pues resulta que el otro día me la encuentro atormentada porque tenía que abandonar el alquiler donde se estaba quedando y no había conseguido ninguno a un precio razonable (los alquileres en según qué zona de la Habana están por encima de 60 cuc (aproximadamente 60 dólares) por un apartamentico de un cuarto y ese dinero no lo gana nadie que trabaje para el estado). Entonces, mi amiga me contó que un tío de su novio le había dicho que por 150 cuc le podía conseguir un albergue –uno de los albergues que se construyen para los damnificados de los huracanes, donde éstos se alojan temporalmente hasta que pueden pasar a un apartamento de nueva construcción- pero sin derecho a vivienda. Con éste dinero mi amiga habría podido legalizar su residencia en la Habana. Como en el capitalismo, vamos, aunque un poco más retorcido, porque en estos países el desplazamiento dentro de un mismo país es únicamente una cuestión de dinero, no implica permisos.
Y así, de una en otra fue mi viaje, hasta el agotamiento. Y ante esta situación llegué a preguntarme: ¿es que los cubanos están tan corrompidos que ya no se puede uno fiar de ellos? Al mirar más allá, en los ojos de la gente, ví sobre todo mucha inconsciencia, mucha mala educación y malas costumbres que por la apatía se han arraigado más de lo recomendable. Sobre todo ví buena gente llevada a situaciones extremas, contra la pared, como en el fin del mundo, que es cuando uno saca lo mejor de sí, y también lo peor. Y yo ví las dos cosas: lo mejor -mucha nobleza y mucho talento en traje humilde, mucho sacrificio, como el que hacen los padres para que sus hijos coman, se vistan, crezcan con aspiraciones y lleven una vida lo más normal posible en aquella sociedad chata- pero también he visto y me han contado mezquindades insuperables. No obstante quiero creer que no todo está perdido, porque existe mucha gente con vergüenza, con proyectos de vida e ilusiones que estoy segura lograrán materializar en cuanto las condiciones dejen de ser tan adversas. Sólo espero que para entonces no hayan perdido el poco optimismo que les queda.




















